Existe en el francés un concepto casi sagrado denominado savoir-faire —aquel «saber hacer» refinado, heredado tras siglos de paciencia y devoción artesanal—. Y existe, del otro lado del Atlántico, una tradición profundamente mexicana que desafía cualquier reloj: la sobremesa. Es ese fenómeno entrañable donde las comidas familiares no tienen hora de fin, donde los invitados se van sumando sin aviso, el postre se entrelaza con la cena y la tarde concluye inevitablemente con la pregunta deliciosa: «¿Y si abrimos otro vinito?»
En el punto exacto donde se cruzan esos dos mundos se encuentra Mariana Webb. Radicada en Francia desde hace seis años, desarrolló una sólida carrera en el mundo corporativo. Aunque había alcanzado estabilidad profesional, latía en ella una incomodidad silenciosa pero contundente: el deseo de dejar atrás su zona de confort y construir un proyecto propio, conectado con sus pasiones, sus raíces y su propósito.
El mundo corporativo puede ser muy frío. Aunque veía a amigos felices en sus puestos, yo sentía que se me estaban yendo los mejores años profesionales de mi vida en algo que no me apasionaba. Estar en tu zona de confort es lo más peligroso.
Mariana Webb sobre el giro que dio su carrera.



El origen de una pasión
En su búsqueda por construir un proyecto propio que reuniera sus pasiones, sus capacidades y su propósito, Mariana encontró un punto de encuentro entre los viajes, la hospitalidad y, sobre todo, el fascinante universo del vino.
Años atrás, motivada por el sueño de abrir un restaurante, viajó a Nueva York para estudiar gestión gastronómica. Fue ahí donde descubrió la formación como sommelier y comenzó a explorar la historia, las regiones y las tradiciones que rodean cada botella.
Ahí empezó mi pasión. Descubrí un mundo lleno de historia, paciencia y amor a la tierra. Entendí por qué el vino es una expresión viva del tiempo.
Mariana sobre su paso por Nueva York.
Determinada a crear una marca con alma, y no solamente una firma importadora, Mariana buscó en Francia productores que entendieran su visión y pudieran dar vida a su primera etiqueta. El camino la llevó a la célebre región de Burdeos, donde conectó con una familia de viticultores con más de 400 años de tradición vitivinícola.




Un vínculo de 400 años: El diálogo Burdeos–México
El entendimiento entre Mariana y los productores bordeleses fue inmediato. Lejos de imponer recetas rígidas, la familia francesa mostró una enorme curiosidad por comprender el perfil que Mariana buscaba.
Les daba a probar vinos mexicanos para que entendieran nuestro gusto: nos atrae la fruta madura, los taninos amables, un dulzor bien integrado y una acidez equilibrada. Queríamos un vino expresivo que pudieras disfrutar tanto en un maridaje complejo como solo, en una conversación larga.
Sobre el vino mexicano.
El resultado es Alma Llanera, un vino 100% Cabernet Sauvignon elaborado en Burdeos. Gracias al clima templado de influencia atlántica de la región, las uvas maduran lentamente, conservando su frescura y desarrollando aromas más expresivos.

El camión del abuelo
El nombre del vino rinde homenaje a Juan González, abuelo de Mariana, un agricultor y comerciante que, a los 14 años, compró su primer camión de carga y lo bautizó Alma Llanera. Con él transportaba productos perecederos antes de convertirse en socio fundador del Mercado de Abastos de Torreón. Con su partida, ocurrida este 3 de agosto, Mariana refuerza su convicción de honrarlo no solo por su relación familiar, sino por ser una inspiración, un hombre que enseñó a toda su familia el valor del trabajo y que es uno de los pilares en la historia reciente de Torreón. Mariana recuerda con emoción el instante en que el proyecto pasó del papel a la realidad:
Cuando recibí la factura para hacer el pago de mi primer lote, sentí un vértigo enorme. Me entraron todos los pensamientos intrusivos: ¿Y si no se vende? ¿Y si a la gente no le gusta? Casi no dormí. Pero esa misma noche, en el grupo de mi familia compartieron fotografías de los pagarés que mi abuelo firmó en los años setenta para solicitar el crédito del Mercado de Abastos. Ver que él, en aquel entonces, no tuvo miedo de emprender algo que duraría para siempre fue la señal definitiva. Sentí que me decía: “Adelante”.

Ficha enológica y maridaje: Alma Llanera
- Origen: Burdeos (Bordeaux), Francia.
- Varietal: 100% Cabernet Sauvignon.
- Sostenibilidad: Certificación de Alto Valor Ambiental Nivel 3 (HVE3).
- Notas de Cata: Perfil frutal, notas de fruta negra madura, entrada aterciopelada, acidez refrescante y taninos sedosos.
- Maridaje: Ideal para acompañar carne asada, cabrito y quesos maduros. Por su carácter equilibrado y taninos suaves, también puede disfrutarse por sí solo durante una sobremesa larga.
La propiedad cuenta con la certificación ambiental francesa HVE3 (Haute Valeur Environnementale, o Alto Valor Ambiental, Nivel 3), el nivel más alto de este reconocimiento. Esta distinción acredita su compromiso con una viticultura más respetuosa con el entorno. La finca conserva un 20 % de sus tierras como bosque nativo para favorecer la biodiversidad, limita el uso de pesticidas y otros tratamientos para el viñedo y cultiva sin riego artificial, dependiendo exclusivamente de las lluvias naturales de la región.
Disponibilidad y próximos lanzamientos
En Torreón, Alma Llanera se encuentra disponible en puntos de venta especializados como La Castellana, La Casa del Vino y El Maridaje, así como en una cuidada carta de restaurantes locales. Además, la marca ofrece kits de regalo personalizados en hermosas cajas de madera que narran la historia del proyecto, con opción de envíos a todo México.
El plan de expansión de Mariana contempla el próximo lanzamiento de las líneas Rosado y Blanco, manteniendo alianzas con pequeñas familias de productores apasionados en otras regiones de Francia.
Más allá de vender vino, mi objetivo es promover el saber hacer, el trabajo respetuoso con la tierra y celebrar la dicha de reunirnos alrededor de una mesa sin prisa
Concluye Mariana

Conoce más sobre esta marca y su oferta en sus redes oficiales
mariana@vinostraverie.com
Web. vinostraverie.com/
@vinostraverie


