A los cinco años, Sebastián González encontró en una motocicleta algo más que un hobby. Lo que comenzó como una actividad en una pista de La Laguna se convirtió con el tiempo en una carrera deportiva que hoy lo lleva a competir en México, Estados Unidos y Europa.
Con 18 años, el piloto lagunero ya cuenta con títulos nacionales, participaciones internacionales y una preparación que combina entrenamiento físico, trabajo mecánico y disciplina. Actualmente compite en los campeonatos nacionales de Estados Unidos mientras trabaja con un objetivo claro: convertirse en piloto profesional.
Una pasión que comenzó a los cinco años
El motocross llegó a la vida de Sebastián cuando apenas tenía cinco años. Sus primeros acercamientos fueron en una pista de La Laguna, donde comenzó a practicar como un hobby.
Con el tiempo, las vueltas recreativas se transformaron en competencias regionales y el joven piloto comenzó a tomarse cada vez más en serio este deporte.
En 2016 consiguió su primer campeonato regional, un resultado que marcó una nueva etapa en su trayectoria y confirmó que aquella pasión de infancia podía convertirse en un camino profesional.

De los campeonatos nacionales a Estados Unidos
Después de competir en los circuitos regionales, Sebastián dio el salto al Campeonato Nacional Mexicano en 2020.
Dos años después llegó uno de los resultados más importantes de su carrera: en 2022 se convirtió en bicampeón nacional invicto.
Su trayectoria también comenzó a llevarlo fuera de México. Ha participado en dos campeonatos latinoamericanos, consiguiendo el segundo lugar en 2024, además de competir en el Campeonato de Europa en España y en el nacional español, donde obtuvo el tercer lugar.
Actualmente corre los campeonatos nacionales de Estados Unidos, incluyendo Loretta Lynn, una de las competencias más importantes dentro de su disciplina.
Prepararse para ser piloto profesional
Llegar a competir al más alto nivel requiere mucho más que habilidad sobre la motocicleta.
Sebastián entrena hasta tres veces al día y mantiene una rutina física constante durante la semana. La preparación también involucra todos los aspectos técnicos de la motocicleta: suspensiones, motor, mecánica y neumáticos.
Cada competencia representa un trabajo que comienza mucho antes de llegar a la pista.
La preparación física y técnica se complementa con una exigencia mental que, para Sebastián, resulta fundamental. En una carrera, el objetivo es ejecutar todo aquello que se trabajó durante meses.
“Durante la carrera estoy concentrado en lo que hago. Entro como en un flow state”, explica.
La disciplina detrás del motocross
A diferencia de otros deportes, el motocross exige que el piloto y la motocicleta estén en las mejores condiciones posibles.
Sebastián entrena cuatro veces por semana y realiza una preparación física que le permite enfrentar las exigencias de cada carrera. Al mismo tiempo, su motocicleta requiere atención constante para mantenerse lista para competir.
Ese nivel de disciplina también ha implicado tomar decisiones importantes fuera de las pistas. Para poder entrenar lo suficiente, hace tres años comenzó a estudiar mediante home school, ya que el colegio no le permitía compaginar sus horarios académicos con la preparación que necesitaba.
Actualmente cursa su último año de preparatoria.
Competir desde joven frente a pilotos experimentados
Con 18 años, Sebastián también ha tenido que aprender a competir junto a pilotos mayores y con más experiencia.
Durante el Campeonato Europeo, cuando tenía 17 años, se encontró con competidores de diferentes partes del mundo que en su mayoría tenían entre 20 y 21 años.
La diferencia de edad podía resultar intimidante, pero el piloto encontró una manera sencilla de enfrentarla: dejar de pensar en ello y concentrarse en actuar.
“Solo actuar”, resume cuando habla de la mentalidad que necesita para competir.
Esa concentración también es clave durante las carreras, cuando cada decisión sucede a gran velocidad y el piloto debe confiar en todo el trabajo realizado durante su preparación.

Un deporte que también exige fortaleza
El motocross implica velocidad, técnica y riesgo. Para Sebastián, las lesiones también han formado parte del camino.
A lo largo de su trayectoria ha sufrido varias lesiones, una realidad que su familia ha tenido que aprender a acompañar.
A pesar de ello, sus padres han sido uno de sus principales apoyos desde que comenzó a competir.
La meta: llegar al Supercross en Estados Unidos
Después de haber competido en México, Latinoamérica y Europa, Sebastián tiene claro hacia dónde quiere llevar su carrera.
Su objetivo para los próximos años es formar parte de un equipo y competir en el Campeonato de Supercross en Estados Unidos.
Para llegar hasta ahí todavía queda un camino de preparación, competencias y aprendizaje. Sin embargo, su meta permanece prácticamente intacta desde que era niño.
Desde los cinco años supo que quería dedicar su vida al motocross y, hasta ahora, no ha cambiado de decisión.
Apostar por lo que te apasiona
Para otros jóvenes que quieren dedicarse al motocross o a algún deporte extremo, Sebastián tiene un consejo sencillo: atreverse.
“Que lo hagan, que no tengan miedo. Que arriesguen un poco”, recomienda.
Su propia trayectoria refleja esa filosofía. Lo que comenzó como un hobby en La Laguna terminó llevándolo a competir en algunos de los escenarios más importantes de su disciplina.
Ahora, mientras continúa con su preparación en Estados Unidos y termina sus estudios de preparatoria, Sebastián González mantiene la mirada puesta en una meta concreta: convertir aquella pasión que nació cuando tenía cinco años en una carrera como piloto profesional de motocross.

