El arte del stickerismo de Karen Mora

SANTIAGO CAMARGO
3 Min Lectura

Para muchos, un sticker pegado en un poste de luz o en una esquina es una marca imperceptible; para Karen Mora, es una manifestación artística que conecta con las emociones cotidianas y reinterpreta el espacio público. Investigadora, diseñadora y gestora cultural, Karen convirtió su fascinación por la calle en un movimiento que hoy reúne a miles de creativos en Guadalajara.

En 2018 fundó Stickers GDL, un proyecto dedicado a registrar y difundir los stickers que decoraban la ciudad. Lo que comenzó tomando fotos a intervenciones urbanas derivó en su tema de investigación de maestría y, eventualmente, en un fenómeno de arte urbano que sobrepasó las redes sociales.

Del archivo digital al encuentro en la calle

En 2021, en colaboración con Andy Dabula y el espacio Vía Libertad, nació el Stickerismo Fest. El objetivo era claro: sacar la conversación de las plataformas digitales y congregar a la comunidad creativa en un mismo lugar.

A lo largo de cinco años y 11 ediciones, el festival ha contado con la participación de más de 1,500 artistas e ilustradores. La propuesta rescata la esencia del post-graffiti —técnicas que van más allá del graffiti tradicional, como el stencil o los soportes adhesivos— permitiendo que creadores de todas las disciplinas compartan su trabajo y conecten de manera directa con los asistentes al festival así como con otros artistas gráficos.

Una comunidad que se construye en colectivo

Para Karen Mora, la gestión cultural de este proyecto trasciende la organización de un evento comercial. Con ediciones que reciben a creativos de distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara y estados como Monterrey, Tijuana y Ciudad de México, el reto principal ha sido mantener una red humana y colaborativa.

“El sticker genera una conexión única. El festival es un espacio que da la posibilidad de que los artistas conozcan con quién conectan sus piezas y compartan el poder de la comunicación a través de los elementos adhesivos”, señala la fundadora.

Con cada nueva edición, Karen Mora demuestra que leer la ciudad a través de sus calles no solo es una práctica artística, sino un trabajo capaz de edificar comunidad y darle voz al talento emergente.

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