Al final de la jornada, dentro de las oficinas de CEM Abogados, suele aparecer un tablero de ajedrez sobre la mesa. Para Tomás Cantú González, socio fundador del despacho, no es solamente un pasatiempo.
“En el ajedrez hay que planear y hay que hacer estrategia. Es parte mucho del trabajo de un abogado”, explica.
La idea resume la forma en que entiende una profesión que comenzó a ejercer desde finales de los años 80, cuando ingresó como pasante al área jurídica de Vitro, aún como estudiante de Derecho de la Universidad de Monterrey.
“En quinto semestre empecé a trabajar y ahí estuve 15 años. Salí en 2001 y era el director jurídico de la compañía”, comparte.
Ese mismo año decidió independizarse y fundar CEM Abogados, firma especializada en derecho corporativo y asesoría empresarial.
“Nos dedicamos a ver temas relacionados con el derecho de los negocios. Mucha gente lo conoce también como derecho corporativo”, explica.
El despacho asesora a empresas mexicanas y extranjeras en operaciones de negocio, fusiones, adquisiciones y cumplimiento regulatorio. Con 25 años de trayectoria, la firma trabaja con clientes de sectores como manufactura, construcción, salud y tecnología.
Actualización permanente
Tomás dice que uno de los mayores retos del derecho corporativo es mantenerse actualizado en un entorno regulatorio y tecnológico que cambia constantemente.
“Hay que estar actualizado siempre, hay que leer mucho y mucho tiempo”, afirma.
Ese reto se volvió todavía más evidente con la llegada de la inteligencia artificial, una herramienta que considera inevitable dentro de la práctica jurídica.

“El famoso ‘robot’. Yo estoy convencido que nos viene a hacer mejores”, dice.
Sin embargo, insiste en que la tecnología no sustituye el análisis humano.
“Hay que investigar y hay que confirmar lo que tú le preguntes al ‘robot’”, señala. “No es lo mismo que tú investigues y confirmes tus teorías a que el chat GPT te lo diga”, añade.
La velocidad de trabajo también cambió radicalmente. Cuando comenzó su carrera, recuerda, los contratos podían tardar semanas en circular entre las partes. Ahora, las operaciones son prácticamente inmediatas.
Formación y disciplina
Además del trabajo con clientes, CEM Abogados mantiene un programa constante de formación para estudiantes de Derecho de distintas universidades de Monterrey.
“Nos interesa generar abogadas y abogados bien preparados. La escuela es maravillosa, pero tienes que complementar con la práctica”, comenta.
Actualmente el despacho está integrado por tres socios, siete asociados y varios pasantes. Algunos comenzaron precisamente como practicantes y hoy forman parte permanente del equipo.
Tomás reconoce que las nuevas generaciones destacan por su capacidad tecnológica, aunque también observa riesgos relacionados con la inmediatez.
“El multitasking es un riesgo. Hay que estar concentrados al 100”, asegura.
Por eso insiste en crear espacios para la reflexión y el pensamiento estratégico, incluso a través del ajedrez que suelen jugar dentro de la oficina al final del día.
Cuando se le pregunta qué hay detrás de su trayectoria profesional, no hay titubeos.
“Mucho trabajo, mucha disciplina y mucha perseverancia”, responde.
Son valores que, asegura, aprendió desde casa y que han definido su trayectoria profesional.
“Hay quien dice que lo llevo al extremo”, comenta entre risas. “Pero el trabajo constante sigue siendo la base de todo”, sostiene.
Esa disciplina también se refleja en su rutina personal, donde no puede faltar el ejercicio matutino, espacios para convivir con su familia y tiempo dedicado a la lectura.
Porque incluso en una profesión marcada por contratos, negociaciones y tecnología, está convencido de que lo más importante es desarrollar criterio.
Y eso, asegura, requiere algo que parece cada vez más escaso: tiempo para pensar.
Claves de liderazgo
- La comunicación clara evita errores y fortalece relaciones.
- La preparación constante es parte esencial del trabajo jurídico.
- El servicio al cliente debe ser prioridad absoluta.
- Formar nuevas generaciones también es parte del éxito.
- La tecnología debe complementar el criterio humano, no sustituirlo.
Recomendaciones a futuros abogados
- Confirmar que disfrutan leer e investigar.
- Desarrollar capacidad de análisis profundo.
- No depender únicamente de la inteligencia artificial.
- Entender el derecho como una herramienta para construir.
- Mantener disciplina y constancia a largo plazo.


