Su esencia reside en un equilibrio perfecto de comodidad, ingredientes de alta calidad y una decoración cuidadosamente seleccionada que juega entre el desenfado y el cobijo que hace sentir un segundo hogar. Con un gran asador de hierro, mesas de madera oscura y sillas de colores, el sitio es ideal tanto para una comida casual como para una cena especial, atrayendo a amantes del buen comer.
Desde su fundación, han puesto en alto la tradición de la parrilla bajo una filosofía clara y simple en el que tratan a la carne con el respeto que merece: sin pretensiones ni inventos. Cortes seleccionados, cocción precisa y el sabor auténtico en su máxima expresión.
RECOMENDACIÓN DE LA CASA
· Queso provoleta
· Vitel Toné
· Bife completo

Entre brasas encendidas y mesas compartidas, surge un punto de encuentro que celebra el buen vivir a través de la comida. Con más de diez años, Res Pública se concibe como una parrilla urbana al aire libre donde la cocina al fuego, el vino y la conversación crean una experiencia cercana y relajada.
El restaurante nace bajo el concepto de parrilla de barrio, aquellos locales pequeños, ruidosos y familiares que se pueden encontrar entre las calles de Argentina. La idea es sencilla: una propuesta rústica para comer y beber como a uno le gusta hacerlo en casa, con generosidad y sin protocolos.
Además, se pueden encontrar otros platillos típicos con toques modernos como empanadas, mollejas, chorizo y milanesas. Para maridar, cuentan con un menú selecto de vinos y cervezas artesanales. Con dos sucursales, Res Pública es un restaurante para los amantes de un asado bien hecho diseñado para quienes elogian el sabor de los ingredientes de forma genuina.


