No es el tequila, es tu vaso: 7 reglas de un experto para dejar de tomar como principiante

¿Te has preguntado alguna vez si realmente estás saboreando tu tequila o solo te lo estás pasando? Les voy a contar mi ritual. El que sí o sí hago siempre que quiero probar, conocer y apreciar el perfil de un tequila.

Players of Life - Gravatar
3 Min Lectura

Por: Bruno Barba | Experto en tequila | @brunobarbap

1. Lee la etiqueta antes de servirlo

Antes del primer sorbo, revisa bien la botella. Busca que tenga NOM, DOT, categoría, clase, porcentaje de alcohol, lote y marbete. 

Si no sabes quién lo hizo, dónde se hizo y qué categoría es, estás tomando a ciegas.

2. Elige bien tu vaso

Cuando realmente quieres apreciar un tequila, te recomiendo una copa tequilera tipo Riedel, porque concentra y acentúa los aromas del tequila de una forma mucho más precisa.

El caballito sirve para brindar; una copa sirve para escuchar lo que el tequila quiere decir.

3. Tómalo a temperatura ambiente

Como regla general: procura tomarlo ni frío ni caliente. El frío disfraza aromas. El calor vaporiza demasiado el alcohol. Y ninguno de los dos extremos te deja apreciar el perfil como debe ser.

El tequila no necesita esconderse en el frío ni gritar con el calor.

4. Primero huele, luego prueba

Antes de probar, huele. Descubre si encuentras agave cocido, cítricos, especias, flores, madera, tierra húmeda o minerales. Después prueba. La promesa olfativa debe tener congruencia en boca.

Primero entiéndelo en nariz, después confírmalo en boca.

5. El primer trago nunca cuenta

Es normal que el primer sorbo se sienta más intenso o agresivo. Tu paladar se está ajustando al alcohol. Por eso, el primer trago es de bienvenida. A partir del segundo, empieza la verdadera lectura del tequila.

No juzgues un tequila en el primer beso.

6. Compara varios tequilas

Prueba dos o tres tequilas diferentes y compáralos. Uno blanco, uno reposado, uno añejo. O tres blancos de distintas casas. Cuando comparas, empiezas a desmenuzar aromas, texturas y balance y entiendes lo que te gusta. 

Un tequila se disfruta; varios tequilas te enseñan.

7. Elige un buen maridaje

Puede ir bien con muchas cosas, pero cada maridaje cambia la experiencia. Prueba con quesos, mariscos frescos, carnes, salsas tatemadas, chocolate amargo o postres. Se trata de encontrar ese punto donde la comida y la copa se levantan mutuamente.

El maridaje no debe disfrazar el tequila; debe abrir otra puerta.

Al final, no se trata de complicar el tequila, sino de darle el respeto que merece. Porque cuando lo tomas con calma, en la copa correcta y con atención, una botella deja de ser solo una bebida: se vuelve una historia líquida de agave, tierra, tiempo y oficio” – Bruno Barba

Comparte este artículo