Christian Collier de la Marliere Subealdea: líder e impulsor del fintech mexicano

Convencido de que la tecnología puede ampliar el acceso a servicios financieros, especialmente para quienes han quedado fuera de la banca tradicional, Christian afirma que las fintech llegaron para quedarse y apuesta por escalar esta visión desde sus propias empresas

Nidia Martinez de Leon
8 Min Lectura

Con una infancia tradicional en su natal Torreón, Christian Collier de la Marliere Subealdea tuvo claro desde temprana edad que algún día emprendería. “Vengo de una familia de trabajo, es algo que se me inculcó desde niño”, recuerda.

Se define como un niño Montessori, callejero al cien por ciento, propio de una generación que creció entre bicicletas, partidos improvisados y tardes enteras fuera de casa. Todavía conserva imágenes muy precisas de aquellos años: llegar de la escuela, lanzar la mochila, comer a toda velocidad y salir a jugar con los amigos de la colonia hasta el anochecer.

Pero entre esos recuerdos también aparece una relación con el trabajo. Su padre lo llevaba a trabajar durante los veranos desde que tenía diez años. Pasó por distintos giros empresariales y descubrió muy pronto que el mundo de los negocios formaba parte de su entorno cotidiano.

Incluso recuerda que, después de aprender a fabricar una pequeña maceta en el kínder como regalo para el Día de las Madres, decidió producir decenas más y venderlas entre los vecinos de la colonia. Fue, quizá, su primer emprendimiento.

A los 15 años, su padre lo puso al frente de una empacadora de carnes frías recién adquirida. “Desde entonces tenía claro que sería emprendedor”, comparte. La influencia familiar fue determinante.

Por un lado, una abuela que sacó adelante sola a sus cinco hijas y logró que todas cursaran una carrera profesional. Por el otro, un padre empresario que hablaba de negocios prácticamente todos los días.

“Ya graduado de la universidad, me dio la oportunidad de desarrollarme en sus empresas para, después, emprender por mi cuenta”, recuerda.

Tecnología y finanzas para impulsar negocios

Angel Pay, Crece con Vales y Credi Express El Ángel forman parte del ecosistema empresarial en el que Christian desempeña un papel estratégico. Se trata de compañías enfocadas tanto en el otorgamiento de crédito a comercios como en soluciones de agregación financiera.

“En una vertiente ofrecemos financiamiento a negocios que no tienen acceso al crédito bancario tradicional, permitiéndoles crecer y fortalecer sus operaciones. Por otro lado, en Angel Pay facilitamos la recepción de pagos electrónicos mediante tarjetas de crédito y débito”, explica.

Aunque su formación inicial se desarrolló en los negocios familiares, Christian aclara que su apuesta empresarial actual responde a una visión propia respaldada por educación formal. Estudió Contabilidad con especialidad en Finanzas y posteriormente cursó un MBA enfocado en la misma disciplina.

“La escuela de la vida no la supera nada, pero mi emprendimiento está alineado con mi formación profesional y con la intención de generar valor a través de ella”, señala.

Christian considera que México aún enfrenta importantes retos en materia de digitalización financiera. “Nosotros buscamos contribuir a esa transformación facilitando herramientas que permitan a más negocios incorporarse a la economía formal”, afirma.

Un puente empresarial entre Torreón y Saltillo

La historia empresarial de Collier de la Marliere se ha desarrollado entre Torreón y Saltillo, dos ciudades que se reconocen por su dinamismo económico y capacidad de adaptación.

“La Laguna logró vencer al desierto con esfuerzo, creatividad y grandes emprendedores, pese a tener menos oportunidades en términos generales. Saltillo, por su parte, ha capitalizado durante décadas una industrialización de clase mundial”, afirma.

Esa combinación de culturas empresariales terminó de moldear la visión de sus compañías: emprender desde cero, pero con una mentalidad enfocada en la tecnología, la escalabilidad y la generación de valor.

Entendiendo las fintech

Para Christian, las fintech no representan una tendencia pasajera, sino una transformación estructural de la industria financiera.

Explica que una parte importante de la economía mexicana permanece fuera del sistema financiero formal. El comercio informal representa un porcentaje relevante del Producto Interno Bruto nacional y, al mismo tiempo, carece de acceso al crédito tradicional.

“Las microfinancieras existen desde hace décadas en distintos países. Nosotros no inventamos el modelo, pero logramos formalizarlo y adaptarlo al mercado mexicano mediante una estructura regulada que nos permitió crecer y llegar a prácticamente todo el país”, explica.

“La digitalización del dinero en nuestro país puede acelerarse significativamente en los próximos años. En ese proceso, las fintech jugarán un papel fundamental para incorporar nuevos segmentos de la economía al sistema financiero”, señala.

Incluso considera que la banca tradicional tenderá a transformarse profundamente durante los próximos años. “Las fintech llegaron para quedarse. No es una tendencia mexicana, es una tendencia global y ya vamos retrasados”, afirma.

Sobre la posibilidad de evolucionar hacia una institución bancaria, reconoce que es un escenario que analizan con interés, aunque forma parte de una estrategia de largo plazo.

Crecimiento con estructura

Escalar en un sector de alto crecimiento exige algo más que tecnología. “Vivimos en un país multicultural, con economías, valores y tradiciones distintas. Al final, el reto más complejo siempre es el manejo de las personas”, reconoce.

La gestión centralizada desde el corporativo ha sido la clave para homologar operaciones y acelerar el crecimiento. “A través de equipos liderados por personas con experiencia, compromiso y visión, hemos logrado combinar velocidad y crecimiento sostenido”, explica.

La organización se define como una cultura basada en la meritocracia y la generación de oportunidades. “Grandes esfuerzos generan grandes recompensas. Nos comprometemos a ello y lo honramos”, afirma.

Una filosofía de confianza

Luego de la tecnología, Angel Pay busca convertirse en un aliado para los negocios que enfrentan desafíos financieros. El propio nombre de la empresa está inspirado en la idea de protección y acompañamiento.

“Proviene de la naturaleza de los créditos al comercio. Queríamos reflejar una figura que impulsara el crecimiento y ayudara a enfrentar las crisis financieras que cualquier negocio puede atravesar”, explica.

Christian reconoce que la tecnología también tiene limitaciones. “Mentiría si dijera que estamos completamente cerca de nuestros clientes. La tecnología nos permitió crecer, pero también nos aleja de las relaciones personales que quisiéramos tener”, admite.

Sin embargo, considera que herramientas como la inteligencia artificial permiten anticipar comportamientos y diseñar mejores experiencias de servicio.

Family first

Que Christian y su familia hayan decidido establecerse en Saltillo responde, en buena medida, al vínculo que construyeron con una ciudad que, asegura, los recibió con los brazos abiertos.

Hoy, más allá de la expansión empresarial, encuentra motivación en el impacto social que puede generar una compañía en crecimiento.

“Lo que realmente me mueve es crear empleos bien remunerados, ayudar a que más familias mexicanas puedan superarse y que tengan la posibilidad de ofrecer educación de calidad a sus hijos”, afirma.

Como líder, resume su filosofía de forma sencilla: “Los éxitos son del equipo. Los fracasos se asumen como personales. Eso nunca cambia”.

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