Ari Jurado: convertir la personalidad en estilo

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Para algunas personas, elegir qué ponerse es una rutina; para otras, es una oportunidad para comunicar quiénes son. Para Ari Jurado, la moda se encuentra justamente en ese punto: entre la identidad, la creatividad y la manera en que cada persona decide presentarse ante el mundo.

Su camino como stylist y personal shopper comenzó a partir de una facilidad natural para combinar prendas, encontrar piezas especiales y experimentar con diferentes estilos. Lo que comenzó como una afición fue tomando forma hasta convertirse en una profesión.

“Desde muy chica me llamaban muchísimo la atención las combinaciones, los accesorios y, sobre todo, cómo una persona podía cambiar por completo dependiendo de lo que llevaba puesto”, comparte Ari.

Con el tiempo, comenzó a realizar styling para amigas y conocidos y posteriormente llevó su trabajo a proyectos profesionales, como portadas de revista y sesiones de fotos para diferentes negocios. Para fortalecer su preparación, realizó una certificación en Vogue España, consolidando sus conocimientos en el mundo de la moda y la imagen.

¿Qué hace una stylist y personal shopper?

Para Ari, el trabajo de una stylist no consiste simplemente en elegir ropa bonita. Una parte fundamental de su trabajo es conocer a la persona que tiene enfrente y entender qué quiere comunicar a través de su imagen.

“Un stylist observa, escucha y traduce”, explica.

Antes de comenzar a construir un look, busca conocer aspectos como la personalidad, gustos, rutina, profesión, presupuesto, colores favoritos, tipo de cuerpo, referentes de estilo y las prendas con las que el cliente se siente más cómodo.

“Para mí, esta es una de las partes más interesantes de mi trabajo: tomar algo tan intangible como la personalidad de alguien y convertirlo en algo visual”.

A partir de esta información, desarrolla propuestas que combinan prendas, colores, siluetas, texturas y accesorios, buscando que el resultado sea coherente con la personalidad de cada persona.

La finalidad, explica Ari Jurado, no es transformar al cliente en alguien diferente, sino ayudarlo a potenciar su propia identidad a través de la ropa.

“No intento convertir a alguien en otra persona, intento ayudarle a reconocer, potenciar y expresar todo eso que ya está ahí”, señala Ari Jurado.

El estilo no siempre sigue las tendencias

Uno de los principales retos dentro del mundo de la moda es aprender a diferenciar entre una tendencia y aquello que realmente funciona para cada persona.

Para Ari, seguir todas las tendencias no es sinónimo de tener estilo. La clave está en identificar cuáles elementos pueden incorporarse a la personalidad y estilo de vida de cada individuo.

No todo lo que está de moda tiene que ser para ti”, afirma.

Su trabajo parte de conocer a cada cliente para después incorporar tendencias cuando realmente tienen sentido. La idea es construir una base con prendas que favorezcan, colores con los que la persona se identifique y piezas que puedan utilizarse de diferentes maneras.

“Para mí, tener estilo no significa tener un clóset lleno de cosas nuevas. Significa saber por qué eliges lo que eliges, hacer compras inteligentes y aprender a combinar lo que ya tienes con piezas nuevas para crear diferentes looks”.

La imagen como una forma de conocerse

Detrás del trabajo de Ari existe una idea que va más allá de la moda: la imagen personal también puede ser una herramienta de autoconocimiento.

Su recomendación para quienes quieren comenzar a desarrollar su estilo es dejar de intentar vestirse como alguien más y empezar a descubrir qué les gusta, qué les hace sentir cómodos y qué quieren proyectar.

Deja de vestirte para parecerte a alguien más y empieza a vestirte para conocerte mejor, sigue tu intuición, siempre”, recomienda.

Para ella, experimentar es parte fundamental del proceso. Probar nuevos colores, prendas o combinaciones permite descubrir facetas de la personalidad que quizá no habían encontrado antes.

Además, considera que la imagen puede convertirse en una extensión del trabajo personal: una manera de expresar hacia afuera aquello que se está construyendo hacia adentro.

“Hazlo por ti, no para nadie más. Te prometo que puede cambiar cómo empiezas el día”, comparte Ari.

Una profesión entre creatividad y estrategia

Ser stylist y personal shopper también implica combinar creatividad con organización. Detrás de cada propuesta existe un proceso de análisis para encontrar las prendas adecuadas, considerar presupuestos y construir looks que realmente puedan incorporarse a la vida cotidiana del cliente.

Para Ari Jurado, uno de los mayores satisfactores de su trabajo es acompañar ese proceso y ver cómo una persona puede ganar seguridad cuando comienza a sentirse identificada con su imagen.

“Una de mis mayores satisfacciones como stylist es ver cómo, a través de la ropa, puede cambiar no solo la imagen de una persona, sino también la forma en la que se siente consigo misma. Para mí, ahí es donde realmente sucede la magia del styling”.

Hoy, su trabajo continúa creciendo entre proyectos de styling, personal shopping y construcción de imagen, con una filosofía clara: la moda no debería utilizarse para parecerse a alguien más, sino para expresar quién eres.

Y es justamente esa mirada la que convierte el trabajo de Ari en algo que va más allá de vestir: ayudar a las personas a encontrar, construir y comunicar su propia identidad a través de lo que llevan puesto.

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