Con Pitahia, lleva el color de la alegría a tus manos

Pitahia ya tiene un mercado consolidado en el país y comienza pensar en un consumidor más allá de las fronteras

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Emprender no fue fácil para Nathalie Eklemes. Con la idea de iniciar su propia compañía de cosméticos, decidió embarcarse en la creación de Pitahia, en la que invirtió tiempo y recursos. 10 años después, la compañía es referente en el mercado de la belleza y apuesta por materias primas de origen natural, pigmentos orgánicos libres de plomo y por no realizar pruebas en animales.

Con la certificación de PETA, Pitahia se desdobla en Mermaid Boons, que ofrece productos para el cuidado del sol, como bronceadores, bloqueadores y repelentes.

“En un inicio fue difícil porque empecé sola en mi casa. El crecimiento ha sido poco a poco adaptándome a lo nuevo. El camino ha estado lleno de retos porque me aferré mucho a crear mi propia fórmula sin que nadie me maquilara; me metí por el camino más difícil, pero yo quería fabricar”, platica Nathalie en entrevista.

La empresaria señala que inició cuando aún estaba estudiando la licenciatura y explica que acaso la juventud fue lo que la impulsó a arriesgarse a forjar su camino en la industria de belleza. “Era muy soñadora. Si no hubiera sido en ese momento quizá ahora no hubiera emprendido. Empecé porque mi mamá me dijo que en la fábrica familiar de pinturas podían desarrollarme la fórmula. Y no tiene nada qué ver una pintura para pared con un esmalte. Me metí pensando que iba a ser súper fácil y no”.

Ahora, luego del camino recorrido, Nathalie ya cuenta con su propio personal, una fábrica donde se hacen sus productos y un laboratorio para desarrollar sus fórmulas. 

“Después de dos años de iniciar contraté a mis químicos y un poco a especialistas en el tema. No hay una escuela que te enseñe a hacer esmaltes para uñas como las hay para hacer galletas o shampús. Todo es prueba y error: conocer las materias primas, descubrir cómo trabajan los pigmentos y las resinas para lograr lo que yo quería: la fórmula perfecta”.

Pitahia ya tiene un mercado consolidado en el país y comienza pensar en un consumidor más allá de las fronteras. Mientras esa meta se hace realidad, Nathalie fortalece sus canales de venta en puntos de interés para el visitante de otro país.

Los turistas extranjeros me compran en ciudades turísticas como Tulum y Los Cabos. También en San Miguel Allende y otras ciudades son puntos ideales: los hoteles son un gran mercado para Pitahia porque los extranjeros se llevan mis productos como si fuera un souvenir; les ha encantado el producto y compran mucho para regalar”.

Además, debido a la crisis sanitaria, la demanda de sus productos creció de manera significativa. “Antes de la pandemia ya teníamos el plan de tener nuestro gel antibacterial porque con el repelente ya estábamos en Farmacias Guadalajara. Y las ventas se nos dispararon en Amazon durante ese tiempo gracias al gel”.

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