Las reglas del juego en el sector gastronómico han cambiado. Ya no basta con tener una propuesta atractiva. Eso es tan solo el boleto de entrada. Para destacar y permanecer, es necesario contar con un concepto claro, distintivo y congruente. Así lo entendió Juan José de Alba mientras trabajaba en la empresa familiar de consultoría para restaurantes.
Durante años acompañó a distintos clientes y comenzó a notar un patrón: mientras ellos cambiaban de agencia de marketing una y otra vez, la consultoría permanecía a su lado. ¿El problema? Las agencias no estaban especializadas, ignorando que la industria tiene una naturaleza compleja y altamente emocional.

El NACIMIENTO DE AJO NEGRO
“Ya cuando veo la oportunidad, tomé una especialidad de marketing gastronómico en Valencia […]; y entonces me aviento sin saber hacer realmente mucho o sin ninguna experiencia previa dentro de una agencia o simplemente con fe y porque me gustaba”, recuerda Juan José de Alba.
Así, junto con otras dos personas, impulsó los cimientos de una agencia especializada en branding y marketing gastronómico, la cual, incluso, trabajó los primeros meses sin identidad y casi un año después su papá le dio el nombre que terminó por definirla: Ajo Negro.
Para mí, jugamos un papel vital y activo en la industria. Nos consideramos agentes de cambio y una fuerza intencional de mejora. Estamos aportando a que la industria se transforme y las marcas entiendan que se trata de desarrollar historias, de crear buenos momentos y experiencias, y que lo que estén haciendo tenga un sentido de construcción”
“Se me hizo pegajoso y con carácter; es un ingrediente no tan común. Yo lo veía como: ‘Vamos a dar un servicio básico, el que todo el mundo necesita, pero no somos cualquier ajo, sino uno especial y diferente para ciertos sabores especiales que estamos buscando’”.

MARCAS CON ALMA Y PROPÓSITO
Al final, terminó por definir también su filosofía. Para el equipo de la agencia de branding y marketing gastronómico, conformado por cuarenta colaboradores especializados en distintas áreas, tener muy claro el concepto de marca y lo que quieren transmitir es el primer paso. Se trata de encontrar lo que los hace únicos; de construir propuestas que tengan alma y sentido para que realmente puedan conectar con el consumidor a través de experiencias memorables.
Pero es también conocer a la persona que hay detrás de la empresa, distinguiéndose por ver más allá del sello. “Hay una frase que usamos como mandamiento que dice: ‘Caminos que no llevan a ninguna parte son difíciles de construir’”, comparte. De esta manera, diseñan y construyen el universo de la marca para comunicar el corazón del proyecto.
Somos muy honestos y transparentes. A nuestros clientes los vemos como personas y nos interesamos por quiénes son, por su vida, por los anhelos, por las dificultades que tienen. Sabemos que no son solo la marca, sino una persona que está detrás”
Ajo Negro juega un rol fundamental para restaurantes, bares y marcas de alimentos y bebidas al fungir como una extensión de estos mismos que los acompaña con un propósito: ir más allá de un producto o un platillo atractivo para crear historias que conecten con las personas, despierten sensaciones y permanezcan en su memoria, convirtiéndose en una razón para volver.

LIDERAZGO CON IMPACTO HUMANO
Esa misma convicción —la gastronomía tiene la capacidad de generar impacto en las personas— también es visible en el liderazgo de Juan José de Alba, marcado por la cercanía, la empatía y un genuino interés por el bienestar y desarrollo del equipo. Impulsa Ajo Negro como una aventura cotidiana que aspira convertirse en agente de cambio, tanto dentro como fuera de la agencia.
Con Dios en el centro, hoy busca develar el alma de las marcas, provocar emociones y construir recuerdos que trascienden lo físico: aquel lugar que recuerda a casa, o aquel otro que despertó los sentidos. Porque, para Juan José, el marketing gastronómico también puede ser una forma de vida.
Me gustaría poder influenciar de forma positiva a que las personas crean que este medio no es tan doloroso, superficial ni plástico, sino que puede ser un camino de vida súper hermoso, lleno de bendiciones, amistades y momentos que se te graban en el corazón”.

