Como exploradora gastronómica, una de mis mayores alegrías es trazar mi propia “ruta del sabor” en Guadalajara, marcando en mi mapa mental aquellos restaurantes que atraparon mi corazón y se volvieron un imperdible. He de confesar que usualmente mi brújula suele apuntar hacia rincones del mundo que habitualmente no se encuentran en la mesa cotidiana.
Con una gran variedad de propuestas de cocina internacional en la ciudad, el mejor boleto para viajar sin salir de esta, no puedo negar que me es imposible resistirme a la comida mediterránea. Dentro de las tradiciones culinarias de esa región, la griega siempre guardará un espacio en mí, donde la misma simpleza de los ingredientes se convierte en un deleite sensorial reconfortante. Y cuando esa calma también se refleja en el espacio, la experiencia se vuelve completa.

Así es Gyropolus. De sus tres sucursales, visité la de la Colonia Americana, el lugar donde todo empezó. Su misión es clara: acercar la cocina griega y mediterránea a un público joven. Por ello, su diseño y ambientación es protagonizada por una identidad enérgica, divertida, relajada y hasta un poco satírica. Inspirado en las islas de Mykonos y Santorini, sus spots son acogedores, entre texturas naturales, colores blancos, azules y anaranjados e iluminación cálida.
Con un toque de street style y buena vibra, este es el lugar idóneo para probar el gyro, su platillo estrella. Esta mezcla de proteína jugosa, ya sea cerdo, cordero u otra, hierbas aromáticas, especias y verduras envuelta en un pan pita esponjoso, demuestra que un platillo memorable puede nacer de la sencillez. Pero, es justamente también el secreto de Gyropolus: un balance perfecto entre un ligero tostado por fuera y un interior suave.
¿El plus? Puedes convertir cualquier gyro en un bowl. Me fascina el tzatziki y aquí nunca pierdo la oportunidad de pedirlo, es adictivo. Su menú está centrado en gyros y mezze (entradas), por lo que, si quieres tener un festín griego, recomiendo pedir al centro varios platillos.

EDITOR'S FAV
- Trío de dips
- Dolmades
- Gyro de cordero
- Nieve de yogurth con ralladura de limón
En Gyropolus, tus sentidos se deleitarán por una grata combinación de texturas, colores y sabores que se elevan por su calidad y frescura. Con un gran sazón equilibrado sellado por un espíritu ligero y una atmósfera relajada, aquí la cocina griega encuentra su mejor expresión en la sencillez. Un lugar de esos que, después de conocerlos, inevitablemente terminan formando parte de tu propia ruta del sabor.

