Lucía Dueñes

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Desde joven la observación le originó las ganas de aprender a cocinar. Sus principales maestras fueron su abuela y su mamá, quienes abrían su recetario y mostraban imágenes de postres, que después comparaban con el pastel final, tomando eso como una gran inspiración para visualizar su futuro como profesionista. Segura y enfocada en lo que deseaba, persiguió sus sueños hasta el Instituto Culinario de México en Monterrey.

El éxito que ha tenido la food boutique Charola de Plata se basa en que está involucrada en cada parte de los procesos de elaboración en cocina, se encarga de las compras y ventas y del servicio al cliente, así como de administrar y cocinar. Sus conocimientos la dejan crear una manera de trabajar muy peculiar, donde el proceso no requiere de seguir una receta, sino de experimentar sin miedo. Esto lo logra mediante investigaciones sobre lo que se está usando, a través de chefs reconocidos para estar al día de las tendencias, contemplando ingredientes y empezando a crear sus propias mezclas, impulsando a su equipo a compartir esa mentalidad de crear recetas únicas, para después estandarizarlas, midiendo y pesando cada uno de los ingredientes que utiliza.

CHAROLA DE PLATA
Inició gracias a que los últimos dos años de su carrera profesional se dedican a un proyecto final, en el cual invirtió su tiempo para crear algo real, con recetas, un estimado del equipo de trabajo, gastos de cada instrumento y desarrollando todos los detalles a fondo. Lo último fue el nombre, que fusiona el concepto de comida gourmet con la accesibilidad para que el cliente llegue y compre lo que quiera. Dentro del brainstorming surgió incluir algún metal como oro o plata, dando como resultado varios nombres que después evolucionarían a Charola de Plata, gracias a que el lugar ofrece productos sin hacer pedidos previos, poniéndoles a los clientes, tal y como menciona el dicho, todo en “charola de plata”.

CASO DE ÉXITO
Sin la intención de tener un espacio para cubrir eventos, la gente comenzó a pedir desayunos, que se volvieron muy exitosos. Ha brindado catering a 500 personas a pocos meses de abrir el negocio. Su mayor satisfacción es la respuesta de cada uno de sus clientes, no importando si es un brownie o un banquete para 250 personas.

MAYOR RETO
Crear armonía en la empresa. Tener un buen equipo humano con el que se pueda trabajar lo que sea sin problemas.

EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA
En un evento donde se anticiparon los detalles e ingredientes para la elaboración de los productos ocurrió una confusión con las fechas y aun así logró preparar todos los aperitivos en un tiempo récord para cumplir con el cliente y sus invitados.

FUTURO
“Veo Charola de Plata como un deli-shop, con una cafetería donde los clientes puedan llegar y pedir lo que quieran, en un espacio amplio y con una cocina mucho más equipada, para impartir cursos, así como vender utensilios y mis propios recetarios”.

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