En una soleada tarde de mayo, la belleza y destreza del polo se hicieron presentes para el disfrute de cientos de asistentes a la gran final de la Copa de Polo San Carlos, en el Club de Polo Monterrey.
Un torneo emocionante
Fue un torneo sumamente reñido, en el que todos los partidos se definieron en los últimos chukkers
El nivel de juego fue excepcional gracias a una combinación perfecta entre la experiencia de jinetes consolidados y el empuje del talento joven, contando incluso con la participación de jugadores invitados del Estado de México.
Al término de una jornada intensa y llena de adrenalina, el equipo de San Carlos se alzó con la victoria, coronándose como el gran campeón de esta histórica primera edición.
Además de las emociones en la cancha, los asistentes pudieron vivir las tradiciones más arraigadas de este deporte. Durante el medio tiempo, el público bajó al campo para tapar los divots (los trozos de pasto levantados por los cascos de los caballos), una costumbre de toda la vida en el polo que ayuda a que la pelota corra de forma más pareja para la segunda mitad del encuentro.































Suma de voluntades por el don de la vista
Más allá del trofeo, el verdadero triunfo de la jornada fue el impacto social. Rogelio Sada, del Club de Polo Monterrey, destacó la importancia de la alianza lograda para este evento:
“Estamos como club ecuestre y de polo haciendo una alianza con Destellos de Luz y Grupo San Carlos. Es una asociación civil muy respetada y hemos tenido una respuesta muy buena de este primer evento”.
Por su parte, Karla Assad, en representación de Destellos de Luz, se mostró conmovida y profundamente agradecida con el comité organizador, los asistentes y los patrocinadores que hicieron posible el torneo. Recordó que la asociación está próxima a cumplir 30 años de una labor incansable en la región.
“Nos dedicamos a apoyar a personas con problemática visual para que recuperen la vista, y también a personas ciegas para que tengan todos los apoyos como programas y herramientas para su desarrollo y superación. Este evento es para que muchas personas puedan recuperar la vista y todos los que están aquí se han sumado para hacerlo posible”, explicó Assad.
A lo largo de su historia, Destellos de Luz ha logrado cambiar la vida de miles de familias, sumando más de 30 mil operaciones quirúrgicas dirigidas a personas de escasos recursos.
Gracias a la recaudación de esta primera Copa San Carlos, la institución podrá seguir devolviendo el valioso don de la vista a quienes más lo necesitan, demostrando que el empresariado y la comunidad regiomontana siempre están listos para apoyar las causas que transforman vidas.

