Parras de la Fuente es el destino ideal para pausar. Es un lugar mágico donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo entre calles históricas, leyendas y paisajes naturales. En medio de la notable transformación que vive este Pueblo Mágico, una nueva generación de empresarios está contribuyendo a escribir su siguiente capítulo. Entre ellos destaca Bárbara Barroso, quien ha asumido el reto de convertir un sueño familiar en una propuesta de hospitalidad de primer nivel: Los Durmientes Parras, un proyecto que comienza a posicionarse como uno de los más ambiciosos y prometedores de toda la región.
La historia de Los Durmientes Parras no comenzó con un hotel ni con una fría estrategia de negocios corporativos. En realidad, todo inició con un anhelo profundamente personal. El padre de Bárbara, un auténtico amante de la cultura del vino, imaginó durante años tener un viñedo propio. Cuando finalmente surgió la oportunidad de adquirir una propiedad con las condiciones climáticas y de suelo ideales para el cultivo de la vid, la familia entendió de inmediato que había algo mucho más grande por construir en este rincón de Coahuila.
Visión que crece y transforma el paisaje de Parras
La primera etapa de este desarrollo fue sumamente sencilla en apariencia. La idea original consistía en plantar el viñedo y crear algunas cabañas independientes rodeadas de naturaleza. La intención principal era ofrecer un espacio de desconexión total, donde los visitantes pudieran sentirse lejos del bullicio de la ciudad y reconectar con la tranquilidad característica de la zona. Sin embargo, conforme avanzó el diseño arquitectónico, la visión comercial evolucionó de forma contundente.
Lo que inicialmente se concebía como un pequeño hotel boutique terminó convirtiéndose en un resort integral. Hoy en día, Los Durmientes Parras reúne hospedaje, viñedo, alta gastronomía, bienestar y entretenimiento en un mismo destino. El complejo está equipado con alberca y jacuzzi climatizados, spa de primer nivel, gimnasio, canchas de pádel, áreas familiares, cava privada y un restaurante con vistas privilegiadas hacia las vides.
Para la empresaria Bárbara Barroso, la verdadera diferencia competitiva radica precisamente en esa capacidad de diversificar las experiencias. Su objetivo es que el huésped pueda transitar fluidamente de una degustación de vino premium a una cena especial, o de una mañana de descanso a la celebración de un gran evento social.
La fuerza de los cimientos y los valores familiares
El concepto del lugar posee un trasfondo cultural e histórico muy claro. Los Durmientes Parras toma su inspiración directa de las sólidas piezas de madera que sostienen las vías del ferrocarril y permiten que el tren avance con seguridad. Esta es una metáfora que la familia Barroso adoptó como representación viva de los valores fundamentales que guían cada decisión operativa: trabajo en equipo, perseverancia, honestidad y respeto.
Asegura Bárbara que estos principios han resultado tan importantes para el éxito del proyecto como la infraestructura física misma. Desarrollar un complejo turístico de esta escala en Coahuila implicó enfrentar serios desafíos en materia de construcción, integración de talento local y operación diaria. La gran lección de este proceso ha sido contundente: ningún proyecto de hospitalidad prospera sin presencia constante, atención minuciosa al detalle y un firme compromiso personal.

Me considero una persona que piensa que el verdadero éxito está en las experiencias vividas, las personas que nos acompañan y los vínculos que construimos a lo largo del camino”, comparte Bárbara Barroso.
El nuevo perfil del turismo vitivinícola en Coahuila
La evolución y apertura de Los Durmientes Parras ocurre en un momento crucial, justo cuando el turismo vitivinícola de Coahuila gana una enorme relevancia tanto dentro como fuera de México. Los viajeros actuales muestran un interés creciente por las experiencias personalizadas, la gastronomía de alta calidad y los entornos capaces de generar recuerdos memorables a largo plazo.
Ante este panorama, Bárbara Barroso sostiene que el crecimiento del destino debe construirse siempre desde la colaboración estrecha entre viñedos, hoteles, restaurantes y productores locales, respetando la identidad histórica que convirtió a Parras en un referente. Al mirar hacia el futuro, la empresaria no se enfoca únicamente en la expansión métrica, sino en el valor de las vivencias. Si el nombre del resort permanece en la memoria colectiva, será por haber creado momentos tan memorables que inviten a regresar una y otra vez.
Conoce Los Durmientes en Parras
Para entender la magnitud y el impacto de este desarrollo en la industria de la hospitalidad, vale la pena analizar sus cifras clave:
- 3 plantas: Integran el complejo hotelero actual, el cual originalmente fue concebido como un hotel boutique de un solo nivel.
- 1 viñedo propio: El corazón del proyecto que da origen a la futura producción de vino de la casa.
- 4 ejes filosóficos: Los pilares del éxito del equipo: trabajo en equipo, perseverancia, honestidad y respeto.
- 100% familiar: Un desarrollo conceptual nacido del esfuerzo conjunto y la participación de los integrantes de la familia.
- 1 resort integral: Un destino único que fusiona exitosamente hospedaje, gastronomía, bienestar, deporte y experiencias enológicas.


