Neumólogo, docente y eterno curioso: El doctor Arnulfo Portales ha hecho de las preguntas una forma de ejercer la medicina por más de 35 años.
A la pregunta de “qué sigue emocionándolo de ser médico después de 35 años”, el doctor Arnulfo Portales responde con otra ráfaga de preguntas: ¿quién va a entrar por esa puerta?, ¿qué traerá consigo?, ¿por dónde habrá que empezar? Quizá en esa actitud reside la mejor manera de comprenderlo. Portales es neumólogo e internista, profesor de posgrado y, durante años, jefe del Servicio de Neumología en la UMAE 71 del IMSS. Su sólida formación académica está ligada a la Universidad Autónoma de Coahuila (UA de C), al Hospital Español de México, al Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y al Hospital General de México SSA.

Sin embargo, antes que cualquier nombramiento o mérito institucional, lo define una inquietud constante: la necesidad de entender. Su mamá se lo decía desde niño: ¿por qué nunca aceptas lo que se tiene que hacer?, ¿por qué todo lo cuestionas? Décadas después, él encuentra en aquella característica casi una definición de su profesión: “Creo que esa es la esencia del médico, cuestionarse”.
Empatía para explicar: La vocación de entender el dolor ajeno
Su llegada a la medicina ocurrió casi por inercia natural. Creció entre batas blancas, expedientes y conversaciones clínicas: su padre, familiares y amigos cercanos le mostraron que la profesión podía vivirse con auténtica fascinación. Lo que empezó como un entorno familiar se transformó pronto en una vocación que lo condujo a la Medicina Interna y, posteriormente, a la Neumología.
La especialidad le otorgó también una mirada íntima y particular del dolor ajeno. La respiración no es para él una abstracción ni un mero dato clínico: padece asma y conoce en carne propia la angustia de no poder llevar aire a los pulmones. Por eso enfatiza tanto la empatía. Para el doctor Portales, atender a un paciente exige cruzar al otro lado del escritorio, escuchar la experiencia del otro y asumir la responsabilidad compartida de devolverle la salud. No basta con saber; hay que saber explicar.
Esa máxima guía su vida profesional. Como catedrático de UJED Campus Gómez Palacio y formador de talento en el IMSS —donde coordinó áreas de enseñanza y servicios especializados—, su firma aparece en diversos trabajos e investigaciones sobre enfermedades respiratorias. Para él, enseñar es la forma más noble de honrar a sus propios maestros. Cada nueva generación que ayuda a formar representa un diálogo vivo con quienes lo guiaron en el pasado.
Una ciudad que se respira: Arquitectura, entorno y salud en La Laguna
Su curiosidad trasciende los muros del consultorio. Fascinado por la arquitectura desde la secundaria —época en la que llegó a diseñar fachadas—, con los años descubrió una intersección inesperada entre el diseño urbano y la medicina: los espacios que habitamos determinan la salud de nuestros pulmones.
Suele hablar con pasión de los «edificios enfermos», de la ventilación deficientemente planeada, de los materiales nocivos y del impacto de la contaminación espacial en el sistema respiratorio. Su diagnóstico médico sale a la calle para analizar el entorno global del paciente.

Esa misma inquietud lo impulsó a estudiar la patología regional de La Laguna: descifrar qué factores geográficos, ambientales y sociales configuran la salud de la población local. Hoy en día, desde el Hospital Ángeles Torreón —donde ejerce como especialista en Medicina Interna y Neumología, además de desempeñarse como Jefe de la Dirección de Enseñanza—, continúa impulsando proyectos dedicados a entender la medicina arraigada al territorio.
Jubilarse sin dejar de aprender: El cierre de un ciclo en el IMSS
Recientemente, el doctor Arnulfo Portales concluyó un ciclo de 35 años de servicio en el Instituto Mexicano del Seguro Social. La palabra jubilación, sin embargo, le queda chica a un hombre que descubre proyectos alentadores allí donde otros ven el cierre definitivo de una jornada.
Guarda un profundo agradecimiento por esas más de tres décadas: por lo aprendido, por lo enseñado y por el afecto entrañable de pacientes que aún hoy se manifiesta en visitas, muestras de cariño o un sincero apretón de manos. Reconoce también el costo de la profesión: el tiempo invertido que no vuelve y las ausencias familiares que aprendió a saldar ofreciendo momentos de auténtica calidad.
Hoy se plantea nuevos interrogantes. Y eso es, tal vez, lo más revelador de su trayectoria: tras 35 años de carrera, miles de pacientes atendidos, decenas de promociones de alumnos formados y una especialidad transformada por la tecnología, el Dr. Arnulfo Portales mantiene intacta la capacidad de asombro.
Le sigue fascinando descubrir quién abrirá mañana la puerta del consultorio. Y, sobre todo, qué pregunta traerá consigo.
La idea de la medicina del doctor Arnulfo Portales
- Cuestionar: Preguntarse por qué ocurre algo antes de conformarse con la respuesta.
- Escuchar: Entender el malestar desde la experiencia de quien lo vive.
- Explicar: Traducir el conocimiento médico para que cualquier paciente pueda comprender qué tiene y qué puede hacer.
- Compartir: Consultar a otros médicos cuando existen dudas y hacer de la autocrítica una práctica profesional.


