Desde Saltillo, Raúl Cantú ha construido una trayectoria profesional que demuestra que las industrias creativas no tienen fronteras.
Motion Designer y creador de contenido, lleva alrededor de ocho años trabajando en diseño y animación, aunque su interés por lo visual comenzó desde los 10 años, cuando descubrió su fascinación por las portadas de discos, los videojuegos, las interfaces y la tecnología.
Su acercamiento al diseño nació de la curiosidad. Pasaba horas frente a la computadora intentando recrear aquello que llamaba su atención, hasta que alrededor de los 20 años recibió su primer proyecto pagado: una animación para un producto. Fue entonces cuando entendió que aquello que hacía por diversión podía convertirse en una profesión.

Desde entonces, su aprendizaje se ha basado en experimentar, equivocarse y volver a intentarlo. Para Raúl, aprender haciendo ha sido fundamental para desarrollar no solo habilidades técnicas, sino también criterio creativo.
Saltillo fue el punto de partida de su carrera, aunque buscar oportunidades fuera de la ciudad le permitió ampliar su perspectiva y colaborar con equipos de Inglaterra, París y Estados Unidos.

Esta experiencia también le confirmó que trabajar en proyectos internacionales no depende necesariamente de vivir en una gran capital creativa.
Como Motion Designer, su trabajo consiste en mucho más que animar elementos visuales. El movimiento también comunica ritmo, intención y emociones: determina qué vemos primero, cuánto tiempo lo observamos y cómo recorremos una pieza.
Está presente en películas, publicidad, videojuegos, aplicaciones, redes sociales e interfaces digitales.
Con los años, Raúl pasó de concentrarse en dominar herramientas a desarrollar criterio para entender por qué algo funciona y cuándo es momento de dejar de diseñar. También ha incorporado nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, como herramientas para experimentar y ampliar sus posibilidades creativas.
Recientemente, sumó una nueva faceta a su proyecto personal: crear contenido sobre música y diseño. A través de las portadas de discos, vinilos, fotografía y tipografía, busca despertar curiosidad y demostrar que el diseño está presente en nuestra vida cotidiana.
Para Raúl, la creatividad está en constante movimiento. Por eso, más que encasillarse, quiere seguir explorando nuevas disciplinas, herramientas y formas de contar historias.



