Humind: Resiliencia y Acción

La pérdida de un miembro de su familia desembocó en la creación de la clínica Humind, que, en su momento, les hubiera sido de vital importancia

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El concepto Humind nace a principios de junio de 2021, dos años después de que un matrimonio perdiera a su hijo mayor por suicidio. Hoy, buscan concientizar a las familias sobre lo importante que es atender a tiempo la salud mental de las personas, especialmente niños y jóvenes.

Mónica Zambrano de De la Garza y Óscar de la Garza nunca imaginaron que su hijo Fernando, de 17 años, llegara a atentar contra su vida. Sabían que sufría de ansiedad, por la cual estaba siendo atendido, pero no lograron dimensionar el tamaño del problema a tiempo. Después de buscar ayuda en distintas partes para avanzar en su duelo, decidieron abrir una opción para otras familias y así evitar una desgracia como la que ellos vivieron.

“Para buscar ayuda, se requiere madurez, humildad y autoestima, en la sociedad ocurre al revés: ‘el inteligente va a salir adelante solo’, es lo que se piensa” Óscar de la Garza.

“Nos tomó por sorpresa, (Fernando) la estaba pasando mal, pero no sabíamos que tenía deseos de morir”, recuerda Mónica sobre la muerte de su hijo. “Se nos vino una bomba. Llegaron muchos sentimientos de culpa: ‘cómo no me di cuenta’. Hay enojo con la persona que tomó esa decisión, hay enojo con la vida. Hay depresión, estrés postraumático… Miedo de que vuelva a suceder”.

La familia De la Garza Zambrano tiene otros cuatro hijos, por lo que después de sufrir ese episodio trágico, decidieron ir a Estados Unidos, a la clínica John Hopkins, en Baltimore. Ahí estuvieron por un mes y descubrieron un modelo que posiblemente los hubiera ayudado a detectar el problema a tiempo.

RECONSTRUIR

Aun sin dejar de vivir su duelo, el matrimonio tuvo la iniciativa de comenzar un proyecto que este año comienza a ser realidad. Humind es una asociación sin fines de lucro que busca crear conciencia sobre lo importante que es atenderse a tiempo los padecimientos mentales. Parte de tres iniciativas.

La primera son los propios programas de concientización; romper el estigma sobre la salud mental, para lo cual han establecido acuerdos de colaboración con instituciones en Estados Unidos: Child Mind Institute y The Jed Foundation, ambas buscan implementar programas a través de colegios y universidades, involucrando a todo el personal, capacitar, educar a los alumnos y padres de familia. “La ventaja de ser asociaciones no lucrativas es que no somos competidores, sino que todos buscamos mejoras en el tema”, explica Óscar.

La segunda iniciativa trata sobre la falta de especialistas de salud mental en el país, sobre todo en niños y adolescentes. “Buscamos tener más y mejores psiquiatras para niños (paidopsiquiatras) y psicólogos pediátricos. Lo vamos a lograr con incentivos económicos en esas especializaciones. También tenemos programas con el extranjero para que haya rotación de personas”, agrega Óscar.

La tercera iniciativa trata sobre una clínica de salud mental para jóvenes y adultos, para lo cual se estableció un acuerdo de colaboración con The Menninger Clinic, en Houston, ranqueada en el ‘top ten’ en salud mental. “No tuvimos que inventar nada; lo que vivimos en Estados Unidos es lo que trajimos para acá. Ellos capacitaron a nuestro personal”, destacan.

“Debemos educar a nuestros jóvenes a distinguir signos de alarma, a diferenciar tristeza de depresión. Ellos deben aprender a saber cuándo es el momento en que hay que pedir ayuda de un adulto. Mónica Zambrano de De la Garza

MODELO IMPORTADO

El viacrucis que vivió el matrimonio en 2019 incluyó un ir y venir con distintos médicos que tenían versiones encontradas sobre lo que había que hacer con la situación de su hijo. Cuando visitaron el John Hopkins, se dieron cuenta que en un solo lugar podrían tener respuestas a todas sus preguntas.

Ahí radica la principal diferencia entre el modelo que manejan en su clínica con el de las otras instituciones. En Humind, el paciente no es de un médico. Óscar resalta este punto al explicar que “no todos los doctores son especialistas en todo”, por lo cual ellos cuentan con un director médico que se asegura que sus pacientes tengan las terapias que necesiten, y aunque puede tener un terapeuta base, se suman los especialistas necesarios para atenderlos de manera integral. De ahí parte el otro punto, en un mismo lugar. Las decisiones se toman en equipo, en los casos que así requieran. A diferencia de las terapias privadas, la proximidad de estar en la misma clínica facilita la comunicación; las decisiones son tomadas desde distintos punto de vista.

En el modelo de Humind, la consulta es externa: “los pacientes vienen y se retiran. No hacemos internamiento”, dicen. Los padecimientos que se atienden son condiciones como depresión, ansiedad, psicosis, trastornos de comportamiento y personalidad. Actualmente dan atención a 130 personas por semana y tienen capacidad para recibir a 500, desde su apertura este verano.

HAY MUCHO POR HACER

En el tema de salud mental en México aún hay mucho por mejorar. Hay que atenderlo desde distintas dimensiones, promover la concientización, el desarrollo de más médicos, que se creen más centros de atención y para eso, Humind trabaja día a día, pero también se necesita de aportaciones y patrocinadores.

“Nunca vamos a entender por qué Fernando murió, pero tenemos que hacer paz con eso. Nosotros tuvimos que ver qué íbamos a hacer con ese dolor, cómo podemos ayudar. En cierta manera, Humind le da un poco de sentido y quita un poco el dolor. Es como un abrazo, saber que estás haciendo un cambio. Es parte de nuestro propio duelo. Este espacio es lo que hubiéramos deseado que nuestro hijo tuviera y no lo encontramos en Monterrey”, finalizan.

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