Da color a la historias

Dany Churches encontró en la pintura la expresión artística para plasmar cada una de las historias que le cuentan.

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Daniela Iglesias, mejor conocida como Dany Churches, dio sus primeros chispazos en la pintura cuando era pequeña. Recuerda que su comienzo fue por una “travesura”, cuando sus padres se dieron cuenta que había pintado toda una pared.

Aunque, para su mamá, comenta Dany entre risas, “casi le da el infarto”, su padre fue más optimista al comentarle “ella va a ser una gran artista”.

Graduada en Administración de Empresas por parte del Tec de Monterrey, antes de dedicarse al 100 por ciento a la pintura, conoció el mundo de los negocios al trabajar cuatro años en una comercializadora en el área de ventas.

El tema artístico siempre fue un hobby, sin embargo, llegó el momento en que la pasión por dedicarse a ese trabajo la haría poner su propio estudio.

“Descubrí que quería contar historias, porque siempre tenemos una historia que contar una vivencia, buena o mala. Y también a lo largo de este crecimiento en el área artística, me apasionaba la historia y todo eso. Fui dándome cuenta que realmente las personas influyentes, gobernantes o príncipes, siempre habían plasmado y contado su historia con un retrato o algo artístico.

“Empecé a contar historias, desde empresarios hasta políticos, que prácticamente son mis clientes, pero ahí es donde dije realmente todas las personas son intencionales en contar su historia a veces muchas veces, tú no te das cuenta, pero estás contando tu historia”, comentó Dany Churches.

¿En qué momento te diste cuenta de que tu trabajo ya era más profesional?

“El año pasado tuve un aprendizaje muy fuerte en mi vida y llegó un punto muy bajo de mi vida, aquí yo dije ¿Qué voy a hacer en mi vida?, o sea, dejé todo literalmente. No veía futuro, no veía la luz.

“Entonces empecé a pintar. No tenían pinceles, no tenía nada literalmente. Me acuerdo que hice un Open Studio con mis amigos. Me traje una máquina de chicles, alguien me puso un refri, me donaron el sillón, un robot, literalmente fue cuando sentí una señal, como si ellos (mis amigos) me dijera por aquí”.

¿Cómo fue el proceso para adaptarte a tu nueva etapa?

“El cambio fue muy fuerte para mí. Yo empecé a trabajar desde chiquita, desde los 17 o 18 años, la verdad, mi familia me inculcó el trabajar, el estudiar, y siempre lo vi como algo bueno, como aprendizaje. Me costó mucho porque tengo un estilo de vida muy rápido y siempre busco estar en constante movimiento. Entonces yo tuve que aprender porque la pintura es entrar en un ambiente y es paciencia.

“Siempre retomaba la pintura y la dejaba. Me acuerdo que tuvo una plática con mi papá y me dijo ‘si vas a hacer las cosas, las vas a hacer bien’, te vas a meter a tu estudio y vas a sacar algo de ahí. Sí la pasé dos o tres meses con incertidumbre. Llegaron mis primeras clientes así por redes sociales”, comentó Dany Churches.

¿Cómo defines tu concepto?

“Cada quien transmite de una manera diferente y yo tal cual dije voy a contar historias. Voy a ser contadora de historias. No fue como algo tal cual como que ya exista, las técnicas sí, a lo mejor y ciertas formas al plasmar, pero el contar historias tal cual no hay. Como sabes, se puede utilizar algo así como un toque, moderno o popular o surrealista o collage, que son técnicas de arte, pero no tal cual un término”.

¿Cuáles son los principales retos a los que te has enfrentado?

“Casi siempre son mentales. El ‘no importa lo que hagas, la gente siempre te va a criticar. siempre te va a mirar’. Lo más difícil casi siempre es como tu círculo cercano, a lo mejor tu familia. Lo primero fue como conmigo mismo, fue como un ‘Daniela, pues ya tomaste una decisión‘”.

¿Cómo te ves en 10 años?

“Me sigo viendo contando historias. Me veo en el arte definitivamente, quiero seguir contando historias para grandes personas, para grandes empresarios, para grandes empresas, para gente importante”.

Conócela

https://www.instagram.com/danychurches/

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