De una búsqueda personal a la creación de una marca de caldo de hueso
Lo que comenzó como una solución para mejorar la salud de las articulaciones terminó convirtiéndose en un proyecto que hoy forma parte de la alimentación de muchas familias. Así nació Caldo de Hueso por Mónica Marcos, una marca fundada por Mónica Marcos y Paola Urdiales, quienes transformaron una experiencia personal en una propuesta enfocada en el bienestar y la nutrición.
La historia inicia cuando Mónica enfrentaba diversos problemas físicos relacionados con sus articulaciones. En busca de alternativas naturales para complementar su alimentación, decidió incorporar el caldo de hueso a su rutina diaria. Sin embargo, después de probar distintas opciones disponibles en el mercado, ninguna cumplió completamente con sus expectativas.
“Probé varias marcas y ninguna me convenció al cien por ciento. Entonces decidí preparar mi propio caldo de hueso para consumo personal”, comparte.

El origen de un emprendimiento con propósito
Lo que comenzó como una preparación casera llamó rápidamente la atención de familiares y amigos, quienes comenzaron a solicitar el producto. Fue entonces cuando surgió la idea de convertir aquella receta en un negocio.
Sin experiencia previa en la industria alimentaria, Mónica comenzó a vender de manera cercana a personas de su entorno. Conforme crecieron las recomendaciones, también llegaron testimonios de clientes que encontraron en el producto un complemento importante dentro de sus procesos de recuperación y bienestar.
Durante los años de pandemia, el caldo de hueso ganó popularidad entre quienes buscaban fortalecer su alimentación. Las historias compartidas por los consumidores se convirtieron en una de las principales motivaciones para continuar desarrollando el proyecto.

Paola Urdiales impulsa la estrategia de marca y crecimiento
Con el potencial del producto cada vez más evidente, Paola Urdiales decidió sumarse formalmente al proyecto familiar. Su participación permitió dar un paso importante hacia la profesionalización de la marca.
“Le dije a mi mamá que podía ayudarla en la parte de crear una marca, desarrollar estrategias de marketing y dar a conocer el producto a más personas”, explica.
Desde entonces, Paola ha liderado aspectos relacionados con posicionamiento, comercialización y expansión, permitiendo que el caldo de hueso llegara a nuevos canales de distribución y puntos de venta.
Gracias a esta combinación de experiencia personal y visión empresarial, la marca logró evolucionar de un emprendimiento local a una propuesta con presencia creciente dentro del segmento de alimentos funcionales.

Caldo de hueso: una tendencia en nutrición y bienestar
En los últimos años, el caldo de hueso se ha convertido en uno de los alimentos más buscados por personas interesadas en hábitos de vida saludables. Su popularidad ha impulsado a consumidores a buscar opciones elaboradas con ingredientes de calidad y procesos que respeten la preparación tradicional.
Para Mónica Marcos y Paola Urdiales, el principal diferenciador de su producto sigue siendo el origen de la marca: una receta creada inicialmente para resolver una necesidad real.
Hoy, ambas fundadoras continúan trabajando para ampliar el alcance de Caldo de Hueso por Mónica Marcos, manteniendo como eje central la calidad, la cercanía con sus clientes y el compromiso de ofrecer un producto que nació desde la experiencia personal y evolucionó gracias a la confianza de quienes lo incorporaron a su día a día.
Su historia demuestra cómo una necesidad familiar puede convertirse en una oportunidad de emprendimiento capaz de generar impacto positivo en la vida de muchas personas.



