Una Nueva Ola musical en GDL: Entrevista con César Reynaga

César Reynaga y el equipo de Nueva Ola han hecho posibles shows increíbles en Guadalajara. Platicamos sobre la historia de la promotora.

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Concierto Nueva Ola

A principios de 2020 Guadalajara se había consolidado como un punto obligado para los shows internacionales que visitaban nuestro país. Algunas semanas antes de que la emergencia sanitaria pusiera nuestra vida de cabeza, el talentoso bajista Thundercat anunció su presentación en tierras tapatías de la mano de una nueva promotora: Nueva Ola.

El anuncio se hizo durante la primera semana de marzo y, como el resto de los eventos masivos en vivo, tuvo que ser cancelado debido a la pandemia de Covid-19. 

Luego de todo lo que aprendimos respecto al virus, y con pasos pequeños pero constantes, la reactivación de los espacios culturales y de entretenimiento comenzó a materializarse hasta dar forma a una agenda de conciertos en la ciudad que ha permitido a los amantes de la música en directo ponerse al corriente con sus deudas sonoras.

Durante este año hemos podido presenciar conciertos como el de Beach Fossils, El mató a un policía motorizado, Molchat Doma, Mildlife, King Gizzard & the Lizard Wizard, Crumb, DIIV y Homeshake que han sido un deleite. Lo que tienen en común estas presentaciones que pudieron realizarce gracias al trabajo de César Reynaga y la promotora Nueva Ola. 

Con el interés de saber más sobre el reto que implica organizar conciertos con bandas que nunca habían visitado Guadalajara, lo difícil que puede ser hacerse un lugar entre gigantes del entretenimiento y de lo bien que están llevando su comunicación con el público, platicamos con César para conocer más sobre el proyecto.

-¿Cuál es la historia de Nueva Ola?

Es una historia personal y colectiva. Fui músico durante mi adolescencia, por allá del 2005 al 2010. Aprendí a organizar eventos pequeños y a convocar a los asistentes a través de los medios con los que contábamos (Myspace, volantes entregados personalmente, pega de posters, etc.). Volví a trabajar en la música desde 2015, apoyando a eventos en difusión y luego siendo promotor de algunos actos nacionales. Desde 2016 fui promotor de shows como Badbadnotgood, Masego, Chicano Batman, Nothing But Thieves, Unknown Mortal Orchestra, entre otros. Luego me asocié con mis hermanos para crear una nueva promotora. La idea de Nueva Ola era traer shows que no serían comúnmente promovidos en esta ciudad y crecer una audiencia y comunidad.  

Nuestro primer show sería Thundercat en mayo de 2020, pero tuvimos que posponerlo y después cancelarlo definitivamente por la pandemia. Volvimos (o comenzamos por fin) en abril de 2022 con tres shows consecutivos y hasta el momento hemos tenido trabajo constante y hemos crecido nuestro equipo con colaboradores increíbles. 

-Para aquellos que no saben cómo funciona, ¿podrías explicarnos qué es lo que hace Nueva Ola?

Nueva Ola es una promotora de eventos. Nos encargamos de contratar artistas y producir los shows siguiendo sus requerimientos técnicos y el concepto de su gira. También trabajamos en que los proyectos se desarrollen en nuestro territorio haciendo un trabajo de medios y marketing online y offline. 

-¿Cuántas personas colaboran en la productora?

Somos un equipo permanente de siete personas. Mi hermana Martha Reynaga, es la administradora. Mi hermano José Reynaga, es el encargado de finanzas y el asesor de negocios y planes. 

Daniel Nuñez, un amigo con el que llevo colaborando casi una década, es el jefe de producción. Es una de las personas más experimentadas, sensibles y con buen gusto que conozco en el medio. 
Marlenne Armas, lleva redes sociales y medios de comunicación y aporta mucha creatividad a nuestra comunicación en general. 
Michelle Rangel es nuestra coordinadora de producción y su trabajo abarca más de un área. 
Eugenio Di Bella, es un socio en la dirección creativa quien desarrolla contenidos y también estrategias de difusión.
También colaboran artistas gráficos muy talentosos como Daniel Rodríguez, quien también ha sido un asesor musical al que admiramos mucho, y Carlos Aroche, un ilustrador súper talentoso. Ambos hacen un trabajo impresionante.

-¿Cuántos shows han producido hasta ahora?

Sólo en 2022 hemos producido 8 eventos. El mató a un policía motorizado, de Argentina, Molchat Doma, de Bielorrusia, King Gizzard & the Lizard Wizard y Mildlife de Australia, Beach Fossils, Crumb y DIIV, de Nueva York y Homeshake, de Canadá. 

Tenemos ventas que superan los 5,700 boletos y una asistencia de 6,657 personas en lo que va de la primera mitad del año. 

-¿Cuál ha sido el show que más les ha costado traer?

King Gizzard & the Lizard Wizard fue un reto de preproducción y producción. La banda tiene un set muy complejo y el mismo día del show venían llegando de tocar en otra ciudad, así que estuvimos preocupados de que todo sucediera en tiempos. Aún así, disfrutamos mucho el proceso trabajando de la mano con unos socios increíbles que se llaman Serpiente y que organizan el festival Echoes junto con Hipnosis, un festival del que somos fans desde hace mucho.

Los australianos King Gizzard & the Lizard Wizard ofrecieron un show espectacular en el Teatro Estudio Guanamor. Foto: Diego Guillén.

-¿Cuál es la parte más complicada en el trabajo que realizan?

La parte más complicada es que, a pesar de que existan cada vez más herramientas para medir audiencias y comportamientos del público, sacar un evento a la venta tiene varios aspectos impredecibles. 

Es un negocio donde hay mucho riesgo y donde las condiciones pueden cambiar de un momento a otro.

-¿Cómo logran competir ante gigantes de la industria y esa especie de monopolio que existe en cuanto a la organización de conciertos tanto a nivel local como a gran escala?

Desde que comenzamos tuvimos una visión clara: La competencia es un concepto ajeno a la forma en que trabajamos y obsoleto si queremos ser disruptivos en la industria. Sabemos que somos una nueva generación y otras grandes empresas tienen mayores recursos e historial, pero no queremos competir con eso. Nuestra estrategia a mediano y largo plazo es generar valor de maneras únicas y colaborar con todos los actores posibles. También es crear una comunidad dentro y fuera de Guadalajara donde se comparta el sentido de pertenencia, el amor a la música y las experiencias memorables. 

Es real el dominio de las grandes empresas en la industria, pero también es real que estamos frente a un crecimiento del mercado y una expansión de audiencias que benefician a las apuestas generadas desde la periferia. 

-¿Cuál es tu opinión sobre la subindustria de la reventa de boletos?

Es un mal que esperamos pronto pueda ir desapareciendo. Afectan, en primer lugar, a los asistentes de conciertos, pero hacen daño a toda la industria en general. También existen muchos que paralelamente ejercen la venta fraudulenta de boletos falsos. No somos indiferentes a este fenómeno porque lo más importante para nosotros es el público.

-¿Cómo es el proceso para concretar las fechas?

El proceso no tiene siempre el mismo orden. Hay que llevar un proceso simultáneo de negociaciones con inmuebles, inversionistas y agencias en las que se tiene un objetivo en común. Lo más importante para concretar las fechas ha sido la formalidad, la claridad y la transparencia.

-¿Cuál es el artista o grupo al que pensaban que iba a ser imposible traer a Guadalajara y que finalmente pudieron concretar?

FKJ, proyecto que estamos trabajando de la mano de Ocesa, fue un artista que desde hace años estuvimos buscando sin éxito hasta que este año por fin pudimos concretarlo. Esa fecha, por cierto, ya está agotada.

-¿A qué artista les gustaría bookear (uno posible y uno soñado)?

La parte triste de la mayoría de las historias sobre sueños cumplidos o por cumplir es que se quedan como anécdotas privadas hasta que por fin se consiguen. Como Nueva Ola cerramos ofertas con artistas que admiramos muchísimo y que han tenido que moverse por cualquier cantidad de situaciones imaginables.

Thundercat fue un proyecto con el que íbamos a arrancar y seguimos con muchísimas ganas de hacer. Ese sería uno posible.  

Personalmente me encantaría trabajar con Caetano Veloso, Neil Young, Wilco y hasta Kendrick Lamar. Mi yo de 15 años (y también el post 30’s) sería muy feliz organizando un show de Blink 182 o de The Cure

-Se especuló en redes que la cancelación de WetLeg se debió a un tema de ventas, ¿quisieras comentar algo al respecto?

Sí. Gracias por la oportunidad.

Creemos que es bueno estar cercanos a la comunidad y ser abiertos con las cosas que pasan en los shows y alrededor de ellos. 

La decisión vino de la agencia y sí, además de un tema de bajo volumen de ventas fue una oportunidad de la banda para aprovechar su tiempo en México para hacer actividades con medios de comunicación. Se creyó que sería mejor reprogramar el evento para otro momento.

Es justo que la gente sepa aunque por supuesto que un tema así puede generar desconfianza entre las personas pensando en otros shows. Queremos que quede claro que estamos más cercanos a la gente que a la industria. 

También nos gusta que la gente se dé cuenta de la importancia que tiene su participación, desde la compra de boletos en etapas tempranas hasta el apoyo en difusión. Todos y cada uno formamos parte de un esfuerzo colectivo que tiene que ver con tener más música en vivo, propuestas más diversas y en general que la industria nacional e internacional considere más a Guadalajara cuando se piensen las rutas de un tour.

-¿Qué planes vienen para Nueva Ola?

Queremos seguir trayendo a proyectos internacionales que creemos que tienen gran futuro y aportan a la escena musical mundial. También queremos trabajar a la par con estrategias para ser más disruptivos en cuestión de adquisición de entradas de boletos, pagos a los artistas y beneficios a los usuarios. 

-¿Qué tienes que decir sobre el público tapatío?

Uno de los más apasionados, que siempre hacen sentir querido y bien recibido a cualquier proyecto. Somos un público diverso, que ama la música y que también la conoce bien. Guadalajara ha sido testigo de conciertos históricos y valoramos la experiencia del en vivo muchísimo.

Creo que desde nosotros siempre ha existido la postura de saber que el público tapatío se merece lo mejor y que tenemos que entregar nuestro trabajo con excelencia, desde la curaduría hasta la producción. 

César Reynaga, promotor y talent buyer de Nueva Ola. Foto: Cortesía.

-¿Que tan complicada ha sido la reactivación de la industria del entretenimiento tras la pandemia y qué aprendizaje crees que dejó para los organizadores?

La reactivación fue complicadísima durante los primeros meses del 2021 y hasta principios de 2022. Después, se notó el boom y eso nos hizo muy felices. Sabíamos que estábamos siendo parte del renacimiento de una forma de entretenimiento que se detuvo en el mundo entero y que ha cambiado a la humanidad entera ofreciéndonos una experiencia estética que nos une y nos obliga a estar en el presente.

Los aprendizajes fueron muchos: Primero, que siempre hay que estar preparados con el peor escenario posible, cuidando al público y a los artistas. Entender mejor los intereses mutuos y hacer contratos que beneficien a todas las partes en medida de lo posible. También aprendimos que todo puede pasar en cualquier momento y hay que estar bien con eso. El amor a la música va a seguir y nos va a mantener unidos aunque haya que reinventarnos muchas veces. 

Los conciertos de Nueva Ola que vienen próximamente

Para los siguientes meses, Nueva Ola estará a cargo de las presentaciones muy esperadas: Warpaint, Future Islands y el aclamado multi instrumentista francés FJK. Aunque lo más seguro es que nos sigan sorprendiendo con anuncios de cara a los próximos meses.

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