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mayo 24, 2024

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Mi Dulce Hogar: Empleos formales, hogares impecables

Actualmente "Mi Dulce Hogar" está en Ciudad de México y Guadalajara y el próximo año buscan abrir en Monterrey, Querétaro y Puebla

Por


Estefanía Hernández es CEO y fundadora de “Mi Dulce Hogar”, una empresa mexicana que ofrece servicios de limpieza a domicilio con garantía de seguridad y calidad. Esta empresa comenzó en 2015 cuando por una crisis económica, Estefanía tuvo que abandonar la universidad y comenzar su negocio con un préstamo de sólo 15 mil pesos.


“Fue un proceso de mucha investigación y buscar diferentes problemáticas que necesitaban una solución. Decidí enfocarme en el tema de lo difícil que es conseguir alguien que te ayude con la limpieza de tu casa y en quien puedas confiar plenamente pero, al mismo tiempo, en que las personas que se dedican a la limpieza, por lo regular no tienen los beneficios laborales y seguridad que deberían tener”, comentó la CEO de Mi Dulce Hogar.

Este proyecto que ahora ha brindado más de 70,000 servicios, comenzó en el cuarto de Estefania, con dos herramientas: un nextel y su computadora con la que ella misma creó su página web. 

¿Cuáles consideras que fueron las trabas más grandes por las que pasaste al lanzar “ Mi Dulce Hogar ”?

  1. Inexperiencia
    Creo que a todos nos pasa que cuando empezamos a emprender, tenemos muchas dudas y aunque tomes capacitaciones, al principio no sabes bien cuáles son los caminos para empezar tu startup hasta que te toca vivirlo, regarla y aprender. La inexperiencia fue algo que me hizo cometer muchos errores y aunque es normal, ahora veo startups que empiezan con mucha experiencia y se ahorran esa curva de aprendizaje.
  2. No tener un co-founder
    Los dos negocios que empecé, los hice sola y pues si bien estuvo padre, porque pude empezar más rápido e iba a mi ritmo, llegó a un punto en que la compañía se “estancó”.  Pero justamente hace un año se acaba de integrar un late co-founder, Carlos Moreno, y la verdad se notó bastante como retomamos ese crecimiento con una cabeza nueva e ideas frescas.
  3. Capital
    En 2015 en México y específicamente en Guadalajara, no existían muchos fondos de inversión y probablemente para la gente, “Mi Dulce Hogar” era un proyecto que no se veía tan prometedor o redituable, entonces tuvimos que picar piedra hasta que encontramos cuál era el tipo de inversionista que va más con nosotros y convencerlos. Sin embargo, hoy en día tenemos ya dos rondas de inversión y estamos buscando la tercera. Pero sí creo que sin esa falta de capital al inicio pudimos haber hecho algo muy grande desde el 2015, o al menos un crecimiento más rápido.

¿Fue complicado meter este concepto de “limpieza a domicilio” en 2015?

En un inicio sí, sobre todo por el tema de la confianza. Cuando vas empezando nadie te conoce, no tienes clientes, no tienes nada desarrollado. Era yo desde mi cuarto fingiendo que éramos una empresa sólida.

Cuando empecé, yo era la que iba a dejar y recoger a la gente, la que agendaba las citas y la que daba la cara para que la gente se sintiera segura. Durante cuatro años fue mucha recomendación de voz en voz, y eso ayudó a que el miedo de contratarnos se fuera desvaneciendo. Hoy en día, algo que nos respalda mucho como empresa es que hemos dado más de 70,000 servicios, tenemos criminólogos en el staff para el proceso de reclutamiento y que no contratamos a quien sea, somos muy estrictos en temas de seguridad.

Después de contarnos un poco de tus inicios, ¿consideras que te ayudó a ser una mejor CEO el estar involucrada desde cero en todos los procesos?

Totalmente. A veces como emprendedor, te clavas mucho en la parte bonita, en cómo hacer la app, qué funciones va a tener, el diseño y toda la parte linda, pero la verdad es que ese no es el camino correcto por el cuál empezar.

Creo que al ir al campo, aprendí lo que le gusta y no al cliente y al trabajador. Ya cuando tengas un equipo técnico te puedes enfocar en la parte bonita, pero no puedes estar en la oficina si no hablas primero con el cliente.

¿Cuáles son los mayores aprendizajes como emprendedora que ha dejado en ti el crear este negocio?

Invertir en el equipo correcto. Un error que cometemos muchos al principio, es contratar a la gente que conoces, a tu amigo, primo, etc. Pero al final del día necesitas tener en tu equipo a alguien que sepa resolver las necesidades que realmente tienes, alguien que tenga experiencia en el mercado, que haya solucionado anteriormente la problemática a la que te enfrentas, etc. Esto es una clave para que la empresa tenga éxito y me hubiera encantado haberlo sabido hace 5 años.

Y clavarse mucho en el modelo de negocios, apenas hace un par de años decidimos meternos de lleno en lo financiero y nos dimos cuenta de cómo mejorar nuestro modelo operativo para poder aumentar el flujo y necesitar menos inversión.

¿Cuál consideras tú que es la parte más gratificante de tu trabajo?

Creo que el ver lo que he construido y cómo está ayudando a mejorar la vida de las personas. La manera en que está resolviendo problemáticas que llevan años existiendo, tanto el ver la confianza que sienten los clientes de contratar nuestros servicios y el saber que nuestros empleados tienen un trabajo formal y digno, somos la única plataforma de México que somos los empleadores directos de las trabajadoras para que puedan tener beneficios de ley. Entonces es muy gratificante hablar con ellas, ver cómo sacaron su casa en Infonavit o ver cómo van creciendo como mujeres o jefas de familia gracias a esta estabilidad económica.

Es muy gratificante como fundador, el ver como con tu empresa le estás cambiando la vida a alguien.

¿En qué ciudades ofrecen los servicios de “Mi Dulce Hogar”?

Actualmente estamos en Ciudad de México y Guadalajara y el próximo año queremos abrir nuestra planta en Monterrey, Querétaro y Puebla.

¿Cuántos servicios han dado hasta ahora?

Estamos como en 72,000 hasta el momento

¿Qué se siente estar liderando una empresa que está siendo cada vez más exitosa a tu edad?

De pronto voltear hacia atrás, estos 6 años lo que hemos logrado, es muy satisfactorio, te das cuenta que todo es posible, que si no te rindes y te aferras, con la meta bien clara, puedes lograrlo. Pensar que empecé yo sola, sin un equipo, sin capital y sin experiencia, significa que sí se puede. También es muy gratificante ver que hay gente que quiere trabajar con nosotros, y como empresa esto significa mucho para nosotros.

Además, somos un start up con el 90% de mujeres y el día de mañana que Mi Dulce Hogar la siga rompiendo, vamos a ser un ejemplo para motivar a otras mujeres y que vean que sí se puede.

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