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julio 22, 2024

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Mean Girls entra al ‘Burn Book’ – Por José Armando García

La historia cumple con mostrar los extremos que vive Cady en su vida. De estar sola en África, a buscar socializar con los grupos sociales endémicos de una preparatoria.

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“Mean Girls”, la versión musical de la película del mismo nombre, llegó el 18 de junio al Conjunto Santander de Artes Escénicas con una gran expectativa de ver, de primera mano, cómo es que la rivalidad en Cady Heron y Regina George ha pasado de la prosa a las canciones que se disfrutan en un escenario teatral.

La Sala Plácido Domingo fue el lugar en el que se instaló la Preparatoria North Shore, una escuela de la actualidad en Estados Unidos a la que llega Heron, una adolescente de 16 años que luego de pasar toda su vida en Kenya, país en el que acarició a leones, ascendió al Kilimanjaro y disfrutó de las noches llenas de estrellas, tiene que enfrentar a una fauna mucho más peligrosa que la de la sabana: los adolescentes.

Dirigida y coreografiada por Casey Nicholaw, “Mean Girls” toma los personajes que Tina Fey llevó a la gran pantalla, basada en la novela “Queen Bees and Wanabees”, de Zeina Davies, y los pone sobre el escenario para cantar una historia en la que si bien no muere nadie, sí hay un accidente de autobús.

FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA

La expectativa por el estreno llevó a tener una pink carpet en la que influencers y famosos circularon para dar su opinión de una historia que, a pesar de que tiene más de 20 años de contada, sigue siendo actual, es decir la lucha de poder entre los diferentes grupos de una preparatoria, en el que puedes librarte del suicidio social, más no de las críticas.

Dividida en dos actos, la obra tuvo, en su estreno, detalles que provocaron que para los espectadores fuera incorporada al “burn book”, ese objeto que significa la tumba social de aquellos que aparecen en sus páginas.

El primer detalle fue la falta de puntualidad en el inicio de la obra. La cita estaba establecida a las 20:30 horas, pero por diferentes circunstancias, arrancó más de 15 minutos tarde. Posteriormente, por razones que alegaron fueron técnicas (aunque tuvieron que ver más con la voz de Natalie Shaw, quien fue sustituida por Carly Ameling) la puesta en escena tuvo otra pausa de cerca de 15 minutos, lo que afectó al ritmo de la obra.

Otro detalle que no pasó inadvertido a los espectadores fue durante el número navideño, un spot apareció vacío, ya que una de las actrices no alcanzó a incoporarse a tiempo.

El segundo acto fluyó con más ritmo y dejó escenas interesantes, como el número “World burn”, así como lo relacionado con el accidente de autobús de Regina George.

La historia cumple con mostrar los extremos que vive Cady en su vida. De estar sola en África, a buscar socializar con los grupos sociales endémicos de una preparatoria. Su ingenuidad y posterior transformación en un clon de Regina George se logra con los cambios de vestuario y actitudes mostradas por el personaje.

En cuanto al resto de la obra, destacan la voz de Alexys Morera, quien en el papel de Janis, el primer contacto amistoso de Cady en la preparatoria, dio muestras de una amplia gama vocal. Ethan Jih-Cook fue un gran Damian, destacando con su vena cómica y su número de tap interpretado en “Stop”, número que da inicio al segundo acto.

MaryRose Brendel, interpretando a Karen fue quien cargó la vena cómica que requiere la puesta en escena y Jocelyn Trimmer conectó con los fans de Regina George, la Abeja Reina que domina a las plásticas y tiene sometida a toda la preparatoria North Shore.

Otro punto destacado es la coreografía que incluye al elenco, pero también la incorporación de la escenografía, la cuál realizaba movimientos fluidos que atrapaban las miradas y transportaban de inemediato a un salón de clases, los pasillos de la preparatoria y un centro comercial.

Al estar interpretada en inglés, se agradece que se incorporen subtítulos, los cuales se emitían en dos pantallas en la parte alta del escenario. Esta ubicación resultó especialmente cómoda para aquellos que se ubican en los balcones de la Sala Plácido Domingo, ya que se requería sólo un movimiento ocular para captar tanto lo que sucedía sobre el escenario y lo que la letra de las canciones decía. Quienes pudieron sentir cierta incomodidad fueron los espectadores de las primeras filas en la parte baja, ya que se requiere movimiento de cuello de arriba hacia abajo.

“Mean Girls” tendrá una breve temporada hasta el 23 de junio en el Conjunto Santander de Artes Escénicas. Aún hay boletos en taquilla.  

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