Julio Ramos de la Mora: nefrólogo, comunicador y disruptivo

El doctor se ha convertido en un fenómeno mediático en el sector de la salud

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Julio Ramos

Disruptivo, emprendedor, carismático y, sobre todo, especialista en cada área en la que se desenvuelve. Los adjetivos para definir a Julio Ramos de la Mora suelen ser precisos al momento de hablar de su trabajo. Especialista en nefrología, conductor de televisión y radio y a punto de convertirse en inversionista inmobiliario, el doctor Julio Ramos ha expandido su influencia gracias a su constante labor mediática y profesional en el sector salud. 

Director general del Centro del Riñón y parte del equipo de especialistas del hospital Country 2000, su presencia en la televisión ocurrió casi por accidente, aunque siempre con la intención de propiciar una conversación accesible enfocada en temas clínicos. Fue invitado a un programa en el que querían su imagen para poder comercializar en el mercado sanitario. 

“Nunca había estado de manera formal como conductor de un programa y me di cuenta que nada más querían utilizar la imagen para revivir algunas marcas. Querían el programa para vender, no para hablar de temas médicos y eso no me gustó, aunado a que su nivel de producción no era el mejor”, apunta Julio Ramos de la Mora. 

Su presencia fue menor a 90 días debido a que “no movían las redes sociales, no había muchas cosas necesarias y no era el mensaje que quería transmitir. La verdad que me desilusionó y hablé con ellos para explicarles mis motivos para ya no seguir con ese proyecto”.

A partir de entonces, decidió comenzar con una producción propia, con inversión de su bolsillo, para mandar un mensaje sobre la importancia de la salud entre su audiencia. 

“A mí siempre me interesó resaltar la importancia de los cuidados médicos, que la población aprendiera, de una forma sencilla, de asuntos relacionados con su salud, que es algo que descuidamos habitualmente. Entonces, tras la primera experiencia, decidí crear mi propio concepto televisivo”.

El programa, en el que se hace acompañar de su esposa, la doctora Anahí Camacho, “La dama de los rayos X”, y varios especialistas, lleva el nombre de Torre Médica, y es el único espacio dedicado 100% a hablar sobre temas clínicos. 

“Quien nos ve no sólo descubre o conoce sobre su salud, también tiene la confianza de que es un programa serio, que no es un programa que venda algún producto milagro o literatura clínica barata. Esa no es nuestra intención y nunca lo será”.

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La necesidad de prevenir

La trayectoria de Julio Ramos de la Mora, “El Doctor Riñón” o “El Doctor Sonrisas”, es un ejemplo de que el querer es poder. Hijo de una familia de clase media tapatía, de padre médico militar y madre profesora de primaria, la vocación la tuvo desde pequeño. 

Tras ser parte integral de varios hospitales de especialidades, decidió apostar por su propia empresa. Fundó el Centro del Riñón (CDR) y con el paso de los años lo convirtió en el lugar de referencia para tratamientos nefrológicos. 

El lugar es un refugio para pacientes renales. Aquí, se dejan de lado las incertidumbres gracias a la calidez del personal y del médico a cargo. Además, hace labor de convencimiento para quienes buscan un órgano gracias a los mensajes dispersos en todo el CDR. 

“No es sencillo darte cuenta que tienes que apostar por ti, por tus proyectos. Decidí vender mi consultorio y poner todo mi capital en el Centro del Riñón. Antes estuve en una etapa muy bonita en el Country 2000; ahí fui el responsable de la unidad de hemodiálisis, empecé a coordinar y ser parte del programa de trasplantes como parte del comité”. 

La importancia del Centro del Riñón es de tal magnitud debido a las cifras de insuficiencia renal que tiene el país. Sólo en Jalisco es la segunda causa de muerte, con una tasa de fallecimientos de 49 por cada 100 mil habitantes. Sólo es superada por las enfermedades cardiovasculares.

En México son alrededor de 12 mil decesos por año como causa directa. La cifra se eleva a 80 mil muertes por año si se consideran los casos acompañados por diabetes o hipertensión.

Aunque existen terapias para paliar el padecimiento, la insuficiencia renal se considera una enfermedad catastrófica debido a que el único remedio es el trasplante de riñón. En todo el territorio nacional hay más de 17 mil personas que esperan un órgano; en Jalisco superan los cuatro mil 500 pacientes. 

Además, según especialistas del Hospital Civil de Guadalajara, “la enfermedad renal crónica se ha convertido en un problema de salud pública en nuestro país. Se estima que uno de cada diez mexicanos tiene algún grado de enfermedad renal crónica; esta cifra sube a casi tres por cada diez mexicanos adultos en personas con diabetes o con hipertensión arterial”.

Y no sólo eso, el estar enfermo de los riñones no sólo afecta la salud, sino que también impacta en la economía de las familias, ya que el gasto suele superar los 10 mil dólares al año en promedio. 

De ese tamaño es el reto que enfrentan los nefrólogos, de ahí la apuesta por llevar un mensaje preventivo, porque como dice el doctor Ramos de la Mora, “es mejor prevenir que dializar”.

Apostar por sí mismo

Ante el panorama de la salud en México, no sorprende que Julio Ramos insista en llegar a más mexicanos por medio de todas las plataformas posibles. Hace meses comenzó a hacer mancuerna con el comunicador Pablo Latapí para llegar a las ondas radiales con el proyecto “Los grandes médicos de la gran Guadalajara”. 

En ese espacio se habla de perfiles que apuesten por una ética profesional única, “que sean ejemplo de médicos con un perfil de responsabilidad en su desempeño profesional”. 

Sabedor que todo trabajo necesita relevos generacionales, Julio Ramos de la Mora ya alista sus siguientes proyectos para comenzar a soltar las riendas de lo que ya construyó. Y está siempre en busca de alguien para sumar a su equipo, siempre y cuando cuente con requisitos que él considera indispensables. 

“Aún estoy evolucionando para después delegar. Me faltan metas por cumplir antes de decir: basta. Y no he encontrado a alguien con la actitud para pasar la estafeta. No se trata sólo de enfocarse en lo médico, aunque es lo medular”. 

Presencia mediática

La faceta de comunicador y médico especialista lo ha llevado por los caminos del espectáculo. Atendió Luis de Alba, icono de la comedia de los años 70 y 80; a Julio Preciado, cantante de música regional mexicana; y al último ídolo de la canción mexicana: Vicente Fernández.

“Con todos soy muy estricto, porque ponen su salud en mis manos. He tenido que lidiar con esas situaciones porque no es sencillo que las personas muy conocidas accedan a atenderse con un médico que también es comunicador. En el caso de Vicente Fernández el señor desarrolló un problema renal que termina un tratamiento en diálisis, el cual fue mi responsabilidad médica a lo largo de todo este trayecto”.

Esos escarceos con el reconocimiento masivo no lo descolocan, al contrario, insiste en que se trata siempre de dar certeza a sus pacientes, ofrecer un tratamiento que les dé mayor calidad de vida y un trato humano. 

  • Entrevista: Gerardo Esparza
  • Arte: Andrea Armendáriz
  • Fotografía: Michelle Freiya
  • Backstage: Melina Mariscal

Este artículo forma parte de la Revista PLAYERS of Life Guadalajara. Consulta más contenidos de la edición impresa en la revista digital.

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