Florencia Scoponi, la historia de una dulce pasión

Malvina es un café en Guadalajara donde puedes encontrar alfajores y una deliciosa repostería. Platicamos con su fundadora Florencia Spcoponi

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Florencia Scoponi

Florencia Scoponi nació en Rosario, Argentina, tierra conocida por dar grandes futbolistas y deliciosos alfajores. Así pues, no es ninguna sorpresa que estos elementos hayan formado parte de su vida y que años después nos permitan disfrutar de su talento en Malvina, su cafetería que está cumpliendo un año y que visitamos para conocer más sobre el proyecto.

Una rosarina en Guadalajara

El padre de Florencia, Norberto Scoponi, se forjó una importante carrera como futbolista profesional. Esta situación trajo a la familia a  vivir a México y desde hace 11 años vive en Guadalajara.

Florencia es egresada de la carrera de Ciencias de la comunicación por el Tec de Monterrey y realizó una maestría en planeación comercial. Luego de trabajar varios años como directora de marketing, decidió emprender su propio negocio y regresar a lo que más le apasiona: la repostería.

“Abrí Malvina el 11 de mayo del año pasado, y como todo emprendedor al principio, con el miedo de salirte de la zona de confort”.

Florencia Scoponi Malvina
Foto: Melina Mariscal.

Su especialidad es la repostería

“Mis papás siempre han tenido un gran amor por la cocina. Yo tengo master chef en repostería y empezamos haciendo postres para restaurantes e incluso mi familia tiene un restaurante de cortes aquí en Guadalajara. Entonces siempre ha sido una cuestión muy familiar. En mi casa todos cocinamos y no importa si estamos contentos o tristes la mejor opción por la tarde es sentarnos a la mesa con un mate y un buen alfajor”.

Así nace Malvina, pensando en compartir lo mejor de casa para vos

Siempre tratando de innovar

Florencia nos cuenta que aunque aquí en México estamos más familiarizados con los alfajores tradicionales de maicena, en realidad en Argentina se prepara de muchísimas formas:

“Hay millones de combinaciones y las recetas que hacemos aquí en Malvina son recetas familiares y experimentos únicos que hacemos en nuestra cocina”.

“Los platillos que tenemos en la carta son resultado por un lado de la tradición de mi familia: lo que comemos en casa y por otro lado de lo que voy aprendiendo en los viajes que tengo y busco incorporar esos sabores para ofrecer algo que sea del gusto de las personas que nos visitan”.

“Tenemos por ejemplo el sándwich de pavita, que es lo que comían mis papás todos los sábados cuando eran novios, o mi primer desayuno en mi luna de miel. Aquellos platillos que van dejando una experiencia significativa en mi, intento compartirlos en Malvina”.

Florencia Scoponi Malvina 4
Foto: Melina Mariscal.

¿Cómo ha sido la recepción del público tapatío para Malvina?

“Abrimos Malvina en un momento complicado, pero poco a poco hemos ido creciendo y adaptándonos. Ahorita ya tenemos 9 empleados y para mi es muy importante que las personas que trabajan con nosotros sigan creciendo”. 

A pesar de que tienen apenas un año, han logrado ofrecer un espacio tranquilo y apacible en donde puedes quedarte a trabajar todo el día e incluso cuentan con habitaciones para los que necesitan quedarse desde unos días hasta varios meses. 

“Hemos tenido gente que se queda con nosotros por meses y disfrutan mucho del trato de todos; les subimos el desayuno por las mañanas y lo más importante es que se sientan en casa”.

“Busco que Malvina sea un lugar tranquilo, donde puedas tomarte un buen café, comerte un postre rico, tener tu junta o quedarte a trabajar o leer y que te sientas agusto”.

Una joven emprendedora y centrada

“Emprender no es un camino fácil, pero es muy gratificante”. Florencia tiene muy clara la ruta del éxito y sabe que no se puede llegar sola. “Tienes que aventarte y confiar en tu proyecto. Y tienes que crear un equipo que te apoye y que entienda lo que estás intentando construir”. 

“Para mi Malvina es como tener otra hija, mucho más demandante que Catalina (su pequeña de dos años) y he tenido la fortuna de poder contar con una red de apoyo para poder seguir desarrollándome como empresaria”.

Florencia reconoce que es complicado hacerse un espacio en el gusto del público de Guadalajara por la cantidad de ofertas y lugares y la alta exigencia de los tapatíos, pero Malvina cuenta con muchas razones para convertirse en un must.

Además de que todos sus postres son deliciosos y están constantemente introduciendo cosas nuevas en su menú, ofrecen su espacio para que marcas y artistas locales puedan exponer su trabajo. 

También es importante señalar que entre todo el equipo que forma parte de este proyecto existe una noción de comunidad. Pequeños detalles como intentar que la comida que alguna razón no se vendió durante el día no se desperdicie sino que se pueda aprovechar por alguien que lo necesite o el que sus trabajadores tengan la oportunidad de seguir estudiando y preparándose o incluso cosas tan básicas como tenerlos a todos en regla hacen de Malvina un lugar en que la buena vibra se transmita por parte de todo el equipo.

“Esperamos que la gente pueda venir y disfrutar de todo lo que preparamos aquí en Malvina porque lo preparamos con mucho amor”.

Sigue a Malvina en Instagram: @malvina.cafe

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