Entre el maíz y el fuego ha surgido una propuesta gastronómica que, más que reinterpretar la tradición, busca dialogar con ella: Decenizas.
Partiendo de ingredientes profundamente ligados al territorio, especialmente el maíz, y de técnicas ancestrales como la nixtamalización, su menú se convierte en un entendimiento profundo de la raíz de la cocina de México para transformarla con una propuesta contemporánea, honesta y accesible.

Cada uno de sus platillos nace de la comunidad. Comprometidos con la trazabilidad como acto de respeto a la tierra, trabajan de cerca con productores, agricultores y pescadores para seguir el ritmo natural de cada ingrediente, siendo el emplatado el último paso del proceso.
Su menú gira alrededor del maíz y del producto de temporada, siendo las tortillas hechas a mano con maíces criollos un protagonista indiscutible. La fermentación y la maduración, entre otras técnicas culinarias que emplean, no son recursos estilísticos, sino una forma de conectar el pasado con el presente.

Durante la travesía entre sabores, el ambiente es el complemento perfecto. Decenizas se ubica en una casa que data de los años 1800. Entre la cocina abierta, matices de historia en sus paredes, materiales volcánicos como el tezontle rojo y un juego de luces naturales, comer se convierte en una experiencia donde te sientes en casa.
“El espacio busca sentirse cálido, casi tectónico, como si surgiera de la tierra misma”.

RECOMENDACIÓN DE LA CASA…
- ● Tetela de plátano macho fermentado: relleno de requesón sobre una cama de mole ancestral
● Esquite de maíz: preparado con tuétano y mayonesa de chapulines y chiles secos
● Taco de jaiba: empanizada sobre un musgo de quelites, se acompaña con mole de chilpachole
CÓCTELES
● Sangre azul: lactofermento de rábano, jugo de tomate hecho en casa, crema ácida y tequila
● T.X.J.: shiitake, licor de elote tatemado hecho en casa, fat wash con mantequilla noissete y croissant, y mezcal
● Negroni ancestral: azahar, vermouth rosso, ginebra y campari

