MARÍA IRMA ITURBIDE

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Su pasión por la historia y el patrimonio de México la llevó a realizar una Licenciatura en la UAG y una Maestría en Arqueología en Cambridge, Inglaterra. Se involucró como voluntaria en la asociación Adopte una Obra de Arte, fundada en 1991 con presencia en 22 estados de la República. Debido a su gran dedicación, fue elegida Presidente del Consejo Jalisco, en donde se encarga de liderar y dirigir proyectos de 23 consejos en diferentes ciudades de México. La asociación tiene una trayectoria de 26 años e impulsa proyectos para restaurar obras de arte y edificios históricos del país.
   Durante su trayectoria recorrió diferentes caminos que la han llevado a ser la mujer de hoy. Al terminar su carrera decidió darle un giro a su profesión, e inició a trabajar con proyectos políticos y con la iniciativa privada. Fue ahí donde conoció la asociación Adopte una Obra de Arte, enfocada a lo que más le apasionaba: México y sus raíces. Una de sus principales misiones era tratar de recuperar los valiosos edificios históricos que los mexicanos estaban perdiendo. Comenzó a involucrarse como voluntaria en esta iniciativa, y debido a su gran trayectoria, fue elegida Presidenta del Consejo Directivo a nivel nacional hace 11 años. Demostrando su pasión y compromiso, es hoy en día Vicepresidente del Consejo Nacional de Adopte una Obra de Arte y Presidente del Consejo Jalisco.
   La asociación fue creada hace 26 años en la Ciudad de México bajo el nombre de “Adopte un Cuadro”, por Beatriz Sánchez Navarro y Cristina Artigas. Se creó a partir de que Beatriz decide presentar una exposición de cuadros antiguos en malas condiciones, que con el apoyo de otros colaboradores logró restaurar, siendo un éxito. Con el tiempo se dieron cuenta que existían otras obras patrimoniales casi perdidas, y fue ahí cuando iniciaron el proyecto.
Posteriormente cuando María Irma es elegida como Presidenta de la Asociación a nivel nacional, se enfrentó con un comienzo complicado lleno de retos, ya que la presidencia siempre había estado en la Ciudad de México, teniendo que trasladar desde cero la oficina a Guadalajara.
   Muchos de los edificios más representativos del país han sido restaurados con la intervención de Adopte una Obra de Arte, hecho que ha tenido impacto positivo en el panorama turístico cultural de este país.
   Es así que ella considera importante involucrar a la ciudadanía en el rescate y cuidado del patrimonio, ya que nuestro país cuenta con una gran cantidad de bienes históricos, arqueológicos y coloniales, que se enfrentan con el problema de la falta de presupuesto para su restauración. Por lo tanto, requieren de cooperación y participación para lograr mantenerlos en buen estado.
   Uno de los mayores retos que se han presentado, ha sido el abrir caminos nuevos, y estar en constante búsqueda de gente preparada que conformen los consejos, con el fin de encontrar diferentes relaciones que les brinden el apoyo que necesitan. Con mucho esfuerzo y dedicación, ha conseguido conservar el ánimo y la motivación de los integrantes de los consejos estatales para que se propongan nuevos proyectos.
   Tras 11 años en la presidencia de la asociación, la clave de su gran liderazgo ha sido conservar el entusiasmo hasta el final. Transmitir su pasión y motivación a todos sus colaboradores es esencial y fundamental para el funcionamiento exitoso que han logrado año tras año.
   Lo que más disfruta de su labor es presenciar cómo los edificios recuperan su historia y cultura. Como un ejemplo, nos contó acerca del templo de Santa Mónica, en el que la restauración duró diez años y se invirtieron 18 millones de pesos. María Irma nos platicó sobre la emoción inexplicable que sintió al descubrir, junto con su equipo de colaboradores, la fachada original del templo. Gracias a su gran dedicación en este proyecto, hoy podemos apreciar y reconstruir la historia original de este edificio construido en la época colonial. Uno de sus principales intereses es hacer que además de que los proyectos se restauren, se logre de igual manera el rescate arqueológico de las obras.
PROCESO DE RESTAURACIÓN
Todos los proyectos que realizan llevan un proceso muy detallado que puede requerir de tiempo para su desarrollo. El primer paso es realizar un proyecto ejecutivo que exige el Instituto Nacional de Antropología de Historia para proporcionar las licencias necesarias y una vez obtenidas se consiguen los fondos necesarios. La asociación ha trabajado desde hace muchos años con el Gobierno en programas de peso a peso, particularmente con FOREMOBA, el cual les facilita el apoyo financiero brindándoles la mitad de los recursos necesarios.
   Para obtener los recursos realizan una campaña de Procuración de Fondos, así subastan obras de arte donadas por grandes artistas mexicanos. Finalmente se lleva a cabo el proceso de restauración, en donde el tiempo de trabajo depende del proyecto, y si es muy grande se divide en etapas para trabajar diferentes áreas. Para la restauración de las obras cuentan con un equipo de trabajo de restauradores profesionales; María Irma se encarga de contribuir en el ámbito arqueológico rescatando toda la información posible.
   Uno de sus casos de éxito fue el Templo de Santa Mónica, trabajando en la restauración física y cultural del lugar. Durante el proceso de este proyecto se encontró evidencia histórica muy importante, como el descubrimiento de un confesionario antiguo escondido detrás de los muros de este templo, y una cápsula de tiempo sellada con piedra, en donde solían meter objetos para recordar fechas de acontecimientos importantes. Otro de sus proyectos significativos ha sido la restauración del Templo de San Felipe Neri, en el que al descubrir pequeños detalles lograron reconstruir la historia de este lugar sagrado, permitiendo su conservación para las siguientes generaciones.
   El impacto social que tiene la restauración es muy fuerte y significativo, se regeneran barrios que suelen encontrarse muy decaídos, y se logran incrementar las visitas turísticas en zonas muy potenciales.
   Una de sus misiones es que una vez que los edificios son restaurados se les dé un uso para la sociedad, sin quedar abandonados.
   Como otra de las iniciativas que la asociación ha logrado, fue la publicación del libro Adopte una Obra de Arte del Patrimonio recuperado, presentando una década de trabajos de conservación de 71 bienes culturales del país, durante el periodo 2000 – 2010. Como planes a futuro, María Irma pretende realizar un libro que trate sobre el impacto artístico que se ha logrado, en donde se describan los cambios significativos realizados en sus proyectos, mostrando el antes y después de sus obras.
“Queremos despertar la conciencia en los ciudadanos, para que se involucren con nosotros como miembros o benefactores, en la conservación de los edificios significativos que forman parte del patrimonio de nuestro país”

 

¿Qué te gustaría trasmitir a la sociedad tapatía para ayudar a la asociación? 
La importancia de valorar nuestro patrimonio, conservándolo para las siguientes generaciones. Si nosotros no nos preocupamos, nadie lo hará. Involucrarse y apoyar económicamente con lo que puedan aportar, con el fin de llevar a cabo proyectos que resalten la historia y la identidad de México. Queremos despertar la conciencia en los ciudadanos, contribuyendo en conservar en buen estado los edificios significativos que forman parte de nuestro país.

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