Detrás de una pijama hay mucho más que tela.
Para Ale y Mariana Acosta, emprender significó construir una marca que invita a detenerse, descansar y soñar en grande. Lo que comenzó como el deseo de crear un negocio propio terminó convirtiéndose en One More Minute Please, una empresa lagunera que hoy ha encontrado clientes en todo México gracias a una propuesta que va más allá de la moda.
Su objetivo nunca fue únicamente vender pijamas. Desde el principio imaginaron una marca enfocada en crear productos que ayudaran a mejorar la experiencia del descanso y la calidad del sueño.
De un sueño compartido nació One More Minute Please
Como hermanas, Ale y Mariana siempre compartieron la inquietud de emprender.
Con el tiempo, esa idea evolucionó hasta convertirse en una marca especializada en productos para dormir, entendiendo que el descanso también forma parte del bienestar.
“One More Minute Please nació de un sueño de crear una línea de productos para cuidar tu calidad al dormir”, explican.
Hoy, la marca busca que cada compra represente una experiencia y no únicamente la adquisición de una prenda.
Una marca inspirada por quienes la usan
Cada colección comienza escuchando a sus clientes.
Antes de desarrollar nuevos diseños, las hermanas analizan tendencias, colores, estampados y preferencias para crear productos que realmente conecten con quienes forman parte de la comunidad de One More Minute Please.
“Nuestras colecciones siempre están inspiradas en las tendencias y en los gustos de nuestros clientes”.

Emprender en familia
Trabajar entre hermanas nunca fue algo nuevo para ellas.
Desde pequeñas crecieron dentro de una empresa familiar dedicada al sector textil, experiencia que les permitió conocer desde muy jóvenes la importancia de la disciplina, la organización y el trabajo constante.
Además de desarrollar One More Minute Please, ambas forman parte de Textiles Tres, empresa fundada por sus padres y especializada en la fabricación de uniformes industriales y administrativos.
Reconocen que gran parte del crecimiento de su marca ha sido posible gracias a los aprendizajes adquiridos dentro del negocio familiar.
Competir con el mercado internacional
Construir una marca mexicana dentro de la industria textil implica grandes desafíos.
Para Ale y Mariana, uno de los principales ha sido competir con productos importados, especialmente aquellos provenientes del mercado chino.
Sin embargo, lejos de verlo como una desventaja, decidieron convertirlo en uno de los valores más importantes de One More Minute Please.
“Nos da muchísimo orgullo ser una marca 100% mexicana”.
Las redes sociales, una decisión desde el primer día
En una época donde el comercio digital cambia constantemente, ellas tuvieron claro que la presencia en redes sociales sería parte fundamental de la estrategia.
Desde el lanzamiento de la marca apostaron por crear contenido, construir comunidad y acercarse a sus clientes a través de plataformas digitales.
Actualmente, TikTok Shop se ha convertido en uno de sus principales canales de venta, confirmando la importancia de adaptarse a las nuevas formas de consumo.
Inspirar a otras mujeres
Más allá del crecimiento comercial, existe un logro que consideran el más importante.
Saber que su historia ha motivado a otras mujeres a iniciar sus propios proyectos es, para ellas, la mayor satisfacción que les ha dado One More Minute Please.
“La mayor satisfacción que nos ha dado la marca es poder inspirar a otras mujeres a perseguir sus sueños”.

Un sueño que comenzó en La Laguna
Aunque hoy sus productos llegan a distintas ciudades del país, Ale y Mariana tienen muy claro el lugar donde comenzó todo.
Recuerdan con especial cariño que sus primeras ventas nacieron gracias al apoyo de la comunidad lagunera, respaldo que consideran fundamental para el crecimiento de la empresa.
Por eso, cuando imaginan el futuro de One More Minute Please, lo hacen sin olvidar sus raíces.
“Queremos que One More Minute Please sea recordada como una marca lagunera que, gracias al apoyo de su gente, se expandió para llegar a todo México creando comodidad para soñar en grande”.
Porque al final, para Ale y Mariana Acosta, emprender nunca se trató únicamente de fabricar pijamas. Se trató de construir una marca que acompañe los momentos más cotidianos de las personas y les recuerde que, antes de salir a conquistar el mundo, siempre vale la pena regalarse… un minuto más.

