Antes de los códigos y los juzgados, Sofía Díaz Lozano ya observaba su entorno con una sensibilidad social poco común.
Desde la preparatoria se involucró en causas colectivas y comprendió que el derecho podía convertirse en una herramienta concreta para incidir en la vida de las personas.
Elegir la abogacía fue una decisión coherente con esa mirada puesta en lo público y lo comunitario.
Ese mismo impulso la llevó a integrarse al ejercicio profesional desde los primeros semestres de la licenciatura.
En su segundo semestre ya formaba parte de un despacho, una experiencia temprana que le permitió adquirir disciplina, ritmo de trabajo y contacto directo con la realidad jurídica.
Muy pronto entendió que ejercer el derecho va más allá del dominio técnico de las leyes.
Esta conversación con Sofía Díaz Lozano recorre su trayectoria, su visión del derecho y el trabajo que realiza tanto desde su despacho como desde la colectiva Abogadas Laguneras, donde la justicia se construye todos los días desde la práctica.
El oficio aprendido desde la práctica
Su formación estuvo marcada por el acompañamiento de mentores dispuestos a compartir el oficio. Aprendió a litigar, pero también a escuchar, a tratar con clientes y a comprender la dinámica cotidiana de los juzgados.
Esa confianza temprana fue determinante para que, siendo aún joven, pudiera visualizar la independencia profesional como un camino posible.
Hoy, a casi cuatro años de haber fundado su propio despacho, Díaz Lozano ejerce con una convicción clara.
Cada asunto representa una historia concreta y una responsabilidad ética que no admite distancia ni delegación.
Los derechos humanos como eje profesional
El paso por la Academia Interamericana de Derechos Humanos redefinió su manera de ejercer.
Ahí incorporó de forma sólida la perspectiva de género, los estándares internacionales y el derecho comparado en su práctica diaria.
El intercambio con profesores y colegas de distintas regiones amplió su visión sobre cómo los sistemas jurídicos pueden responder mejor a las necesidades sociales.
Ese aprendizaje se refleja en estrategias legales más completas, con argumentos que dialogan con contextos que van más allá del expediente.
Profesión: Abogada
Especialidad: Derechos Políticos, Marketing Político y Derechos Humanos

La fuerza de organizarse entre mujeres
Abogadas Laguneras surgió a partir de una reflexión compartida sobre la limitada presencia femenina en los espacios jurídicos de mayor visibilidad.
Lo que comenzó como un encuentro entre colegas se transformó en una colectiva integrada hoy por más de 50 abogadas con enfoque en derechos humanos y perspectiva de género.
Desde 2022, su labor ha sido constante y articulada. Acompañamientos legales, asesorías gratuitas, talleres de prevención de la violencia y estrategias jurídicas de alto impacto forman parte de un trabajo que ha marcado precedentes relevantes en la región.
El derecho desde la experiencia humana
Los casos de derecho familiar, hipotecario y el acompañamiento a infancias han dejado una huella profunda en su ejercicio profesional.
Diseñar procesos comprensibles para niñas y niños, así como garantizar un trato digno a personas en contextos de pérdida o vulnerabilidad, forma parte de su práctica cotidiana.
Esta cercanía con la realidad le ha permitido identificar fallas institucionales y áreas de oportunidad que rara vez se perciben desde una visión exclusivamente teórica del derecho.
Más allá del litigio, Sofía Díaz Lozano reflexiona sobre el crecimiento de las ciudades desde una perspectiva integral.
Planeación urbana, acceso a servicios, espacios públicos dignos y desarrollo económico con enfoque social forman parte de una misma conversación.
Para ella, el futuro de La Laguna depende del equilibrio entre crecimiento e inclusión, donde el derecho, aplicado con criterio y sensibilidad, puede ser una herramienta decisiva.


