En una industria donde muchos creen que el marketing digital se trata solo de redes sociales y estética, Sergio Carranza, fundador de Laberinto Marketing, ha construido un camino distinto: uno enfocado en resultados, estrategia y crecimiento real para las marcas.
Desde Torreón, este joven emprendedor representa una nueva generación de líderes que entienden el marketing como una herramienta para vender, además de verse bien.

De la psicología al marketing estratégico
Aunque su formación comenzó en la psicología, el recorrido de Sergio no fue lineal. Pasó por distintas etapas académicas —incluyendo una maestría en administración y otra en marketing digital— hasta encontrar su verdadera vocación.
“Siempre me gustó la comunicación, las redes sociales y la fotografía”, comparte. Sin embargo, al inicio, como muchos, pensaba que el marketing se limitaba a publicar contenido atractivo.
Con el tiempo, su visión evolucionó.
Hoy, en Laberinto Marketing, el enfoque es claro: crear estrategias digitales orientadas a ventas, donde la creatividad solo tiene sentido si está respaldada por resultados medibles.
Tres años construyendo una agencia con propósito
En marzo, la agencia celebró tres años de operación formal, un periodo que Sergio describe como una transformación total.
El primer año fue de prueba y error: aprender a liderar, construir una marca y entender el negocio desde adentro. Hoy, la historia es distinta.
Con más de 20 clientes activos, un equipo consolidado y presencia incluso en Estados Unidos, la agencia ha logrado posicionarse como una de las propuestas jóvenes más relevantes del marketing en la región.
Apostar por el talento joven
Uno de los diferenciadores más claros de Laberinto Marketing es su equipo: jóvenes creativos que, en muchos casos, reciben aquí su primera oportunidad laboral.
Para Sergio, esto no es casualidad.
“Ese voto de confianza que me dieron a mí, yo lo quiero regresar”, explica.
Esta filosofía se traduce en un ambiente de trabajo dinámico, donde las ideas frescas, la empatía con las marcas y la energía del equipo se convierten en parte del valor que perciben los clientes.
Más que marketing: construir empresa
Más allá de la estrategia digital, uno de los mayores retos ha sido asumir el rol empresarial: formar equipo, estructurar procesos y tomar decisiones que van más allá de lo creativo.
Sergio lo tiene claro: el crecimiento no se logra solo.
Por eso, destaca la importancia de rodearse de expertos, mentores y coaches que guíen el camino, especialmente en una etapa donde la agencia ya superó la fase más crítica: sobrevivir los primeros años.
Logros que no estaban en el plan
Entre los hitos más importantes están trabajar con marcas que inicialmente parecían inalcanzables, expandirse a nuevos mercados y consolidar relaciones a largo plazo con clientes clave.
Pero más allá de los números, hay un logro que destaca:
ver a su equipo crecer, permanecer y construir carrera dentro de la agencia.
El futuro: de agencia a plataforma de conocimiento
A cinco años, la visión de Sergio Carranza va más allá de operar una agencia tradicional.
Su objetivo es evolucionar hacia un modelo híbrido que combine:
- Consultoría estratégica
- Formación para emprendedores
- Plataformas educativas en marketing
La meta no es convertirse en una “maquila de clientes”, sino en un espacio que impulse tanto a marcas como a nuevos talentos.
Emprender: lanzarse antes de estar listo
Para Sergio, el emprendimiento no es un proceso perfecto. Es, en sus palabras, caótico, retador y profundamente transformador.
Su mensaje para quienes buscan iniciar algo propio es claro:
atreverse, incluso sin tener todo resuelto.
Porque al final, como él mismo dice, todos los caminos terminan llevando al lugar donde quieres estar.


