El recién egresado del Instituto Tecnológico de La Laguna realizará su carrera profesional como ingeniero de software en Meta, después de completar tres prácticas profesionales en Estados Unidos.
Desde Torreón hasta Seattle, Washington, Miguel Ángel Garza Carranza está por comenzar una nueva etapa profesional como programador de tiempo completo en Meta, una de las empresas tecnológicas más reconocidas a nivel mundial. Recién egresado del Instituto Tecnológico de La Laguna, su trayectoria es resultado de años de preparación académica, participación en competencias de programación y la decisión de buscar oportunidades más allá de las fronteras.
Su acercamiento al mundo de la tecnología comenzó durante su formación universitaria, cuando descubrió que las competencias de programación podían abrirle las puertas a prácticas profesionales en empresas de Estados Unidos. Esa posibilidad se convirtió en un objetivo y, posteriormente, en una oportunidad que transformaría su carrera.

De las Olimpiadas de Matemáticas a la programación
Antes de especializarse en programación, Miguel Ángel Garza Carranza ya tenía experiencia en competencias académicas. Desde la secundaria y la preparatoria participó en Olimpiadas de Matemáticas, una actividad que fortaleció su interés por la resolución de problemas y el pensamiento lógico.
Al ingresar al Instituto Tecnológico de La Laguna, trasladó ese interés al ámbito de la programación y comenzó a participar en competencias universitarias. Fue entonces cuando conoció las oportunidades que algunas de las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos ofrecían a estudiantes universitarios.
Miguel Ángel decidió aplicar en línea a un programa de prácticas de Meta dirigido a estudiantes que cursaban sus primeros años de universidad. Después de presentar su currículum y superar las distintas etapas de evaluación, consiguió su primera oportunidad profesional en la compañía.
Tres prácticas profesionales en Meta
Su experiencia en Meta comenzó en California, donde trabajó durante tres meses y tuvo su primer acercamiento al entorno profesional de los ingenieros de la compañía.
El desempeño durante esa primera estancia le permitió regresar en nuevas ocasiones y continuar desarrollándose dentro de la empresa. En total, realizó tres prácticas profesionales en Estados Unidos: una en California, otra en Nueva York y una más en Seattle.
Esta última experiencia fue especialmente importante para su futuro, pues fue en Seattle donde encontró el equipo en el que continuará su carrera como ingeniero de software de tiempo completo.
Durante su última práctica, Miguel Ángel formó parte del equipo de métricas para creadores de contenido. Su trabajo consistía en analizar información relacionada con el rendimiento de los contenidos, como las visualizaciones de Reels y videos en plataformas como Instagram, Facebook y WhatsApp, para proporcionar datos que ayudaran a otros equipos a tomar decisiones.
En su nueva posición se integrará al equipo de creadores, enfocado en desarrollar herramientas y experiencias que favorezcan la conexión entre los creadores de contenido y sus audiencias, así como la interacción dentro de las plataformas.
La formación en Torreón como impulso para crecer
Aunque trabajar en una empresa internacional implica adaptarse a nuevas dinámicas, otro idioma y un entorno altamente competitivo, Miguel Ángel reconoce que su formación en La Laguna fue fundamental para prepararse.
Durante su trayectoria académica tuvo la oportunidad de convivir con personas que lo impulsaron a mejorar y a exigirse más. Esa experiencia le permitió llegar a un entorno donde coincidiría con profesionales formados en universidades como Harvard, MIT y Stanford.
Para él, rodearse de personas con un alto nivel de preparación ha sido una oportunidad para aprender, desarrollar nuevas habilidades y reconocer que siempre hay espacio para mejorar.
También tuvo que superar el reto de comunicarse en inglés en un contexto profesional. Aunque estaba acostumbrado a escuchar el idioma en películas y videos, conversar diariamente con hablantes nativos representó una experiencia distinta.
Con el tiempo, aprendió a adaptarse, ganar confianza y reconocer que su lugar en la empresa era resultado de sus propias capacidades y preparación.
El talento lagunero puede llegar a cualquier parte
La decisión de trabajar fuera de México fue una meta que Miguel Ángel compartió con sus padres desde hace tiempo. Sin embargo, la oportunidad de comenzar su carrera profesional en otro país llegó antes de lo que imaginaba.
Hoy, su familia combina los nervios propios de una nueva etapa con el orgullo de verlo cumplir uno de sus objetivos. Para hacer más sencilla la transición, Miguel Ángel también cuenta con una comunidad de mexicanos que trabajan en distintas compañías tecnológicas de Estados Unidos y que se acompañan durante esta experiencia.
Su historia también le ha permitido identificar una barrera que considera importante derribar entre los estudiantes: la idea de que las grandes empresas tecnológicas están demasiado lejos o son inaccesibles para quienes estudian en universidades fuera de Estados Unidos.
Por ello, busca motivar a otros estudiantes del Instituto Tecnológico de La Laguna a conocer los programas disponibles y animarse a participar en sus procesos de selección.
“El que busca encuentra”, aconseja. Para Miguel Ángel, las empresas buscan talento en distintos lugares y el hecho de estudiar en Torreón no debe ser un impedimento para aspirar a oportunidades internacionales.
Los próximos pasos de Miguel Ángel Garza Carranza
En los próximos cinco años, Miguel Ángel espera continuar aprendiendo de profesionales experimentados, crecer dentro de Meta y avanzar en su desarrollo como ingeniero de software.
Más allá del puesto que pueda alcanzar, su prioridad es seguir adquiriendo conocimientos y aprovechar el entorno en el que está por comenzar esta nueva etapa.
Su recorrido, desde las competencias académicas hasta las prácticas profesionales en tres ciudades estadounidenses, demuestra la importancia de prepararse, buscar oportunidades y aprender a adaptarse a nuevos desafíos.
Para los estudiantes que aspiran a construir una carrera en tecnología, Miguel Ángel comparte un mensaje claro: el talento no depende del lugar de origen. A veces, el primer paso para llegar a una empresa internacional es simplemente atreverse a aplicar.


