El Museo del Desierto (MUDE) presentó oficialmente a Xenovenator espinosi, una nueva especie de dinosaurio carnívoro que habitó el sureste de Coahuila hace aproximadamente 74 millones de años. El descubrimiento fue publicado recientemente en la revista científica internacional Diversity y confirma la relevancia del estado como una de las principales regiones paleontológicas de México.

Así fue la presentación de Xenovenator espinosi
Durante el acto se informó que los restos fueron localizados en rocas de la Formación Cerro del Pueblo, una unidad geológica con una antigüedad aproximada de 74 millones de años que se extiende por municipios como General Cepeda y Parras de la Fuente. El primer ejemplar fue descubierto en el año 2000 por la paleontóloga Marta Carolina Aguillón.
El doctor Héctor Eduardo Rivera-Sylva, jefe del Departamento de Paleontología del MUDE, explicó que este hallazgo cubre un vacío en el ecosistema cretácico documentado en la región.
Recientemente se han dado a conocer otros animales carnívoros, pero hacía falta en este ecosistema un dinosaurio de tamaño mediano. No solamente había animales carnívoros de gran tamaño, también de mediano tamaño, y hacía falta ese eslabón”.
–Héctor Eduardo Rivera-Sylva, jefe del Departamento de Paleontología del MUDE
De acuerdo con el investigador, Xenovenator espinosi medía alrededor de tres metros de largo y alcanzaba una altura aproximada de entre 1.5 y 1.6 metros.
El estudio se basa principalmente en un endocráneo bien conservado, es decir, la cavidad ósea que alojaba el cerebro del dinosaurio. A través de estudios de tomografía computarizada, los investigadores analizaron el interior del cráneo sin dañarlo.
Pudimos ver la forma que tenía el cerebro, el grosor del hueso, y se descubrió que una parte del frontal era mucho más gruesa de lo normal”, explicó Rivera-Sylva. “Muy probablemente le servía para combatir con otros machos rivales, como sucede con algunas aves actuales”.
Estas características permitieron identificar a Xenovenator espinosi como un nuevo género de troodóntido, grupo de dinosaurios carnívoros estrechamente relacionados con el origen de las aves. El análisis filogenético se realizó en colaboración con investigadores internacionales, lo que permitió compararlo con especies de Asia y Norteamérica.

Con base en estas características y en la filogenia, pudimos nombrar a este nuevo troodóntido”, añadió el investigador.
Significado del nombre
El nombre Xenovenator proviene del latín y significa “extraño cazador”. En tanto, la especie espinosi rinde homenaje al maestro Luis Espinosa Arrubarrena, uno de los principales impulsores de la paleontología en México.
Durante el evento, el director general del Museo del Desierto, Arturo González González, destacó la aportación de Espinosa al desarrollo de la investigación paleontológica en Coahuila.
Este museo no sería lo que es hoy si no fuera gracias a Luis Espinosa. Él encabezó los primeros proyectos que permitieron conocer la riqueza paleontológica de esta región”, afirmó.
Los investigadores adelantaron que el siguiente paso será avanzar en la reconstrucción del dinosaurio para su futura exhibición en el MUDE. Esto incluirá el armado del esqueleto y el desarrollo de modelos anatómicos.
El hallazgo de Xenovenator espinosi se suma a la lista de dinosaurios descubiertos en Coahuila. También, refuerza el papel del estado como una de las principales ventanas al pasado prehistórico del país.

