La apuesta de Victoria’s Secret por Kylie Jenner habría dado resultados. Tras el regreso del Victoria’s Secret Fashion Show a Los Ángeles este domingo 18 de octubre, las acciones de la compañía de lencería femenina avanzaron en las operaciones previas a la apertura de Wall Street del lunes. Esto coincide con el momento más comentado de la noche: la aparición de Jenner con el Fantasy Bra, una pieza de alta joyería valuada en 50 millones de dólares (mdd) que volvió a la pasarela después de ocho años.
Más allá del espectáculo y la conversación en redes sociales, la estrategia plantea una pregunta clave para el negocio: ¿puede el alcance de una celebridad convertirse en ventas y fortalecer la relación de la marca con sus consumidores? Aquí te decimos.
El efecto Kylie Jenner: Una apuesta por la visibilidad y el negocio
La participación de Kylie Jenner en el desfile no fue una elección menor. Empresaria, celebrity y miembro de una de las familias más mediáticas del entretenimiento, su presencia amplió el alcance potencial de un evento que busca recuperar su lugar en la conversación sobre moda.
La decisión también marcó una diferencia respecto a la tradición del Fashion Show: Jenner debutó en la pasarela de Victoria’s Secret sin formar parte del grupo histórico de sus ángeles. La marca la eligió para lucir una de sus piezas más emblemáticas, una combinación que reunió el atractivo de una celebridad con el valor simbólico de una prenda que durante años representó el lujo de la firma.
La estrategia responde a una lógica de marketing: sumar figuras con comunidades digitales masivas para extender la vida del evento más allá de la pasarela. Fotografías, videos y reacciones pueden circular durante días y mantener a la marca frente a audiencias que quizá no siguen habitualmente sus colecciones.
Sin embargo, la exposición mediática es solo el primer paso. Para saber si la participación de Jenner genera un retorno comercial será necesario observar indicadores como las visitas a la tienda en línea, las compras posteriores al desfile y la captación de nuevos clientes.
Fantasy Bra 2026: La pieza de 50 millones de dólares que volvió a la pasarela
Uno de los principales atractivos del desfile fue el regreso del Fantasy Bra, una pieza que combina lencería y alta joyería. En esta edición, Kylie Jenner lució el diseño creado en colaboración con Jacob & Co., valuado en 50 millones de dólares.
La pieza incorpora 4,410 diamantes naturales, entre ellos un diamante amarillo Fancy Vivid de 75.54 quilates. Su elaboración requirió más de 1,000 horas de trabajo y la participación de 15 artesanos, de acuerdo con la información publicada por Forbes España.
El Fantasy Bra no aparecía en la pasarela desde 2018, cuando lo lució la modelo Elsa Hosk. Su regreso recupera un símbolo de la etapa más reconocida de los desfiles de Victoria’s Secret y aporta un elemento de nostalgia a la edición de 2026.
Victoria’s Secret Fashion Show 2026: Música, modelos y cultura pop
Celebrado en los Sony Pictures Studios de Culver City, Los Ángeles, el desfile reunió moda, música y celebridades en una producción que buscó atraer a distintas generaciones de consumidores.
La pasarela incluyó a modelos reconocidas como Adriana Lima, Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel y Barbara Palvin, junto con figuras como Ashley Graham, Paloma Elsesser y Alex Consani. El programa musical estuvo integrado por Megan Thee Stallion, Tate McRae, KATSEYE y Megan Moroney, con presentaciones que sumaron nuevos momentos para compartir en plataformas digitales.
La combinación de modelos históricas, nuevas figuras y artistas responde a una estrategia que va más allá de mostrar las colecciones de la temporada. El evento se convierte en una plataforma de entretenimiento y comunicación para la marca, capaz de generar contenido antes, durante y después de su transmisión.
Este enfoque también refleja el intento de Victoria’s Secret por recuperar el atractivo de una pasarela que dejó de celebrarse en su formato tradicional en 2019, después de las críticas a la imagen y los estándares de belleza asociados con la marca. El desfile regresó en 2024 y continuó en 2025; la edición de 2026 representa otro paso en ese proceso de reposicionamiento.
Las acciones de Victoria’s Secret suben: ¿Qué resultados ha mostrado la estrategia?
La atención generada por el desfile coincidió con un movimiento positivo en el mercado bursátil. Durante las operaciones previas a la apertura de Wall Street del lunes 19 de octubre, las acciones de Victoria’s Secret avanzaron, aunque el comportamiento de una sola sesión no permite concluir que el cambio se deba exclusivamente a la aparición de Kylie Jenner.
La compañía cotiza en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo VSXY, tras cambiar su clave bursátil desde VSCO en junio de 2026. La reacción de los inversionistas ocurre en un momento en el que la firma busca consolidar la recuperación de su negocio y fortalecer el atractivo de sus marcas.
De acuerdo con Forbes España, Victoria’s Secret acumuló cinco trimestres consecutivos de crecimiento en ventas comparables, una señal de que la recuperación comercial antecede al desfile de este año. Por ello, el evento debe entenderse como parte de una estrategia más amplia y no como el único factor detrás del desempeño financiero de la compañía.
El presupuesto también dimensiona la apuesta: Forbes España estima que la producción pudo costar entre 15 y 22 millones de dólares (mdd), aunque la empresa no había confirmado el monto definitivo. Esa cifra, por sí sola, no demuestra rentabilidad. Para evaluar el retorno de la inversión será necesario comparar el gasto con los resultados que pueda generar en reconocimiento de marca, adquisición de clientes y ventas.
Del impacto mediático a las ventas: El reto para Victoria’s Secret
El regreso del Fantasy Bra y la participación de Kylie Jenner colocaron a Victoria’s Secret nuevamente en el centro de la conversación sobre moda y cultura pop. La marca combinó una pieza histórica, una celebridad de alcance global y un espectáculo musical para atraer atención en un entorno donde las firmas compiten tanto por vender productos como por mantener relevancia cultural.
El siguiente paso será convertir esa visibilidad en resultados sostenibles. El crecimiento de las ventas comparables ofrece un contexto favorable, pero el impacto específico del desfile tendrá que evaluarse con datos posteriores sobre compras, tráfico digital y comportamiento de sus consumidores.
