La comunidad empresarial y social de Monterrey despide este viernes 30 de enero de 2026 a Mauricio Wapinski, quien falleció a los 70 años. La noticia fue confirmada por sus seres queridos, sin que se dieran a conocer las causas del deceso.
Esposo de Janet Schwarz de Wapinski, padre de familia y referente del sector joyero en México y América Latina, su nombre está ligado de forma directa a la historia, consolidación y expansión de EMWA, firma regiomontana que se convirtió en la joyería más grande del país en su segmento.
Su fallecimiento genera un profundo impacto en el entorno empresarial de Monterrey, donde durante décadas fue reconocido no solo como directivo de EMWA, sino como un empresario cercano, respetado y formador de equipos.

La historia familiar detrás de EMWA: El origen que marcó su visión
La historia de Mauricio no puede entenderse sin la de su padre, Don Emmanuel Wapinski, fundador de EMWA en 1949.
Originario de Polonia, Emmanuel Wapinski vivió los estragos de la Segunda Guerra Mundial y logró escapar del genocidio nazi. Tras pasar 17 años en Cuba, donde aprendió el oficio de cortador de diamantes, llegó a México. En 1947 conoció a quien sería su esposa, una regiomontana de origen judío. Se casaron en 1948 y un año después fundaron el negocio en Monterrey.
Durante los años 50, Don Emmanuel se dio a conocer visitando clientes puerta por puerta para ofrecer diamantes. En 1962 abrió su primera oficina formal en el Edificio Monterrey, con un pequeño taller de dos personas. Para 1973 el negocio se trasladó a un espacio mayor, sentando las bases de lo que sería una empresa familiar con alcance nacional.
El nombre EMWA surge a principios de los años 70 como abreviatura de Emmanuel Wapinski.
La segunda generación y el crecimiento de la joyería más grande de México
En los años 80 se integraron al negocio los hermanos Jacobo y José Wapinski, formados en gemología. En esa etapa, EMWA se convirtió en distribuidor autorizado de marcas como Cartier y Rolex en Monterrey, lo que transformó el modelo del negocio de regalos hacia el segmento de alta relojería y joyería de lujo.
En 1981 abrió la primera sucursal en Galerías Monterrey, aún vigente. En 1985 se establecieron en Calzada del Valle, cuando comenzaba a consolidarse como corredor comercial clave de San Pedro Garza García (SPGG).
La expansión fuera de Monterrey inició en 1989 con la apertura en León, Guanajuato; en 1993 llegó la sucursal de Ciudad de México.
El papel de Mauricio Wapinski dentro de EMWA
Mauricio Wapinski se incorporó formalmente en los años 90. Estudió una maestría en Administración, fue consultor empresarial y director de otra compañía antes de sumarse de lleno al negocio familiar. Dentro de EMWA tomó la responsabilidad de la apertura de sucursales, la estructura administrativa y la operación de compras.
Mientras uno de sus hermanos se enfocaba en la tienda matriz y otro en el desarrollo del taller y la fabricación, Mauricio impulsó el modelo de expansión que permitió multiplicar los puntos de venta.
Un empresario regiomontano cercano a su gente
Quienes trabajaron con Mauricio Wapinski coinciden en que el personal era el eje de la filosofía de la empresa. Para él, los colaboradores representaban la imagen y esencia de EMWA. Entendía que la venta de una joya o un reloj de alta gama es una decisión emocional, por lo que impulsó una cultura basada en la honestidad, el respeto al cliente y la formación constante de equipos capacitados.
Su legado no solo queda en las vitrinas de las joyerías EMWA en todo el país, sino en la estructura empresarial y humana que ayudó a construir desde Monterrey para México y América Latina.
Descanse en paz.


