Con una noche en la que la gastronomía y la solidaridad se encontraron por una misma causa, HOGA, Centro de Rehabilitación y Terapias Ecuestres, realizó su Cena de Maridaje a beneficio de sus programas de rehabilitación y terapias para niñas, niños, jóvenes y adultos con discapacidad.
El encuentro se llevó a cabo el miércoles 30 de septiembre en Napoli Valle Oriente, Plaza Real, donde los asistentes disfrutaron de una experiencia gastronómica acompañada de vinos cuidadosamente seleccionados, en un ambiente de convivencia y compromiso con la inclusión.
Durante la velada, los invitados recorrieron un menú especialmente diseñado para la ocasión. La experiencia comenzó con carpaccio de salmón y betabel, acompañado de Nubori Rueda 100% Verdejo, un vino blanco; posteriormente se sirvió una crema de tomate, maridada con Flöw, vino blanco del Valle de San Vicente, elaborado 100% con Chenin Blanc.
Como plato fuerte, los asistentes disfrutaron de arrabiata con pollo, acompañada de Corcho Rojo, un vino tinto blend de Baja California. Para cerrar la experiencia, se ofreció brownie con mazapán, acompañado de Cordero con Piel de Lobo, un vino blanco espumoso de Mendoza.
Comprometidos con la inclusión
Más allá de la propuesta gastronómica, la cena tuvo como objetivo recaudar recursos para dar continuidad a los programas y terapias que ofrece HOGA, enfocados en favorecer el desarrollo, la autonomía y la calidad de vida de sus pacientes.
La velada también representó un espacio para reunir a personas comprometidas con una causa que busca generar mayores oportunidades para las personas con discapacidad y sus familias. Los recursos obtenidos contribuirán al fortalecimiento de la labor que realiza la institución.

En el marco de su 35 aniversario, HOGA reafirmó su compromiso con la rehabilitación y la inclusión, así como con la construcción de un futuro con mayores oportunidades para las personas con discapacidad.
La experiencia contó con la participación de los sommeliers Osvaldo Tinoco, Mauricio Manuel Veiga Zaldúa y Enrique Tavares, además del chef Alejandro Esparza, de Napoli, quienes contribuyeron a crear una noche en la que cada platillo y cada copa se sumaron a una causa social.
Con esta Cena de Maridaje, HOGA continuó impulsando acciones para fortalecer sus programas de atención y rehabilitación, demostrando que la gastronomía también puede convertirse en un vehículo para la solidaridad y el apoyo a quienes más lo necesitan.


