Con el objetivo de mejorar la salud, el aprendizaje y las condiciones en las que estudian niñas y niños de nivel básico en zonas de escasos recursos, diversas organizaciones empresariales, académicas y autoridades locales impulsan un proyecto en el área metropolitana de Monterrey que busca transformar los entornos escolares.
La iniciativa, denominada “Entornos de Aprendizaje Saludables: Iniciativa Futuros Brillantes”, es coordinada por la Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE) Capítulo Monterrey, presidida por Paula Segovia Jiménez, en colaboración con el Clúster Energético de Nuevo León, empresas privadas, autoridades municipales y estudiantes universitarios.
Este proyecto tiene como objetivo mejorar las condiciones ambientales dentro de las escuelas públicas mediante la implementación de soluciones que impactan directamente en el bienestar y desempeño académico de los alumnos.
Primera intervención en Monterrey
La primera acción —considerada única en su tipo en México y posiblemente en América Latina— se llevó a cabo en el Jardín de Niños “Juan Bautista Chapa”, ubicado en la colonia San Bernabé, en Monterrey.
Entre las mejoras realizadas destacan:
- Instalación de purificadores de aire con filtros HEPA para mejorar la calidad del aire interior
- Sustitución e instalación de equipos de aire acondicionado eficientes (minisplits)
- Reemplazo de ventanas dañadas para evitar fugas de aire y mejorar el confort térmico y acústico
- Implementación de iluminación LED de alta eficiencia
- Instalación de extractores de aire en sanitarios
- Mejoras en la organización de espacios educativos
- Instalación de un sistema de captación y aprovechamiento de agua de lluvia
Estas acciones contribuyen a crear espacios más saludables, confortables y adecuados para el aprendizaje.
Impacto en salud y educación
“La calidad ambiental en el interior de los edificios impacta directamente la salud, el bienestar y el desempeño de las personas. En las escuelas, factores como el aire limpio, la temperatura adecuada y una buena iluminación influyen en cómo los niños aprenden y se desarrollan”, destacó Paula Segovia Jiménez.
El proyecto no solo se enfoca en infraestructura, sino también en la comunidad. En coordinación con la Secretaría de Desarrollo Urbano Sostenible de Monterrey, se llevaron a cabo talleres y actividades sobre movilidad, eficiencia energética, separación de residuos y educación ambiental, con la participación de padres de familia.

Asimismo, el gobierno municipal realizará mejoras en el entorno urbano de la escuela, incluyendo mantenimiento de calles, banquetas, señalización, alumbrado público y acciones para fortalecer la seguridad vial.
Reconocimiento internacional
La iniciativa ha sido reconocida a nivel global al ser seleccionada dentro del “Presidential Challenge” de ASHRAE, un programa internacional que apoya proyectos alineados con el concepto de edificios saludables.
Solo seis proyectos fueron elegidos a nivel mundial, siendo este el primero en México. Como parte del reconocimiento, el proyecto recibió un apoyo económico de 5 mil dólares para su implementación.
Este logro posiciona a Monterrey como un referente en la aplicación de soluciones para mejorar la calidad ambiental en espacios educativos.
Colaboración multisectorial
En el proyecto participan diversas empresas y organismos, entre ellos el Clúster Energético de Nuevo León, Air-Care de México, Ventanas GWD, MIDEA, Grupo REMA, AHR Expo México, Sultana, Cinco Soluciones, Grupo Lite y Soler y Palau, así como autoridades municipales y la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La iniciativa surgió con la intención de llevar el trabajo técnico de la industria más allá del sector empresarial, generando un impacto social directo en comunidades vulnerables.
Lo que comenzó como un esfuerzo por mejorar la calidad del aire en interiores, hoy se ha convertido en un proyecto integral que transforma escuelas y contribuye al desarrollo de niñas y niños en México.



