La historia de Carl’s Jr. se remonta a 1991, cuando la ciudad de Monterrey veía por primera vez las grandes luces de su nombre y su emblemática estrella. La emoción de su llegada y el gran recibimiento por parte de los regios hicieron que la Happy Star comenzara a recorrer el territorio nacional.
Pronto llegaron a Tijuana, Baja California, y posteriormente llegó a más ciudades y regiones, convirtiéndose en una extensa red desarrollada de la mano de distintos grupos franquiciatarios del país.
35 años más tarde, la cadena cuenta con 468 restaurantes en México y es reconocida como una de las más importantes del país.
Más que hamburguesas
Toda esta trayectoria viene acompañada de millones de burgers preparadas al momento para disfrutar en reuniones con amigos, comidas en familia, primeras citas, celebraciones, partidos de fútbol y en momentos en los que simplemente cumplen con el antojo.
La marca ha construido su propia identidad basada en inovación y sabor. Todos conocen sus hamburguesas por ser grandes y ser preparadas con ingredientes de calidad. La clásica Famous Star con queso, la gran favorita Western Bacon Cheeseburger y la icónica Super Star con queso han acompañado a los consumidores mexicanos por más de tres décadas.

Una historia que apenas comienza
Lo que inició en Monterrey en 1991, hoy es una historia construida por miles de colaboradores, operadores, franquiciatarios y proveedores, quienes hacen posible que la Happy Star siga creciendo y llegando a más lugares de México.
Pero sobre todo, estos 35 años han sido posibles gracias a los fans de sus hamburguesas que continuan demostrando su preferencia, pues después de tres décadas no hay nada mejor que una burger de Carl’s Jr.



