Estamos muy felices y convencidos de que, a través de La Perla, con esta nueva tienda le podemos dar mejores oportunidades y experiencias a la gente”
Con esta frase, Raúl Cervantes, director de The Cheescake Factory en México, dio la bienvenida a los medios para inaugurar oficialmente este nuevo restaurante en el centro comercial La Perla en la ciudad tapatía.
La apertura forma parte de la expansión de la marca en el país, operada por Alsea, líder en la operación de restaurantes en América Latina y Europa. Con esta unidad, la cadena alcanza once sucursales en México y posiciona a la zona, junto con la Ciudad de México, como una de las plazas con más de un restaurante.

El pay de queso que marcó la historia
En los años 40, Evelyn Overton encontró en un periódico local una receta de cheescake de fresa y la preparó, con su propio toque, sin imaginar que, décadas después, su hijo, David Overton, abriría el primer restaurante en California de The Cheescake Factory.
Tras el éxito de aquella receta, el cheesecake se convirtió en el sello distintivo de The Cheesecake Factory. Hoy, la marca cuenta con cerca de 30 sabores distintos que han ampliado su propuesta a lo largo de los años.
Entre las incorporaciones más recientes destaca el cheescake de durazno, Peach Perfect with Raspberry Drizzle, una nueva opción que se suma al menú y que refuerza la tradición de innovación que caracteriza a la casa.

Un menú para volver una y otra vez
La magia sucede en la cocina. Dividida en 7 estaciones, preparan al momento cada uno de sus platillos, contando con 200 en el menú, por lo que visitar el restaurante se convierte en una experiencia única en cada ocasión.
Más allá de sus cheescakes, su propuesta de valor gira alrededor de la comida. Cada día se consolida más el concepto. Tú puedes encontrar desayunos, comidas completas, espacios para tener una cena de amigos […]. Ha evolucionado la forma en que los mexicanos entiendan el concepto y puedan tener una experiencia en cualquier momento del día” – Raúl Cervantes
Entre sus clásicas Glamburgers, una amplia variedad de ensaladas, pastas y especialidades, además del menú SkinnyLicious para quienes buscan opciones más ligeras, hay para todos los gustos. Sin duda, para cerrar con broche de oro, uno no se puede ir sin probar sus cheescakes.
Como parte de nuestro invitación como medio para deleitar su oferta gastronómica, presentaron una selección de platillos que se sirven durante el brunch los sábados y domingos, un oasis entre sabores dulces y salados.

Más que un servicio, hospitalidad
Con murales pintados a mano, iluminación perfectamente cuidada para tener diferentes ambientes de día, de tarde y de noche, y su terraza, esta nueva unidad promete un deleite para cada uno de sus comensales.
Bajo sus tres pilares fundamentales, el famoso triángulo, Cheescake bar, cocina y la barra, su propuesta combina hospitalidad, calidad y una gastronomía amplia y diversa.
Nuestro ambiente se vuelve algo muy importante para nosotros. Obviamente, el servicio, nosotros no le llamamos servicio, le llamamos hospitalidad porque aseguramos que todo nuestro equipo realmente se encarga de que ustedes vivan una experiencia inigualable alrededor de de su estancia, y obviamente el trabajo en equipo” – Raúl Cervantes


