El prestigio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara) cruzó el Atlántico una vez más. El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado conceder la Medalla de Oro al Mérito Cultural a Marisol Schulz Manaut, actual directora general de la FIL, consolidando su estatus como figura clave en el ámbito editorial.
Un galardón con sello tapatío
El reconocimiento no es una coincidencia. El pleno municipal de Barcelona destacó que la labor de Schulz al frente de la feria más grande del mundo en español ha sido fundamental para que la ciudad catalana brille en el escenario literario global.
Este máximo reconocimiento llega tras el rotundo éxito de la pasada edición de la FIL, donde la ciudad catalana brilló como Invitada de Honor bajo la gestión estratégica de la directora mexicana.
Durante la sesión, el Concejal de Cultura, Xavier Marcé, no escatimó en elogios al calificarla como una líder indiscutible del ecosistema editorial. Para Guadalajara, este premio reafirma que la dirección de la FIL Guadalajara está en manos de una experta que sabe proyectar el talento local hacia horizontes internacionales.
Marisol Schulz: El motor detrás de la FIL
Desde que tomó las riendas de la FIL el 1 de abril de 2013, Marisol Schulz ha transformado la gestión cultural en un ejercicio de diplomacia de alto nivel. Su trayectoria es el reflejo de un compromiso inquebrantable con el libro:
- Gestión de élite: Antes de dirigir la FIL, fue la designada para crear y liderar la Feria del Libro en Español de Los Ángeles (LÉA).
- Curadora de grandes plumas: Ha trabajado codo a codo con premios Nobel y figuras de la talla de Mario Vargas Llosa y José Saramago.
- Puente cultural: Como hija del exilio español, su vida ha sido un diálogo constante entre México y España, facilitando la colaboración histórica que hoy se premia en Barcelona.
El impacto de una dirección estratégica
Bajo su mando, la FIL no solo ha crecido en números, sino en relevancia política y social. La participación de Barcelona como Invitada de Honor es prueba de la gestión estratégica de Schulz, quien ha logrado que Guadalajara sea el punto de encuentro obligado para cualquier entidad cultural que desee trascender.


