Félix Rubén Lostal: Liderazgo y Estrategia en la Industria Automotriz de Saltillo

Conoce a Rubén Lostal, Director en Kongsberg Automotive, un estratega formado en la disciplina técnica que hoy define el rumbo de la excelencia industrial y el nearshoring desde el polo automotriz de Saltillo

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Rubén Lostal, un líder formado en la disciplina técnica y la observación constante, que construye organizaciones con base en evidencia, ética y resultados. Su enfoque combina estrategia, formación de talento y ejecución impecable en entornos industriales complejos, donde la anticipación define el éxito.

En el sureste de Coahuila la industria mide la producción como indicador de carácter y Saltillo se ha consolidado como uno de los polos más relevantes del sector automotriz en América del Norte. Entre escritorios e inteligencia artificial, se toman decisiones que impactan cadenas globales; la precisión no es una aspiración, sino una exigencia.

La conversación ocurre en ese entorno: ordenado, técnico y cronológico. Desde su oficina en Saltillo, Félix Rubén Lostal Martínez toma un expreso y habla con serenidad, lo que revela años de experiencia acumulada entre continentes, crisis y proyectos de alta complejidad.

Bomberos y sirenas: El origen de la disciplina

Antes de dirigir plantas, había un niño que pasaba los fines de semana en un parque de bomberos en España. No era casualidad: su padre era jefe de bomberos, y ese gran detalle marcó una sensibilidad particular hacia los sistemas, la prevención y el orden. “Me crié entre máquinas, entre camiones, revisando cosas”, recuerda.

Aquella exposición temprana a lo técnico no solo definió su vocación, sino también su forma de entender el mundo: observar, analizar y anticipar. En paralelo, existía otra inquietud más silenciosa: la historia. Sin embargo, la elección fue pragmática. “De la historia no iba a vivir”, dice con una sonrisa contenida. Así llegó la ingeniería.

El valor de la incomodidad y la expansión internacional

Su entrada al sector automotriz llegó con decisiones rápidas. A los pocos meses de integrarse a una empresa recibió una pregunta que cambiaría su trayectoria: liderar un proyecto internacional. “¿Me lo puedo pensar?”, preguntó; “Tienes una hora”, le respondieron. Dijo que sí.

Ese primer propósito lo llevó a Alemania, Italia, Francia y Brasil. No dominaba aún todos los procesos, particularmente en inyección de plásticos, pero ahí comenzó uno de los principios que definirían su carrera: aprender en el terreno.

“El primer año fue buscar siempre al mejor especialista para aprender de él”, explica. En aquel entonces, donde el acceso a la información no era inmediato, su herramienta fue la insistencia: libros de biblioteca renovados cada semana, llamadas constantes a expertos, viajes para observar procesos en tiempo real; todo un autodidacta.

Liderar sin haberlo planeado: Ética y resultados

A diferencia de muchos perfiles directivos, su liderazgo no fue una aspiración temprana. Se consideraba, ante todo, un técnico. “Me sigo considerando muy buen técnico”, afirma.

Pero el liderazgo apareció como consecuencia natural de la ejecución. No hubo cursos formales al inicio, ni manuales de soft skills. Hubo, en cambio, dos principios fundamentales: respeto y honestidad.

“Si digo que voy a hacer algo, lo voy a hacer”, sostiene. Esa base ética se convirtió en su marco de acción. Más adelante, desarrollaría una visión más compleja del liderazgo, entendiendo que no existe un solo estilo, sino una adaptación constante. “El liderazgo es situacional. A veces tienes que ser directivo, otras coach, otras motivador”, explica. No es teoría, son resultados. Para él, la efectividad del liderazgo es medible: “Cuando tienes resultados, es que estás siendo efectivo”.

México: Adaptación, contraste y oportunidad industrial

Su llegada a México en 2005 no fue únicamente un cambio geográfico, sino un ejercicio de adaptación cultural y profesional. La decisión estuvo influida por su vida personal, pero el impacto fue completamente profesional.

Cuando se le pregunta sobre su primera impresión de la industria en el país es claro: “Utilizamos demasiada gente”. Lostal, con ese carácter observador, se centró en los procesos. Detectó una carga burocrática que exigía más recursos para lograr resultados similares a los de Europa. Fue un reto, pero también una oportunidad para optimizar.

El aprendizaje fue inmediato: entender los tiempos, las dinámicas locales y, sobre todo, la mentalidad del sistema. “El primer año fue un reto de adaptación”, admite. Pero también fue el inicio de una relación profunda: la industria mexicana.

El placer de crear: Proyectos desde la primera piedra

Hay algo que distingue su trayectoria: la repetición constante de proyectos desde la primera piedra. Plantas que no existían y que, bajo su dirección, se convirtieron en operaciones funcionales.

“Cuando ves una planta y dices ‘esa la construí yo’, es distinto”, señala. Durante su paso por distintas compañías, lideró el arranque de múltiples instalaciones industriales, algunas en tiempos récord y bajo condiciones complejas. Proyectos donde no había terreno, ni maquinaria, ni equipo humano, y aun así, se cumplían los objetivos.

Gestión de crisis y visión de futuro

A lo largo de su carrera, ha atravesado distintos ciclos económicos: la crisis de 2008, fluctuaciones del mercado, transformaciones estructurales en la industria. Pero menciona que ya no cae ante la incertidumbre y que más bien la ha integrado a su análisis. “Siempre estamos viviendo incertidumbre”, afirma.

Su lectura del entorno es amplia: geopolítica, mercados, tendencias globales. De nuevo menciona la observación como variable que afecta directamente la operación. “Lo que va a pasar mañana, hoy ya no tiene remedio. Tienes que ver qué va a pasar en los próximos años”, explica. Esa capacidad de anticipación es, quizás, uno de sus mayores diferenciales.

Pensar en sistemas: Kongsberg Automotive y la Industria 4.0

Actualmente, su rol implica mucho más que la operación diaria. Desde Saltillo, dirige Kongsberg Automotive, una planta que funciona con autonomía, tomando decisiones sin depender de otros continentes. Su objetivo es claro: “Llevarla a un nivel de excelencia”.

El enfoque no es parcial. Abarca operaciones, estrategia, talento, procesos y resultados financieros. Es una visión integral, donde cada área está conectada. En paralelo, mantiene una actividad intelectual constante. Publicaciones, conferencias y análisis sobre temas como nearshoring, productividad e inteligencia artificial forman parte de su perfil. Sin embargo, su postura frente a la tecnología es cauta; “Primero tenemos que entender la industria 4.0 antes de hablar de inteligencia artificial”, advierte. Para él, el verdadero reto no es adoptar tecnología, sino preparar a las personas para hacerlo.

Presente industrial de Saltillo y futuro en construcción

Desde su perspectiva, Saltillo tiene todo para consolidarse como un referente industrial aún mayor. Pero también identifica riesgos. “No podemos seguir siendo solo automotrices, tenemos que diversificar”, señala.

La ubicación geográfica, la experiencia acumulada y la cercanía con Estados Unidos representan ventajas competitivas claras. Sin embargo, para Lostal el futuro dependerá de la capacidad de adaptación. “Tenemos que mejorar nuestra productividad y nuestros conocimientos”, enfatiza. Su análisis es práctico: el mundo está en reconfiguración, y México tiene una ventana de oportunidad.

El método detrás del carácter

Además de los logros, hay una constante en su discurso: la disciplina. Su enfoque se basa en evidencia, en datos, en resultados medibles. Rechaza los discursos vacíos y prioriza la ejecución. “La competitividad no es resultado de tendencias, sino de metodologías aplicadas con disciplina”, sostiene.

Epílogo: La humanidad detrás del sistema

Detrás del ingeniero, del estratega y del director, hay un hombre que sigue leyendo historia, que encuentra en los libros respuestas que la inmediatez no ofrece. “La lectura es básica”, dice. También hay una dimensión emocional: la familia, el origen, las decisiones personales que lo trajeron a México. Elementos que no aparecen en los reportes, pero que sostienen la estructura invisible de su vida.

En Saltillo, su trabajo trasciende la operación diaria: contribuye a definir el lugar de México en un mapa industrial cada vez más competitivo. Pero más allá de los indicadores, hay algo que permanece: la convicción de que el conocimiento, la ética y la disciplina siguen siendo las verdaderas ventajas.

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