Pepewates, la historia de José Antonio López Espinosa

Una historia que no nace en un escritorio: comienza en una cocina, con poco capital, muchas ganas y la convicción temprana de no quedarse quieto

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La historia de José Antonio López Espinosa no comenzó en una oficina ni en una sala de juntas. Arrancó en la cocina de su casa, entre cacahuates, ajo y una estufa encendida, acompañando a su mamá al mercado de abastos. “Mi capital inicial era muy poco”, recuerda. Lo que nunca faltó fue determinación.

Así nació PepeWates, una marca que empezó como proyecto estudiantil cuando aún cursaba la preparatoria. Con recursos limitados pero una visión clara, buscó posicionarse primero en universidades y después en cadenas de autoservicio como Walmart y Soriana.

El crecimiento fue constante. De lo artesanal pasó a lo industrial, generó empleos y planteó una nueva forma de consumir botanas en la región. El nombre sintetiza su origen: Pepe, su apodo, y “wates”, una referencia directa al cacahuate.

Antes del empresario, el atleta

Antes de dirigir una empresa, soñó con ser beisbolista profesional. Practicó futbol, basquetbol y béisbol, e integró selecciones estatales. Con el tiempo entendió que su vocación estaba en crear. “No sabía de qué iba a ser mi negocio, solo tenía las ganas”, admite.

Ingeniero Industrial con MBA y maestría en Alimentos, sostiene que no existe una carrera que enseñe a emprender, pero sí la posibilidad de rodearse de mentores y aprender a tomar decisiones con información y carácter.

De la casa a la fábrica

Uno de los mayores retos fue escalar la operación. Pasar de producir en casa a operar una planta procesadora implicó profesionalizar procesos. Más adelante apostó por la integración vertical: fabricar, distribuir y vender en tiendas propias. “Esa es una de nuestras mayores ventajas”, afirma.

Hoy, la promesa de la marca se sostiene en una cadena sólida: botanas frescas, del campo a la mesa.

El cuerpo como escuela de liderazgo

Para José Antonio, disciplina y empresa son inseparables. El deporte extremo es parte de su identidad. Ha completado 18 maratones oficiales —tres por debajo de las tres horas—, tres ultramaratones de 160 kilómetros y tres Ironman completos.

Uno de sus mayores logros ha sido el Patagonman, competencia que incluyó nado en aguas heladas, 180 kilómetros en bicicleta y un trail final de alta exigencia. “Era difícil, pero no imposible”, resume.

Corre cerca de 3,000 kilómetros al año, de acuerdo con su registro en Strava. Entre sus disciplinas favoritas están el triatlón, el ultrarunning y el béisbol. El equipo que siempre acompaña: Saraperos de Saltillo.

En el horizonte, el desierto

Su siguiente reto deportivo es el Maratón de Sables. En lo empresarial, proyecta expansión, generación de empleos y consolidación regional.

José Antonio López Espinosa entiende el crecimiento no solo como expansión económica, sino como impacto en su entorno. Su historia avanza al ritmo de Saltillo: trabajo constante, resistencia y visión de largo aliento.

PLAYERS Must

¿A quién admiras en el deporte?
A Dios. No hay figura más importante que nuestro creador

¿Disciplinas favoritas?
Triatlón, ultrarunning y béisbol.

¿Equipo que siempre acompañas?
Saraperos de Saltillo.Kilómetros que cuentan historias
A lo largo del año corre cerca de 3,000 kilómetros, entre maratones y entrenamientos diarios, según su registro en Strava. En su trayectoria suma 18 maratones oficiales, tres de ellos por debajo de las tres horas, tres ultramaratones de 160 kilómetros y tres Ironman completos.

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