Hugo El Poyo Segovia: La música más que una pasión

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Tras estudiar Música Clásica en Morelia Michoacán, Mercadotecnia Internacional en la UANE y Producción Musical en The Feelon Records, Hugo Hernández comenzó a dedicarse profesionalmente al music marketing. Desde que tenía 12 años llamó la atención de propios y extraños con su música, tanto como Poyo Segovia como con proyectos alternos; fue entonces que junto a un gran amigo decidió abrir un estudio de grabaciones al que llamaron Ninja Estudio, el cual lo impulsó a poder hacer lo que hoy hace. Te compartimos un poco de su historia y de su trabajo.
¿Cómo comenzó tu gusto por la música?
Desde que tengo memoria mis papás y mis hermanos siempre me inculcaron el rock y la apertura por algunas otras alternativas musicales, conocí en casa mucha de la música que aún escucho; pero mi gusto por ir mas allá de solo escucharla viene de ver en televisión cómo los músicos vivían en carretera, tocando sus instrumentos como modo de vida y haciendo música para vivir. Yo de niño veía eso y pensaba “Yo quiero vivir de la música también, y no hacer algo que no me tenga contento solo para ganar dinero y seguir vivo”.
¿Cómo es que vendes tu trabajo?
Escribo canciones no solo para cantarlas y tocarlas, actualmente también lo hago para otros artistas y bandas, además de producir y grabar otros proyectos audiovisuales.
¿Por qué decidiste dedicarte a esto y no a otra cosa?
Porque amo la música, amo componer, tocar, viajar y cantar con más gente, compartir las ideas que suenan en mi cabeza; disfruto cada segundo de lo que involucra hacer música. Realmente no me veo disfrutando hacer otra cosa.
¿Qué fue lo más difícil para llegar a donde estás?
Aceptar los errores, enfrentarlos e intentar no caer en ellos, levantarme y hacerlo en lugar de quedarme pensándolo y creer en lo que quiero hacer.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Trabajar con la creatividad; el momento en que escuchas o ves hecho algo que daba vueltas en tu cabeza, todo lo que envuelve una producción tanto musical como visual. Creo que nunca se sabe lo suficiente, siempre hay muchas y mejores cosas que aprender, conocer e intentar, por lo tanto, siempre hay que estar abiertos a ello.
¿Ídolos?
Mi papá; el fue quien me enseñó a creer en lo que hago y no descansar hasta lograrlo; y mi mamá, por enseñarme a no tener miedo de hacer las cosas.
¿Qué sigue para “Poyo” Segovia?
Estoy por lanzar un álbum, con un concepto nuevo llamado Hugo Segovia (tanto el álbum como el proyecto) Es música menos limitada a solo acústico, es más dedicada a mis ideas tal cual suenan en mi cabeza, con la ayuda y el arreglo de otros amigos artistas. Además, me encuentro en la planeación de algunos proyectos alternos y de algunos discos en los que estoy invitado a trabajar como productor o compositor.
Compártenos una anécdota significativa en tu carrera.
En diciembre del 2015 tuve una gira en varias ciudades al sur del país, por lo que decidimos irnos tanto los músicos, el staff y yo en una Van con remolque en donde traíamos amplificadores, guitarras y demás equipo. El lugar en donde íbamos a tocar en CDMX fue clausurado y un amigo nos ayudó a cambiar el evento; lamentablemente por las prisas se le avisó solo al dueño de un lugar, sin tomar en cuenta que tal vez había socios involucrados.
    Llegamos a CDMX un día después de haber estado en Zacatecas dando otro show, y al llegar al lugar nos dice la persona encargada “No se me avisó nada, y ya estoy por cerrar”. La gente estaba afuera haciendo fila y algo molesta porque el evento parecía que no iba a llevarse a cabo; se le insistió al encargado, quien se negaba a darnos la oportunidad y además estaba cada vez más molesto por no estar enterado del evento. Por azares del destino decidió darnos una oportunidad de una hora… Ni más, ni menos.
    La gente entró y el lugar empezó a llenarse. Al iniciar la primera canción la gente comenzó a cantar emocionada, y mientras más pasaba el tiempo más fuerte cantaban las personas, lo que hizo que al encargado del lugar le fuera cambiando la cara conforme pasaba la noche. Al final, casi al pasar la hora, se acerca y me dice al oído: “extiende el tiempo, lo que creas conveniente”. Ya cuando cantamos la última canción (Antes de colgar), la gente cantó tanto que el mismo encargado estaba encantado tomando fotos, la gente cantó muy fuerte y quedó registrado en vídeo. Las personas nunca se percataron del infierno que estuvimos viviendo momentos antes de subir a tocar, fueron demasiadas emociones fuertes en un solo momento.
¿Alguna recomendación?
1. Crean en sí mismos, sin cerrarse a las opiniones constructivas
2. Inviertan tiempo, atención, cuidado, dinero, esfuerzo, lágrimas, cansancio, energía, amistades, creatividad, pasión, hermandad, fines de semana… Si no, solo será un hobby.
3. No hay mucho qué pensar, si se quiere se hace, si no solo déjalo a un lado y continua con tu camino.

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