Anais Salgado De Garnier

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Originaria del corazón de la Laguna, Anais estudió en la Universidad Autónoma de Coahuila; donde también trabajó como profesora por unos años. Anais actualmente vive en la Ciudad de México trabajando para una asociación civil sin fines de lucro: La Tablée des Chefs México
Platícanos cómo fue que llegaste a La Tablée des Chefs México.
Primero antes que nada me enteré por medio de Facebook, y te platico que La Tablée des Chefs México es una organización civil sin fines de lucro que se dedica a luchar contra el desperdicio de alimentos en nuestro país. Se creó en 2003 en Canadá, y en 2013 llegó a Francia y a México. Organizamos un programa de rescate de alimentos preparados con hoteles, banqueteras y restaurantes por medio de una alianza con el banco de alimentos “Alimento Para Todos”. Distribuimos esas porciones de alimento que hubieran terminado en la basura entre más de 100 instituciones de ayuda social. Este programa ha tenido un gran éxito con más de 15,000 porciones de alimento redistribuidas.
    Trabajamos también en el tema de la concientización, ya que en México se van a la basura diariamente más de 31 mil toneladas de alimento en buen estado, por lo que creemos que la verdadera solución a este problema está en los jóvenes. Por un lado trabajamos con estudiantes de gastronomía de más de 8 de las mejores universidades del país, en una gran actividad de producción de alimento. Este año, en su tercer edición “La Semana de las escuelas de gastronomía” logró producir y distribuir 28 mil porciones de alimento e involucrar a más de 800 voluntarios. Por otro lado trabajamos con jóvenes de escasos recursos, quienes reciben de la mano de nuestros chefs aliados educación culinaria que los prepara para ser adultos con independencia alimentaria.
¿Qué es lo que haces en La Tablée des Chefs México? 
Tenemos muchas cosas que hacer y muy pocas manos para hacerlo, por eso mis funciones incluyen:
– Coordinar el programa de rescate de alimentos
– Coordinar el programa de voluntariado y servicio social
– Me encaro de la comunicación y presencia en redes sociales
– Organizo actividades para recaudación de fondos y difusión
– Logística de “La semana de las escuelas de gastronomía” con el apoyo de nuestra directora Florence Roy-Allard.
¿Por qué decidiste involucrarte en este proyecto?
Porque en este trabajo la recompensa, más allá de lo económico, es el impacto positivo que tienes en la vida de miles personas.
¿El reto más difícil?
Creo que la parte más difícil de trabajar en cualquier organización de ayuda social es que te cierren tantas puertas al recaudar fondos. Estás todos los días en contacto con una problemática social y el intentar transmitirle a otras personas la urgencia de solucionarlo a veces puede ser muy frustrante.
 
 
¿Qué es lo que más te gusta de esta labor?
Que es muy fácil medir tus resultados y saber que no son solamente cifras en un reporte a final de mes, sino que son personas que se beneficiaron de tus esfuerzos diarios.
¿Proyectos a futuro? 
Dentro de La Tablée des Chefs nuestros proyectos a futuro incluyen expandir nuestros programas de rescate a más ciudades del país, y lograr tener nuestra propia cocina/escuela donde podamos principalmente llevar a cabo nuestro programa de educación culinaria a jóvenes de escasos recursos, y también poder llevar a cabo actividades de recaudación de fondos y difusión.
 
¿Alguna anécdota?
En una ocasión estábamos trabajando en un taller para chicos beneficiarios de un comedor comunitario, ellos estaban asistiendo en la cocina a un Chef que nos visitaba de Quebec. Debes de entender que trabajar con jóvenes menores de edad siempre es un riesgo por su falta de experiencia y exceso de entusiasmo. Estábamos empezando el día y el chef les reparte las tareas y  5 minutos después me avisan que una de las chicas invitadas se había cortado el dedo. No era una pequeña herida, sino que realmente se había hecho daño. La acompañé a la enfermería junto a  dos estudiantes de gastronomía de la Universidad del Claustro de Sor Juana, y me sorprendió la manera en que la apoyaron. Todo el tiempo le repitieron que es típico de un chef cortarse o quemarse y le mostraron todas sus cicatrices. La joven estaba adolorida, obviamente, pero también escuchaba con atención a estas chicas. Cuando terminaron de atenderla le di mi celular para que avisara a sus papás lo que había pasado y si era necesario pasaran por ella para irse a casa. Y lo que le escuché decir me encanto: “No papá no vengas por mí, los chefs siempre nos cortamos” y 5 minutos después estaba de vuelta en la cocina.
    La Carrera de gastronomía es muy cara y está fuera del alcance de muchas personas pero esta chica, me demostró que es imparable y que muy seguramente se convertirá en una gran chef. Está más cerca de serlo gracias a nuestra organización que le da la oportunidad de trabajar en las cocinas de grandes chefs. Ese fue uno de los momentos en que me enamore de mi trabajo.
¿Algún consejo?
No teman involucrarse y buscar un cambio. Existe esta imagen de que en México todos son malos, y que a nadie le importa el prójimo, en fin, que solo vemos por nosotros mismos y siempre buscamos la manera de hacer tropezar a los demás. Pero no es cierto, hay muchísima gente que se esfuerza diariamente por ayudar a crear un futuro mejor para todos. Y no lo digo por mi, sino porque gracias a trabajar donde trabajo he podido conocer verdaderos héroes.   
Anais en corto:
Cine: The Dreamers
Libros: Mi placer culposo, Alicia en el país de las maravillas y los cuentos de Agatha Christie.
Frase: “Don’t stop until you are proud”

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