Cuando la tormenta tropical Alberto (2024) volvió a poner al río Santa Catarina en el centro de la conversación, las autoridades del estado buscaron a un interlocutor técnico para decidir cómo proteger el cauce. Ya lo habían hecho con el huracán Alex, en 2010.
En ambas ocasiones tocaron la misma puerta: la del Colegio de Ingenieros Civiles de Nuevo León, donde conviven especialistas en geotecnia, estructuras e hidráulica, dispuestos a emitir opinión técnica cuando el estado lo requiere.
El Colegio es una asociación civil sin fines de lucro y quienes lo integran sostienen que su valor está en no tener intereses comerciales de por medio.
Ahí emiten opinión sobre movilidad, estructuras o cualquier otro tema de ingeniería civil para los tres órdenes de gobierno y para empresas. A finales de noviembre, sus agremiados elegirán al 37.º Consejo Directivo, y la planilla encabezada por el ingeniero Víctor Molina llega con una propuesta para los próximos dos años.
El ingeniero que miraba las obras
Víctor Molina cuenta que la curiosidad le surgió desde joven: quería entender cómo se construían los edificios y los puentes, y la orientación vocacional de la preparatoria le confirmó que ese camino correspondía a sus capacidades.
Hoy suma millones de metros cuadrados diseñados entre naves industriales, plazas comerciales y edificios de gran altura, y prefiere no señalar una sola obra como la que lo define. Habla más bien de acumulación: proyectos de importancia nacional e internacional que se complementan unos con otros.
Llegó al Colegio por invitación de colegas. Lleva ocho años como agremiado y ha sido consejero en dos periodos. Su honestidad y su capacidad de liderazgo lo llevaron a buscar la presidencia del Consejo Directivo. Al exponer sus planes, señala que debe haber alguien que vincule la profesión con los sectores público y privado “para tener mejores oportunidades, crecer juntos y profesionalizar aún más a quienes ejercemos esto”.
El Colegio de Ingenieros Civiles de Nuevo León, A.C. (CICNL)se caracteriza por ser el órgano que vela por el buen desarrollo y crecimiento de la profesión desde su fundación en 1952 y su constitución en 1963. El CICNL ha buscado integrar a cada uno de sus agremiados para coadyuvar con la sociedad en la atención de los problemas de infraestructura.















Director de Construcción
de DYCUSA

Presidenta de LCI México
Un equipo, una agenda
La propuesta del nuevo Consejo Directivo reúne perfiles diversos: cuatro vicepresidencias, cada una asignada a quien tiene más experiencia en el tema. Entre sus integrantes hay profesionales con trayectoria en el gobierno, en la iniciativa privada y en la academia.
La planilla propone que el Colegio avance hacia una nueva etapa de apertura y vinculación con las instituciones de educación superior, públicas y privadas, de Nuevo León.
Además del ámbito académico, la propuesta de la planilla contempla dar mantenimiento a la sede del Colegio y remodelarla para que los agremiados se sientan más cómodos, pero también para que el espacio pueda ser de mayor provecho y genere ingresos para la asociación, de modo que esta sea financieramente autosuficiente.
Otro de sus planes es incrementar la membresía: con cerca de 10 mil ingenieros civiles en Nuevo León, el Colegio apenas suma 850 agremiados; por eso, la planilla promete ofrecer networking, capacitación constante a costos accesibles y cursos para que estos profesionales puedan certificarse como peritos en estructuras y otras especialidades.
La agenda también mira hacia afuera. Con la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana del Estado, el Colegio revisa el nuevo reglamento de construcción que se propondrá a los municipios, y forma parte del Consejo de Pavimentos, donde se discute una iniciativa de ley para que las vialidades se construyan conforme a normas técnicas. También participa como observador externo en licitaciones de obra pública.
La planilla quiere reforzar esos vínculos con la dependencia estatal y las oficinas municipales, y ampliarlos al sector privado a partir de los convenios vigentes con la CMIC, la CANADEVI y la CONCAMIN. Las elecciones se realizarán a finales de noviembre, y el Consejo electo iniciará funciones a finales de enero de 2027. La propuesta de Víctor Molina busca un Colegio más sólido, con mayor participación de sus agremiados, instalaciones renovadas y una
voz técnica con más peso en las decisiones públicas.


