El Club Campestre de Torreón fue el escenario del festejo de Día del Médico el pasado 22 de octubre, un afterlife traído a nuestro plano donde internistas, urgenciólogos y especialistas celebraron su profesión, caracterizados como calaveras y catrinas para atender la temática de otra fiesta exitosa organizada por el Sanatorio Español.






Entre decoración increíble, comida inolvidable y un ambiente vivo como solo en México puede ser el Día de Muertos la velada combinó la camaradería gremial con destellos de futuro. Los asistentes no solo compartieron la tradicional y esperada rifa —que arrancó sonrisas y aplausos en cada mesa—, sino que también alzaron las copas para brindar por un hito que marcará un antes y un después en la salud de la región: el anuncio de la próxima apertura de la nueva torre que el Sanatorio Español ha levantado en el norte de Torreón, símbolo del crecimiento y la vanguardia médica local.






La ocasión, como cada año, fue una celebración entre crinolinas y maquillaje por la vida, y un homenaje a quienes ayudan a preservarla.



