El hogar lagunero de la herbolaría mexicana

El hogar lagunero de la herbolaría mexicana

Elena Piña conjuga la tradición y lo natural para el cuidado de tu piel, en Piña Natural Orgánico

Cristina Garza
31 agosto, 2020

La herbolaría es un tradición que sobrevive en nuestros días, es patrimonio y cultura mexicana que representa la cosmovisión de las culturas indígenas.

En las comunidades persistentes de nuestro país, la sustentabilidad no es un tema nuevo y el tomar de la tierra lo necesario, es parte de un modo de vida armónico.

No obstante, el desarrollo de las urbes y el adoptar otras culturas, ha cimentado un terreno más complicado para el alcance o conocimiento de esta disciplina.

Elena Piña es una emprendedora que supo reconocer una necesidad imperante en La Laguna: un sitio en dónde se pudieran encontrar productos naturales y artesanales, que comúnmente son más accesibles en el sur del país.

Esta historia comienza en Xalapa, Veracruz, pero llego a La Laguna para instaurarse como un hogar local para la herbolaría mexicana.

CONOCIENDO EL VALOR DE LA TRADICIÓN

Piña Natural Orgánico encuentra su origen en la ciudad de Xalapa, Veracruz. Elena Piña se traslada a esa ciudad para estudiar su carrera profesional, más tarde formaliza una familia y encuentra en el cuidado personal que les quería otorgar, la idea de negocio que ahora ya lleva 5 años con su tienda en físico.

“Yo soy súper activa y quería hacer algo que estuviera relacionado con lo que yo estudié de Comunicación Organizacional (…) siempre me visualicé organizando bazares de arte y cultura, pero me lleve la sorpresa de que emprendí un negocio”, cuenta Piña.

Allá fue donde aprendió y conoció el valor de la herbolaría mexicana, pero  sintió la necesidad de traerlo a la ciudad que la vio nacer y crecer; Torreón.

A partir de su regreso, comenzó su negocio en mercaditos como Mooreleando y Paseo Colón. “Empezamos a tener muchos pedidos, incluso para hospitales, empresas y eventos, ahí comenzó la necesidad de la tienda”, recuerda de aquellos años.

“Nosotros siempre hemos visto a la herbolaría como algo de nuestra historia, nuestra cultura, todo el amor que le tenemos a México. Pero yo creo, que es algo que me cambio personalmente, mi cambio de ciudad, me cambio el chip al saber que podemos cuidar nuestra piel, nuestra higiene, con productos naturales y fue como toda esta idea de que yo le aposté a que más gente lo conociera”.

IMPULSO A LO MEXICANO Y A LAS MEXICANAS

Como muchas mujeres, Elena Piña tenía un trabajo “godín” que ocupaba mucho de su tiempo, emprender fue entonces la alternativa que ella encontró para tener una vida de acuerdo a sus necesidades: el ser madre y complementarse como mujer.

Ese objetivo también se ha traducido en su modelo de negocio, al promover a emprendedoras mexicanas. “Nosotros buscamos emprendedoras mexicanas, que trabajen otros productos naturales, pero que sean comunidades. Hemos tenido por ejemplo, productos que los elaboran desde estudiantes de química y después se hacen un emprendimiento grande. Eso me llama la atención, el apoyar a más mujeres a cumplir sus sueños porque considero que existe esta posibilidad de que las mujeres podamos seguir trabajando desde casa”, explica.

La esencia de Piña Natural Orgánico es la herbolaría mexicana, por lo tanto el fomento de lo mexicano va acorde. “Fuimos llenando toda nuestra tienda de marcas mexicanas que nosotros no elaboramos esos productos, pero que nos especializamos en contactar a mujeres que trabajan con equipos de biólogas o químicas que desarrollan productos para la salud de la piel”, dice Piña.

ENTRE LA TRADICIÓN Y LO ECOLÓGICO

La experiencia personal de Elena Piña fue la que la llevó a buscar alternativas de cuidado para la piel en la herbolaría mexicana.

Yo tengo esta historia de cuando fui adolescente, tuve mucho acné, nadie supo que hacer en mi familia. Termine con un dermatólogo, y yo siempre le he apostado a que los dermatólogos, son la onda, pero que como una medida de prevención siempre va a ser el cuidado de la piel”, relata Piña.

La gran variedad de barras de jabón de Piña Natural Orgánico, para distintas pieles y propósitos, cuentan con estudios de biólogos. Este es uno de sus sellos distintivos.

“Los jabones artesanales ya no son algo nuevo, muchas personas se dedican a eso, pero nuestros jabones cuentan con estudios, no tienen parabenos ni tóxicos, y contienen aceites naturales que aportan humectación a la piel”.

Los productos de esta tienda abarcan todo lo relacionado a la higiene personal y actualmente cuentan con una serie de productos ecológicos, como lo son las alternativas menstruales.

Recientemente acaban de incluir en sus marcas, a una mexicana de cosmética natural.

“Las personas que empiezan a usar productos naturales en su baño, quieren maquillaje natural. Este aporta nutrientes a la piel, con los aceites esenciales o la manteca de karité”.

VISIBILIDAD A LA HERBOLARÍA LOCAL

Parte del trabajo de este negocio, también ha sido el rescate a la herbolaría local. Así es como entre sus productos también figura el shampo a base de “Sangre de grado”.

En una tarea que ha implicado un reto, se ha traído desde La Flor de Jimulco esta hierba y también orégano en tiempos de cosecha.

La gobernadora es otra planta desértica que está presente en shampo y talcos de Piña Natural Orgánico.

TIEMPO DE TRANSFORMACIÓN

Fue precisamente en mayo de este año que el local cumplió su quinto aniversario. “Fue cuando empezamos la contingencia (…) llegó un momento de estrés, de desilusión de saber que a lo mejor muchos proyectos tendrían que llegar a su fin”, expresó.

Pero este límite los llevo como negocio a la transformación y a apropiarse de las herramientas digitales.

“No habíamos llegado a tener una tienda en línea, no teníamos servicio a domicilio, lo cual creo yo que en vez de ser un alto, nos ayudó a expandir nuestros horizontes y dejar el miedo a un lado.

Dimos el siguiente paso, abrimos nuestra tienda en línea y tenemos servicio a domicilio, ya que actualmente muchos clientes no vienen porque no les es tan sencillo acudir a la tienda”.

Cabe señalar que en estos tiempos complicados, también se manifestó el apoyo de la comunidad, “nos dimos cuenta que hubo mucho apoyo local, mucho cariño, como este apapacho de saber que la sociedad también quiso abrazar a los pequeños negocios. Nosotros tuvimos excelentes ventas, seguimos trabajando para nuestras clientas y aparte empezamos a meter nuevos productos”, puntualiza Piña.

Después de esta etapa de crecimiento Piña Natural Orgánico confía en que hay un espacio y una necesidad en las ciudades por este tipo de productos. 

Hoy en día ya tienen presencia en Ciudad Acuña, Monterrey y recientemente en Zacatecas, pero la visión y sueño de Elena Piña es llevar este amor por la herbolaría a todas las ciudades del país.

“Ser emprendedora ha sido el reto la decisión más fuerte en mi vida. Porque siendo emprendedora trabajas 24 horas y aprendes a trabajar en las buenas y en las malas de tu negocio. En las malas es donde te expones a sacar lo mejor de ti y de tu negocio”.

Elena Piña

Fundadora de Piña Natural Orgánico





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