Investigadora tapatía desarrolla un bioplástico amigable con la naturaleza

Preocupada por el medio ambiente, Sandra Pascoe, quien es investigadora y profesora de UNIVA, generó un plástico a base de nopal.

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Tras siete años de trabajo y gestión, la UNIVA, a través de la gran la labor de Sandra Pascoe Ortiz y su equipo de investigación, obtuvo, el 10 de octubre del 2019 la patente de una mezcla y proceso para la elaboración de un plástico biodegradable a base de nopal.

Sandra cuenta que siempre ha sentido preocupación por el medio ambiente y la misión de crear productos que protejan al planeta, generando una alternativa a los plásticos derivados del petróleo.

La idea de trabajar en este proyecto surgió de unos de sus alumnos a partir de un proyecto para la feria de ciencias; siendo ya asistente de investigación y estando impartiendo la materia de química en Ingeniería Industrial.

Posteriormente, participaron en una convocatoria de COECYTJAL para obtener recursos y empezar a trabajar de manera formal el proyecto, el cual sigue trabajándose con el fin de encontrar aplicaciones viables que puedan comenzar a producirse industrialmente para su posterior comercialización.

“Me sentí muy orgullosa y feliz de haber alcanzado el objetivo planteado, además de comenzar a ver la realización de un sueño que ayude al medio ambiente y mejore el mundo en el que vivimos”, expresa Sandra.

La investigadora cuenta que quisiera culminar este proyecto con la transferencia de tecnología es decir, que se pueda aprovechar el material en diferentes aplicaciones de forma comercial y que esto ayude a impulsar comunidades rurales y productores del campo al generar valor agregado a sus productos y demanda de los mismos.

Con esté gran éxito la tapatía se ha convertido en una fuente de inspiración para los jóvenes.

“Pues en momentos no me lo creo, me honra mucho que me consideren como fuente de inspiración, me da mucho gusto poder inspirar a alguien a perseguir sus sueños, a que sepan que el camino no es fácil, que a veces se necesita mucho tiempo y esfuerzo.

“Además de que en ocasiones hay muchas puertas cerradas y frustraciones a lo largo del camino pero que si son perseverantes y tienen paciencia se pueden conseguir grandes cosas”, argumenta.

Sandra Pascoe Ortiz, quien también es profesora de la Universidad del Valle de Atemajac, menciona que la UNIVA ha influido demasiado en su carrera laboral.

“Por medio de las oportunidades de crecimiento y apoyo para el estudio de mi doctorado además del apoyo en el desarrollo de mis proyectos de investigación”, comenta.

Menciona que otro de sus proyectos a futuro es comenzar la investigación de otros materiales biodegradables junto con la mejora de sus propiedades y la optimización de procesos.

A detalle:

  • Estudió la carrera de Ingeniería Quimica de agosto de 1990 a julio de 1995 y posteriormente estudió la Maestría en Ciencias en Procesos Biotecnológicos, ambas en la Universidad de Guadalajara.

“Siempre he tenido inclinación por las ciencias naturales, la carrera tiene mucho campo de trabajo y me gustan los retos”, expresa.

  • Comenzó  su trayectoria laboral en una empresa llamada Ingeniería y Síntesis, S. A. de C. V. en la Ciudad de México, es un laboratorio dedicado al monitoreo ambiental.
  • Se desempeña como Profesora Investigadora de la UNIVA desde el 2 de enero del 2002; ha impartido materias en las carreras de Ingeniería Industrial, Ingeniería Electrónica e Ingeniería Mecatrónica, todas relacionadas con las áreas de química, física, matemáticas y operaciones unitarias.
  • En el año 2010 comenzó a participar como asistente de investigación y en estos momentos es profesora investigadora a cargo de diferentes proyectos de investigación.

www.univa.mx

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