ANGIE FLORES SAIFFE

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Licenciada en Psicología por el ITESO y con una especialidad en Psicoterapia Gestalt, siempre sintió mucha curiosidad por la conexión que existe entre la mente y el cuerpo. Su trayectoria comenzó desde los 20 años cuando impartía clases de Pilates, descubriendo tiempo después su mayor pasión: el yoga. Hoy en día es Maestra Autorizada Nivel 1 y una de los 6 mexicanos registrados y autorizados por el KPJAYI (K. Pattabhi Jois Ashtanga Yoga Institute), con más de diez años de experiencia en esta disciplina. Enriquece sus conocimientos y prácticas constantemente viajando a India cada 18 meses, aprendiendo de su maestro Sharath Rangaswami.
   Durante la entrevista, la tapatía nos platica como fundó Punto Yoga, el primer estudio de Ashtanga tradicional en Guadalajara, un lugar que ofrece prácticas guiadas y clases con diferentes métodos.
¿Cómo comenzaste a practicar esta interesante disciplina? 
Fui Miembro de la compañía de Danza Contemporánea de la Universidad de Guadalajara por 2 años, y tiempo después ejercí como maestra de Pilates Reformer durante 7 años, dando clases en gimnasios desde mis 20 años de edad.
   Durante mi trayectoria en el deporte descubrí el yoga, con lo cual me sentí muy identificada, ya que encontré una fusión muy bella entre el cuerpo y la mente que me encantó. Con el tiempo fui mejorando mis técnicas y practicando otros tipos de yoga más avanzadas, hasta que decidí enfrentarme al reto de practicar Ashtanga Yoga, uno de los métodos en donde se requiere más esfuerzo físico. Al descubrir mi pasión por esta disciplina, decidí viajar a India a tomar un curso para obtener más conocimientos y al regresar a Guadalajara tomé la decisión de abrir mi propio estudio llamado Punto Yoga, el cual ha sido todo un éxito.
¿Cuándo sientes que fue tu momento de despunte profesional? 
Llevo 15 años dando clases de diferentes métodos de yoga, sin embargo mi especialidad es enseñar Yoga Ashtanga tradicional, actividad que hago desde hace ya 10 años. Mi despunte se ha ido desglosando poco a poco, en donde con el tiempo se formó una comunidad que ha hecho realidad el éxito del estudio, y vienen personas con diferentes capacidades físicas a querer practicarlo, logrando increíbles resultados.
¿Cómo te preparas para poder ofrecer un buen rendimiento y dar clases día con día? 
Como maestra de yoga, es mi obligación estar en constante rendimiento, por lo que practico todos los días lo que llamamos práctica personal estilo Mysore. Doy dos clases de yoga al día, ya que es importante no perder mi tiempo personal para pasar tiempo con mi familia.
   En el estudio somos 10 maestros enseñando, quienes en mayoría fueron en algún momento mis alumnos y eso me da seguridad que sé que darán clases de calidad. Cada maestro tiene diferente personalidad, lo cual se refleja en los estilos variados para dar las clase, dándole a los alumnos la oportunidad de elegir el estilo con el que más cómodos se sientan.
¿Cuáles son los beneficios de esta práctica para el ser humano? 
La práctica del Yoga Ashtanga y la Vinsaya es muy dinámica, se trabaja mucho con la respiración, creando un calor interno. Las posturas que se practican son de mucha ayuda para masajear internamente los órganos y se trabaja el sistema nervioso por medio de la respiración.
   Practicar la concientización de la respiración ayuda a equilibrar la energía, lo cual puede desbloquear emociones, logrando resultados más profundos que van más allá de lo físico.
¿Qué recomiendas a los principiantes que desean llegar a niveles avanzados? 
Lo primero es que no tengan miedo a probarlo, que no comparen sus habilidades con los demás alumnos y sean muy determinados en lo que quieren. Tenerse paciencia y compasión a uno mismo es necesario para sentirse en paz. El yoga dice que ante el mal y los obstáculos, el mejor combate es ignorarlo, la absoluta concentración en lo positivo es la clave para enfocar tus energías.
Consejos para lograr las posturas complejas en una en clase. 
La práctica de esta disciplina no es peligrosa, es importante saber escuchar a tu cuerpo y conectarte con él para conocer tu capacidad. Poco a poco tus habilidades irán avanzando a su propio ritmo con la práctica y es importante hacerlo con paciencia, disfrutando el camino.
 
Compártenos tu experiencia sobre ser la Directora y maestra en Punto Yoga: 
Me encanta, soy muy feliz aquí. Somos una comunidad en donde todos nos apoyamos mutuamente y es una convivencia muy sana. Todos los maestros que conforman este estudio son muy comprometidos y fieles a su trabajo, transmitiendo su pasión por esta disciplina a los alumnos.
¿Cuáles son tus próximos planes? 
Estoy impartiendo una inmersión de Ashtanga, tengo planes este año para visitar Veracruz, Perú e impartir una segunda inmersión en Guadalajara.

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