María Madero Cacep

María Madero Cacep

XKIK' chocolate

Benito Arguijo
1 mayo, 2018

“Chocolate y Cacao; un modelo de negocio sustentable, transmisor de cultura y tradición mexicana”, fue el nombre de la tesis de maestría con la que comenzó la historia de XKIK’ chocolate, una empresa que en la actualidad fabrica barras de chocolate de origen y que apoya directamente a los pequeños productores de cacao en México. “El cacao es un hilo conductor a la humanidad, convergen tantos temas que es un trabajo humanizante, apasionante e infinito. Hay que aprender de biología, química, historia, arqueología, agronomía, antropología y más, en resumidas cuentas, el chocolate educa y nos enseña sobre la vida y la cultura”, nos platica María Madero, fundadora de la empresa.

Amante de la naturaleza, de los viajes e incluso de estar en medio de la selva y activar todos y cada uno de sus sentidos, María estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Ibero Torreón, posteriormente estudió la maestría de Responsabilidad Social y Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac Mayab. Desde hace siete años vive en Mérida, Yucatán dirigiendo la orquesta de chocolates y cacao que implica XKIK’; considera como una de sus grandes pasiones la microbiología, la ciencia y la tecnología y, aunque considera que la profesión de la gastronomía le llegó como una “vocación tardía”, comenta que le ha ayudado a conectarse con su familia materna y paterna, ambas enfocadas en la industrialización de alimentos de gran tradición.

Sobre qué hace diferente a su chocolate de los demás comenta que XKIK’ es una expresión mestiza moderna de lo que se puede lograr con calidad en nuestro país, recuperando lo indígena, lo colonial y europeo, y reconciliando en un alimento que expresa lo mejor de esa mezcla que nos representa como mexicanos. XKIK’ es un chocolate artesanal desarrollado desde la tierra, la naturaleza, los productores, las mazorcas de cacao, tecnología y diseño, hasta llegar a la barra de chocolate. “A diferencia de otros chocolates en México, nos preocupamos por el productor de cacao y el medio ambiente. No nos interesan los premios, lo importante es consumir chocolate mexicano para no extinguir nuestro cacao y para fortalecer la economía de los campesinos de nuestro país”.

Uno de los aspectos más importantes del trabajo es poder compartir al consumidor información sobre los problemas y el potencial del cacao mexicano. Actualmente trabaja con cinco comunidades: Cerro Blanco, Sarabia y Galeana en la selva Zoque de Tabasco, con una familia de Comalcalco en el mismo estado y una haciendo cacaotera cerca del volcán Chichonal en Chiapas.

Sobre el cacao mexicano nos platica que se encuentra en extinción. “México no produce ni el 1% de la producción mundial de cacao a pesar de que hay tierra fértil en el sureste de nuestro país para su producción. El 90% del cacao utilizado en México para fabricar chocolate proviene de África y Centroamérica”. María insta a que los productores no pierdan la fe y a la postre dejen sus plantaciones, aseverando que el cacao es muy bueno en México y espera que pronto se desarrollen programas para capacitar y producir más esta semilla, como los que existen en varios países de Latinoamérica.

María cuenta con el apoyo de una red familiar que ha hecho mucho por el cacao en Tabasco y Chiapas, es nieta de Juan Cacep y bisnieta de Juan Rodríguez Lans, situación que le ha abierto muchas puertas.

Sobre el modelo de negocio añade, “con los productores pequeños se trata directamente,una vez que se sabe con quiénes se trabajará entonces se les negocia un precio justo. El cacao en baba en México se paga entre $11 y $13 el kilo, en XKIK’ lo pagamos entre $20 y $24. La baba es el mucílago que al fermentar se escurre y hace una transformación bioquímica y luego se seca, al final el cacao pierde el 60% de su peso después de la fermentación y solo quedan entre 35 y 40%, o sea de 350 a 400 gramos por kilo. Si sacamos entonces las cuentas el kilo de cacao seco sin contar los costos de postcosecha ronda entre $60, con la postcosecha se duplica el precio a $120, es un cacao que, comparado con el africano o con otros proveedores en México es caro pero al final de cuentas lo que se busca es calidad, sustentabilidad y apoyo al campo. Cuando consumes XKIKʼ puedes estar seguro que se está beneficiando toda la cadena de valor de forma justa y transparente”.

Por último, agradece a todas las personas que han pasado por su vida en estos 33 años, ya que gracias a ellas ha logrado todo lo que ha conseguido. Madero Cacep ha iniciado recientemente una asociación civil en apoyo al cacao mexicano llamada Cacao de Mesoamérica A.C. , enfocada en dar capacitaciones, hacer investigación e impulsar políticas que beneficien este producto.

XKIK’ chocolate lo puedes encontrar en Gourmet de Plaza 4 Caminos y en más de 20 puntos en Mérida. Se encuentran abriendo mercado en CDMX, Campeche, Tabasco y la Riviera Maya, además cuentan con envíos a toda la república a partir de 16 barras.

Contacto
www.xkikchocolate.mx
@xkikchocolate
@xkikchocolate
@cacaodemesoamerica
@cacaodemesoamerica





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