Equilibrio como estrategia

Equilibrio como estrategia

Humberto Guajardo
9 julio, 2019

Cuando alguien me invita a su empresa a compartir ya sea como capacitador o como consultor, procuro identificar si ésta tiene como objetivo principal ganar dinero o progresar y lo menciono porque en general, hay dos tipos de empresas en cuanto a objetivos: A las que les interesa ganar dinero, son aquellas que la prioridad es el ingreso económico, sin importar el costo en términos de procesos materiales o ambientales y menos de desgaste de personal, las ventas mandan. También están las que les interesa progresar, es decir, que su base se encuentra en desarrollar las formas más adecuadas de funcionar, en sintonía con las personas, los ambientes internos y externos, etc. 

No sé quiénes de ustedes, que amablemente nos leen, coincidirán conmigo que no por mucho dinero que se gane, ni de qué tamaño sea la expansión en número de personas que trabajan o sucursales que se abren, verdaderamente se progresará, sin embargo, redituará en mayor ingreso el hecho de buscar progresar en métodos, procesos, sistemas, comunicación, fidelizar al personal, trabajar en la capacitación. En los nuevos modelos de desarrollo empresarial, pero también de cualquier organización, buscar los equilibrios, es lo que lleva al robustecimiento de la estructura y por lo tanto de la manera en que las personas aumentan su productividad. 

La transformación social empieza por el individuo, su familia, su entorno, de ahí que hoy día se maneje lo que se ha denominado “salario emocional”, es decir, una serie de factores de bienestar que los colaboradores tienen, más allá de su sueldo en dinero. Le comparto un ejercicio que utilizo para el manejo de los temas de fortalecer el compromiso y la lealtad del personal: les pido que busquen 15 beneficios que obtienen de su trabajo, que no sean económicos ni materiales. Le invito a usted que haga ese ejercicio, con esto se dará cuenta si existe este elemento armonizador que permite a la gente que trabaja, sentir que su labor es retribuida no sólo con su sueldo (que por cierto, siempre esperamos que sea más). Entre más beneficios no económicos se obtienen, más se acerca el lugar de trabajo a ser un buen lugar para trabajar. 

La vinculación persona – familia – entorno laboral – entorno social, es la combinación que está generando mayores índices de avance en todo tipo de organizaciones, ya que es la que logra el equilibrio, es decir, permite que se ponga atención a las áreas que verdaderamente impactan en el desarrollo, por lo tanto, la productividad se fomenta de manera exponencial. Muchas veces nos detenemos porque pensamos que es muy difícil, que requiere muchos esfuerzos, pero son esfuerzos por avanzar: acuérdese de la frase “frecuentemente batallamos por no haber querido batallar”. Es cierto, se necesita establecer estrategias, cambios, adaptaciones, la diferencia es que si hacemos lo que siempre hemos hecho, obtendremos lo que siempre hemos obtenido, si queremos obtener cosas mejores, necesitamos hacer cosas mejores. Es cuestión de actitud. 

Humberto Guajardo
Director del Instituto para la Mejora de las Actitudes | Capacitador certificado | Mail mejoratuactitud@gmail.com | Facebook Humberto Guajardo Acuña| Instragram mejoratuactitud





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