Volver a disfrutar de las cosas simples

Volver a disfrutar de las cosas simples

Tere, Ana Gaby, Marce y Adri desde hace casi cinco años buscan con Montacometa transmitir el gusto compartido que tienen por los postres.

Catalina Valdez
28 junio, 2019

Hace más de seis años las hermanas Alanís antes de desarrollar la idea de su negocio trabajaban en diferentes rubros. Mientras Tere, la mayor de la familia estaba como directora de la escuela de cocina de Grupo Pangea, Ana Gaby estudiaba una maestría en derecho en Washington D.C y la más pequeña de las tres, estudiaba Diseño Gráfico. Durante el tiempo que Tere estaba en la escuela de cocina, conoció a la cuarta socia del negocio y que hoy en día la consideran una hermana adoptiva, Adriana Sánchez había estudiado Contaduría y Finanzas y era maestra de costos.  

En el 2013 después de regresar de Estados Unidos Ana Gaby estaba cansada de trabajo en un despacho como abogada, quiso darle un giro a su vida profesional e intentó convencer a sus hermanas y a Adriana para desarrollar un proyecto en conjunto. En un inició comenzaron a trabajar con la idea de abrir un restaurante de burritos pero Tere ya que llevaba varios años dedicada al mundo de la repostería convenció a las demás para apostarle a la repostería.

Después de un año de trabajar en la idea, el branding y más, surgió el nombre del lugar, las regiomontanas y la chihuahuense afirman que el nombre de Montacometa proviene de la novela corta del francés Antoine de Saint-Exupéry, El Principito, haciendo alusión a los recuerdos de la infancia, las tardes eternas en casa cocinando galletas con tu abuela y mamá, Montacometa es disfrutar una y otra vez de las cosas simples.

Todo el branding de la marca y el diseño del primer espacio que tuvieron en Tampiquito en el corazón del municipio de San Pedro Garza García lo trabajaron de la mano de Cadena y Asociados, ellos se encargaron de convertir una casa abandona en una joya, ya que estaban seguras que estar en una plaza comercial le quitaría la esencia a la marca.

Antes de abrir las puertas de ese sitio, trabajaron en la cocina de la casa de Tere, ya que la obra se atrasó meses y con dos pasteleras formando parte del equipo necesitaban capacitarlas y sacar adelante el proyecto. Antes de llegar el Día de las Madres, la mente creativa de las cuatro, Marcela comenzó a subir fotografías de los productos a redes sociales para que se fuera pasando la voz.

Un par de días antes de abrir las puertas en Tampiquito, tuvieron la oportunidad de participar en The American Fair en Vía Cordillera, feria que organizaba el Consulado de Estados Unidos en Monterrey, un gran acierto para la marca ya que durante el evento regalaron sus productos y fue una estrategia muy inteligente afirman las cuatro socias para darse a conocer.

Algunas recetas de la marca fueron creadas por ellas, otras herencias familiares y otras inspiradas por grandes pasteleros del mundo que le agregan un toque para que sean muy al estilo de Montacometa, no utilizan nada procesado ni conservadores, todo es cien por ciento artesanal.

En un inicio los sabores de la marca eran mucho más atrevidos, pero con el paso de tiempo se percataron que la gente prefería lo clásico, podía hacer frío o calor, llegar un cliente de 5 años o uno de 95 y el producto favorito de todos, es: las exquisitas galletas con chispas de chocolate.

Cada una de las actividades que realizan dentro de la empresa están bien definidas, por un lado Adriana está enfocada en todo lo administrativo y de costeo, al momento de querer lanzar un  nuevo producto se tiene que asegurar que sea rentable, que no comprometa ni la calidad ni el margen de ganancia. Marcela, se encarga de la fotografía, los empaques de ediciones especiales y darle seguimiento a los diseñadores con los que continúan colaborando de la agencia que trabajó en el branding. Ya que ella tiene listo eso, lo comparte con Ana Gaby que es la que desarrolla el copy para redes sociales. En el caso de la cocina, la especialista en desarrollar las nuevas recetas es, Tere la mayor.

El equipo de Montacometa incluyéndolas es de 12 personas, tres en la cocina, dos en ventas y dos en administración. En temporadas altas todas se involucran en distintas áreas y contratan algunas personas extras para cubrir con la demanda. Regularmente venden aproximadamente cuatro mil galletas pero en ese tipo de temporadas como lo es Navidad, que para ellas inicia a partir del 20 de noviembre, las ventas se duplican y hasta el día de nochebuena continúan trabajando.

Las cuatro afirman que gracias al trabajo se ha fortalecido su relación ya que al verse obligadas a verse todos los días se han hecho muy unidas y desde el día uno, les ha provocado muchísima ilusión trabajar juntas. Uno de los mayores retos que han enfrentado es dar con un nuevo producto que les guste a todas, que les fascine a sus clientes, que visualmente sea muy atractivo y no descuidar la calidad de ellos al escalarlos ya que no es lo mismo hacer diez galletas que diez mil.

A principios de este año decidieron que Montacometa dejara de ser solamente un negocio y buscaron la manera de apoyar diferentes causas: sociales, culturales y ecológicas. Durante el Día de la Madres, realizaron donaciones de su producto estrella a las internas del Centro de Readaptación Social de Nuevo León y a la asociación que brinda atención médica a personas de escasos recursos con problemas visuales, Destellos de Luz.

En el mes de junio como cada año, prepararon el clásico Pastel Bocanegra para celebrar el Día del Padre, pero en esta ocasión decidieron con el apoyo de Cerveza Bocanegra y Reforestación Extrema, destinar una parte importante de las ganancias para reforestar nuestra ciudad.

Desde sus inicios en agosto del 2014, toda la merma del negocio está destinada al Banco de Alimentos de Cáritas Monterrey, ellos les brindan una lista organizaciones a las que pueden apoyar, actualmente Casa Monarca, organización que apoya a las personas migrantes que transitan por la ciudad, brindando ayuda a sus necesidades más urgentes como alimentación, ropa, calzado, entre otras, es la beneficiada.

Su crecimiento desde un inicio ha sido muy natural aunque aún no tienen definidas las ciudades del territorio mexicano a las que llegará para finales del 2019 ya las tendrán.

“Es pesado combinar el trabajo con los hijos, pero en un futuros, tus hijos te agradecerán que seas un ejemplo de mamá trabajadora y sepas balancearlo con el trabajo. Elige algo que te apasione y rodéate de la gente correcta para compartir esa pasión y pasarla bien en el trabajo” agregaron para finalizar la entrevista las cuatro emprendedoras.





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